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viernes, 31 de julio de 2020

Próxima estación, de Mónica Gutiérrez Artero.


















Datos técnicos:



Título: Próxima Estación.
Autora: Mónica Gutiérrez Artero.
Autoeditado Amazon (enlace).
1ª edición: 8/5/2020.
ASIN: B088DHCBRX
Formato: Ebook.
Idioma: Español.
Nº pág.: 181.

Precio:   3, 50 € ebook.
               12,48 € papel.



Sinopsis:

Sigrid está a punto de cumplir el sueño profesional de trabajar de conservadora en un museo y, como despedida de su actual empleo, su amiga Ángela la ha reclutado para la convención anual hotelera que este año se celebra a bordo del extraordinario Venice-Simplon Oriente Express. Entre ninfas, flores y lámparas Art Decó de la exquisita restauración de los vagones del mítico Express d´Oriente, la historiadora atraviesa el corazón de Europa cuando un reencuentro inesperado la hace descarrilar a toda máquina.

A menudo fuera de ruta, atribulada por un lúgubre pianista, el encanto de Ed Sheeran, la inagotable batería de anécdotas de Gilberto, la presencia imponente del señor Rochester, una abogada en crisis y un conejo rebelde, Sigrid comprenderá que es preferible que te rompan el corazón a quedarte sin ningún pedazo que hacer añicos.

Opinión Personal:

Hoy comparto mis impresiones sobre Próxima Estación, la última novela publicada por la escritora barcelonesa Mónica Gutiérrez Artero, conocida en nuestro mundo bloguero como Mónica Serendipia. Ya es la la sexta obra que leo y reseño en este blog de una autora que, poco a poco, va ganando adeptos para su atractivo universo literario. Sólo me falta afrontar la lectura de El invierno más oscuro, pero el hecho de que en la sinopsis mencione la presencia de vampiros que conviven con cierta normalidad con humanos, me frena a la hora de afrontar su lectura.
(Gare de l´Est-Paris)
Está claro que Mónica tiene una gran imaginación para crear historias  feelgood, con las que logra que el lector sienta esa positividad que emanan los personajes que crea y, mientras se sumerge en su lectura, consigue hacerle olvidar por un momento de los problemas que le rodean que, por desgracia, nos preocupan muy mucho en este difícil año, en el que estamos viviendo una verdadera distopía.  Unas historias feelgood en las que no faltan las referencias a los libros —en  .esta tampoco, sobre todo a los clásicos—, ni ingredientes fantásticos o mágicos con los que adorna a determinados personajes, sobre todo a los protagonistas, porque son un buen complemento para conseguir ese final feliz que se supone les espera en el desenlace de la trama. Sin embargo, entiendo que en esta ocasión la magia la pone la protagonista con su forma de ser y actuar, bazas que le sirven para atraer la atención de quienes le rodean, e incluso algo más que la atención, como lo podrá comprobar el lector a lo largo de los capítulos cortos en los que se estructura esta novela. 


Sigrid Melo es elegida por su jefa Ángela Llorente para representar a una cadena de hoteles en la que trabaja en unas jornadas que tienen lugar en el Venice-Simplon Orient Express, que se celebran desde hace varios años. Sigrid relata en primera persona todos los episodios que se desarrollan tanto en este remozado tren de lujo como en las diversas paradas que realizan a lo largo de un viaje circular que tiene como punto de partida y llegada la Gare de l´Est en Paris. En un episodio determinado de la trama, la protagonista y narradora tiene un reencuentro inesperado que la hace descarrilar a toda máquina. Aunque es un reencuentro que tarda en producirse, Sigrid no espera coincidir en ese viaje con quien había mantenido una relación que se suponía estable, lo que da lugar a que se produzcan algunas escenas que con el paso de los capítulos le mueven a replantearse lo que para ella podría suponer un giro al sueño profesional que está a punto de cumplir porque ya había firmado un contrato para trabajar en el Museu d´Història de Barcelona
(Ponte della Libertà-Venezia)
De Próxima estación me gustó conocer las historias y anécdotas que se cuentan sobre este remozado tren de lujo, al igual que los pequeños detalles que suceden durante el viaje, sobre todo en lo que se refiere a la relación que mantienen los pasajeros, porque en esta ocasión son personal de las cadenas hoteleras, sin olvidarme de lo que sucede desde el episodio en el que tiene lugar el reencuentro al que se refiere la sinopsis. Pero también sentía interés por conocer más a fondo a personajes como a Ángela, quien revelará a la protagonista y narradora algún que otro secretillo, así como los tira y afloja que mantiene con Sigrid, o sus relaciones con los peculiares tripulantes del Venice-Simplon Orient Express, sobre todo con el ya mencionado Gilberto, el barman Walter o las melodías que interpreta el lúgubre pianista Guido, sin olvidarme de la amistad (¿o algo más?) que se va forjando entre la protagonista y un personaje al que por su parecido llama Ed Sheeran, ...o las apariciones de Houdini.
Pero estoy seguro que casi todos coinciden en que el primer aliciente que tienen las novelas Mónica Gutiérrez Artero es el estilo narrativo que las identifica, así como la amenidad que caracteriza a los narradores de turno a la hora de contar las historias con la que logran imantar a los lectores. Y es que la escritora barcelonesa tiene una prosa fresca, cercana y envolvente, con la que consigue que el lector se sienta a gusto mientras sigue con interés y relajación el desarrollo de la trama. Se encontrará también con una serie de reflexiones, bien en las descripciones o en los diálogos, que no dejan indiferente al lector, porque las puede aplicar perfectamente a su día a día. Otro tanto puede decirse de los diálogos que mantienen los personajes, porque son dinámicos y fluyen muy naturales, en los que se perciben las diferentes intenciones que muestran a través de ellos los interlocutores. A través de estos diálogos se percata incluso el estado de ánimo en el que se encuentran los personajes que intervienen, sobre todo los que más peso tienen en la trama, porque exteriorizan sus sentimientos, emociones y sensaciones, e incluso confidencias. Al igual que las novelas que preceden a Próxima estación, ésta se caracteriza también por la plasticidad de las escenas que describe la protagonista y narradora, lo que invita a sentir interés por los detalles que traza de las escenas por los que se mueven los personajes, ya se desarrollan en el tren, o en las localizaciones en las que los pasajeros realizan alguna visita en las ciudades cuyo trayecto sigue el Venice-Simplon Orient Express desde que parte de le Gare de l´Est de Paris, en las que tiene previsto realizar alguna parada.
Biografía:
Mónica Gutiérrez Artero nació y vive en Barcelona. Es licenciada en Periodismo por la UAB y en Historia por la UB. Su carrera profesional se ha desarrollado en el ámbito de la comunicación y la enseñanza. Administra el blog Escribe novela, relatos y poesía. En 2012 debutó en Amazon con "Cuéntame una noctalia" (reseña). En 2014 autopublicó en esta plataforma su segunda novela "Un hotel en ninguna parte" (reseña). Las buenas críticas y ventas de "Un hotel en ninguna parte" han mantenido a la autora durante medio año en el Top 20 de los más vendidos de Amazon. En noviembre de 2015 editó y publicó un libro de relatos, junto con otros autores, titulado "La librería a la vuelta de la esquina" (relato/reseña). En julio de 2016 publicó con Roca Editorial "El noviembre de Kate(reseña). En septiembre de 2017 autopublicó “La librería del sr. Livingstone” (reseña) y en noviembre de 2018, “El invierno más oscuro”.

Nota: Datos técnicos, sinopsis y fotografía de la autora, tomados de Amazon. Imagen de Gare de l´Est París, tomada de la web de Phys.org. Imagen del Ponte della Libertà en Venecia, tomada de la web de Artplace. 

















miércoles, 29 de julio de 2020

La trampa de Tánatos, de Víctor Atobas.




















Título: La trampa de Tánatos.
Autor: Víctor Atobas.
Editorial: Zoozobra Magazine (enlace Amazon).
1ª edición: 20/marzo/2020.
ASIN: B08672HYFR.
Formato: Ebook.
Idioma: Español.
Nº pág.: 271.


Sinopsis:


Podría parecer que Ernesto Romero lo tiene todo para ser feliz, pues ha dejado atrás a sus competidores, y goza de salud, dinero y unos padres amorosos. Sin embargo, pasa el tiempo discutiendo con sus colegas, humillando a sus estudiantes, y trabajando más y más. Hasta que un día, Carmen y Sito, dos de sus alumnos, desaparecen. Aunque hacía tiempo que algunos mandamases de la Institución se habían involucrado en los crímenes, ahora no han desaparecido unos jóvenes frentistas, violentos, sino una adorable pareja de amigos con la que todos podríamos empatizar. Marcos, Kaylor y Liliana, integrantes de la guerrilla urbana conocida como Frente Antiprostitución, culparán a Ernesto de las desapariciones y decidirán tomarse la justicia por su mano. En la trampa de Tánatos, la muerte sale a la escena y cobra el mayor protagonismo. Pero no se trata de la muerte real, física, sino de la muerte simbólica como destierro del tiempo presente, como desierto helado y congelación del Yo.

En la presente obra, el lector se verá inmerso en una potente alegoría de la muerte en vida, una sátira donde abunda el humor negro y aparece también la fantasía. Tánatos tratará de someter a los pobres y desvalidos humanos, mientras que su enemigo, Eros, se transformará en flores y mariposas para así espolear memoria y poesía de lo humano. ¿Los jóvenes caerán en las trampas, o se dejarán asombrar por las mariposas? ¿Acaso Ernesto llegará a entender por qué sufre tanto, y logrará cambiar el rumbo de su vida? ¿Marcos, Keylor y Liliana conseguirán rescatar a sus compañeros?


Opinión Personal:


Frecuento muy poco la novela distópica o de ciencia ficción, salvo que su sinopsis me atraiga, porque en la trama se planteen temas que guarden cierta relación con la visión que muestre el autor de turno sobre el mundo que nos rodea y sus posibles consecuencias en un futuro no muy lejano. Por eso no dudo en recomendar la novela que hoy reseño, La trampa de Tánatos, del escritor burgalés Víctor Atobas. Como adelanta la sinopsis, el lector se verán inmerso en una potente alegoría de la muerte en vida, una sátira donde aparece también la fantasía.

El hecho de que Víctor Atobas haya planificado el desarrollo de la trama partiendo de su desenlace, indica que tenía muy claro cuál era la estructura que causaría un mayor efecto para mantener en todo momento la atención del lector. Soy de los que opinan que si el autor de turno decide que el narrador cuente la historia partiendo de un final en el que los hechos ya están consumados, tiene por delante un trabajo en el que hilar muy fino para que queden explicadas de una forma muy clara las causas que desembocaron en ese desenlace, con el aliciente de que redobla su interés por todo lo que sucede al ofrecele una serie de giros que indiquen que se produjeron algunos imprevistos que resulten creíbles antes desembocar en los hechos que se relatan en el primer capítulo.

La Suma Cátedra oficia en su memoria un funeral, al que también asiste, nervioso y distante, el inspector Perro Rabioso. A partir de lo que sucede en este funeral la voz narrativa relata los episodios que originan el desenlace ya conocido. En este sentido, y tras estar presente el inspector Perro Rabioso en el funeral de Ernesto Romero, me dije que era un personaje que sobraba, porque su presencia es muy testimonial, ya que apenas hay episodios dedicados a la investigación policial que se lleva a cabo para descubrir quién o quiénes están tras su desaparición, o averiguar qué le sucedió a este personaje para declararlo como fallecido. A lo largo de los capítulos el lector conocerá quién era realmente Ernesto Romero, cuales eran sus ambiciones y, sobre todo, su forma de proceder y dirigirse a sus alumnos.

A lo largo de los diez capítulos titulados en los que se estructura La trampa de Tánatos, el escritor burgalés incide en la percepción de la sociedad en ese futuro no muy lejano al que me refería en el primer párrafo de esta reseña. Víctor Atobas dibuja una sociedad decadente cuya estructura está separada por unas diferencias abismales, sobre todo desde el punto de vista económico, pero también partiendo del poder que ejercen unos sobre otros, en los que no se duda en cometer abusos, e incluso crímenes, amparándose en el estrato social en el que se sitúan, y no vacilan en hacer uso de la corrupción para conseguir los objetivos que quieren alcanzar. Esta diferencia económica entre las clases sociales origina el desamparo en el que se encuentran los jóvenes, sobre todo si no tienen los medios económicos en los que apoyarse para cumplir sus sueños, caso de Marcos, quien ve cómo la Universidad Meretriz le deniega su solicitud de admisión, que decide recurrir. Pero aunque prima lo económico, los períodos cíclicos que se suceden no impiden que los que más posean compren sus caprichos sin tener en cuentas las consecuencias que estos ciclos acarrean este consumismo. Unas diferencias económicas que se ven reflejadas en las tres unidades de habitabilidad en las que residen los personajes, y que se mencionan a lo largo de los capítulos, descritas con detalle por el narrador omnisciente, para que el lector se haga una clara idea de ladesigualdad que se percibe en la sociedad distópica de esta novela.

A parte del ya mencionado Marcos, el lector conocerá a Keylor y Liliana, que son activistas del llamado Frente Antiprostitución. Aunque también el narrador omnisciente relatará lo sucedido en torno a dos alumnos de la mencionada universidad que desaparecen, Carmen y  Sito. Esa prostitución que da nombre al grupo al que pertenecen los activistas ya mencionados se refiere, en mi modesta opinión, tanto a los abusos que cometen los catedráticos sobre los jóvenes como a la corrupción galopante de la que se sirven los que más tienen para medrar, o sus hijos para alcanzar los objetivos que se marcan. Ernesto Romero es un personaje que se puede encuadrar en estos dos vertientes de la prostitución a los que me refiero. Los jóvenes mencionados en este párrafo se verán involucrados, de una forma u otra, en los episodios que guardan relación con lo que se relata en el primer capítulo de esta novela.

La trampa de Tánatos es un thriller de intriga distópica en la que el suspense está servido a lo largo de los capítulos. El lector siente interés por conocer todo lo que sucede en torno a la figura del personaje pasivo que es Ernesto Romero. La alegoría y la fantasía también son trascendentes en la trama, porque el escritor burgalés utiliza una serie de símbolos con los que se refiere al eterno rival de Tánatos, Eros, y todo lo que este personaje mitológico significa. Si bien el mito de Tánatos va cobrando protagonismo en la trama a medida que el lector conoce qué influencia ejerce sobre algunos personajes, sin olvidarme del reino de Hades, lo que le confiere a la novela ese carácter fantástico al que me refiero en este párrafo. Víctor Atobas ofrece al lector una trama distópica atractiva, bien escrita, con un ritmo de lectura fluido que apenas decae, y unos personajes que son fiel reflejo de la sociedad que el autor imagina que bien pudiera haber en un futuro no muy lejano.


Biografía:



Víctor Atobas (Bugos, 1990) es un escritor español. Se graduó en Ciencias Políticas (UNED), y posteriormente cursó el Máster en Estudios Avanzados en Filosofía (UCM). Es cofundador y editor de la revista cultural Zoozobra Magazine (Accésit en la II Feria Librante, 2017). En 2013 publicó su ópera prima Manifiesto ni-ni (Autoedición), novela que narraba una revolución de los jóvenes presos de la desidia. Tras el ensayo Autoridad y culpa (Piedra Papel Libros, 2017), el autor burgalés regresó al género ensayístico con El deseo y la ciudad. La revuelta de Gamonal (Zoozobra, 2018), fruto de su pasión por la filosofía política y la práctica del activismo social. Sus artículos han aparecido en diversos medios digitales y en revistas como Nómadas o Viento Sur. También ha publicado poemas, muchos de los cuales se hallan reunidos en la antología inédita Ruta de fuga, así como cuentos y microrrelatos. En la actualidad se dedica a la narrativa y cursa el doctorado en Filosofía.

Nota: Datos técnicos y sinopsis, tomados de Amazon. Biografía y fotografía del autor, tomadas de la web de la editorial. 









jueves, 23 de julio de 2020

La extraña curación de Marta, de Mercedes de Miguel y PL Salvador.
















Datos técnicos:

Título: La extraña curación de Marta.
Autores: Mercedes de Miguel/PL Salvador.
Editorial: Última Línea
1ª edición: febrero/2020.
Encuadernación: rústica con solapas.
ISBN: 978-84-16159´-90-1.
Idioma: español.
Nº pág.: 219.




Sinopsis:

«Sorprende la intensidad sentimental, el cosmos o lluvia menuda de confusión, el clima (donde Maurois situaba el origen de la nueva narrativa) junto a una economía del lenguaje ensamblada en frases como cuchillas, siempre con el peligro al cabo de la página. El lector asiste atónito a cambio de ambientes, a nuevos y viejos personajes que entran en escena, al planteamiento de un vínculo afectivo en todos sus pormenores contractuales, donde el sexo despeja incógnitas y abre otras nuevas.

Es un texto radical, sin concesiones, donde lo íntimo narra lo tantas veces oculto. La propiedad (novio, marido) es la gran fuga del libro, disuelta gracias a la libertad misma (el sexo). Limpieza y suciedad es el juego, aparentemente sexual o físico, planteado en numerosas páginas, pero que solo la maestría de PL Salvador y Mercedes de Miguel convierte en moral, íntimo, absoluto e inaudito. El éxito del texto es su propio espejo: ellos mismos, protagonistas, en su azogue, con el lector interpelado como pelele, al sesgo, en el debate hasta las heces que ellos plantean consigo mismos.

El texto nos sobrecoge por aquello de lo que daba cuenta Agustín García Calvo: ‘La realidad es mucho más de lo que hay». Ficciones, metaficciones, donde la pareja es veterana. Mercedes de Miguel y PL Salvador, a través de su mecanismo cotidiano, tan intenso como paranoico, unen tres textos clásicos (Cohetes, El agente provocador, Nadja) y le dan otra dimensión a su contenido y forma: intimidad/identidad desveladora, enriquecida siempre a cada vuelta de tuerca, resuelta tanto en subidas o bajadas imprevistas como en inmediatos cambios de rasante argumentales, sostenida siempre gracias al portentoso e impecable aparato verbal donde la interpelación al lector, subterránea y ofidia, divierte e invita al mayor desafío: sentirse acusados o cómplices de lo sucedido sin coloretes».


Opinión Personal:



De nuevo traigo a este mi rincón literario virtual mis impresiones sobre una nueva novela de PL Salvador, esta vez está escrita a cuatro manos. Sí, lector, porque uno se espera de todo desde el momento en el que empieza a familiarizarse con su narrativa. Mercedes de Miguel —con quien ya en 2015 escribió y publicó la novela De lobos (divergentes) es la coautora de La extraña curación de Marta. Incluso me atrevería a decir que es la partenaire literaria de esta obra, porque se percibe una perfecta simbiosis entre ambos autores. Y es que en más de una ocasión me pregunté qué parte sería la escrita por el autor de 2222 (reseña) y La prodigiosa fuga de Cesia (reseña), y cuál por la autora de La mente del asesino (reseña), thriller psicológico leído y reseñado en su día en este blog. Sin embargo, no es una lectura para recomendar encarecidamente porque, como dice en su reseña Yolanda, la administradora del blog El GatoTrotero, es una novela apta para una inmensa minoría.

La extraña curación de Marta es una novela original, diferente a lo que uno está habituado a leer. Sin embargo, la trama tiene una cierta intriga que empuja al lector a estar pendiente de todo lo que sucede a lo largo de los capítulos en los que está estructurada, pese a que la segunda parte, de las tres en la que se agrupan, fue la que menos me gustó. Pero de nuevo remonta de tal forma que la expectación es total por conocer la identidad real del personaje que cobra protagonismo en el último tramo.

Lo primero que atrajo mi atención de La extraña curación de Marta fue la portada, porque estoy seguro de que, quien haya leído la novela que hoy reseño, reconocerá en ella a los tres personajes que tienen una mayor relevancia en la trama. Una portada que me resultó muy atractiva. Su autora, María del Mar, hace un magnífico trabajo, en el que se percibe que está a caballo entre el realismo y el cómic. Luego me encuentro con que la editorial habla de que el poliamor forma parte del argumento, porque el lector se encontrará en ella con una relación amorosa y sexual entre los tres personajes que tienen mayor relevancia a lo largo de los capítulos, con su consentimiento y conocimiento. Pero esta no es una relación que se manifiesta desde los episodios iniciales, sino que es otro incentivo más que invita al lector a estar pendiente de conocer si finalmente se cumple la propuesta que se hace sobre esta relación poliamarosa. La metaliteratura es otro rasgo que sobresale sobre todo en dos de las tres partes en la que se estructura esta singular historia, y que desempeñará un papel destacado en el devenir de los personajes. Pero también el cine está muy presente, por el gran parecido que se le atribuye a Raquel con una mítica estrella del séptimo arte y las alusiones a las similitudes que se hacen entre este personaje y el legendario astro del celuloide. Aunque el lector se encontrará también con escenas eróticas, si bien son implícitas y no son tan subidas de tono como en otras novelas, independientemente del género literario en el que se encuadren.

Mercedes de Miguel y PL Salvador construyen unos personajes acordes con la historia que planifican. Nacho es un «periodista con trabajo fijo en el periódico, con columna, un novelista que publica sin demasiados problemas» (pág. 28). Raquel es investigadora, trabaja en Madrid en un laboratorio, y está casada con Nacho, pero decide «emprender una huida que no estaba prevista, que ni siquiera estaba pensada», pero su carácter frívolo, egoísta, insaciable y complejo le empujan a tomar esta decisión (pág. 17). Alejo es el médico de familia de Torres de Treviño, pueblo ficticio ubicado en Asturias, si bien al lector le resultarán familiares las descripciones que hace el narrador omnisciente de las escenas y paisajes ubicados en esta población creada por la imaginación de los autores. Raquel decide marchar al hogar de su niñez, en donde se reencontrará con dos personajes secundarios que cuidan la casa familiar. Una casa familiar que le evocará recuerdos, sobre todo de su hermano.

La extraña curación de Marta está relatada por un narrador omnisciente, con frases muy cortas, muy directas y sin rodeo alguno. Los capítulos en los que se estructura están agrupados en tres partes. La primera y la tercera tienen una numeración por capítulos sui géneris, porque en la primera el lector se encontrará con que cada capítulo es una letra del abecedario a la vieja usanza, al igual que la tercera, pero en orden inverso. La segunda tiene la estructura de un blog que decide abrir uno de los personajes para mostrarse tal cual es pero sin decir quién es, y que le sirva como desahogo. Tiene un ritmo de lectura muy ágil, con unos diálogos muy directos en los que el lector estará muy pendiente de las relaciones que mantienen Raquel, Nacho y Alejo, porque en ellos se percibe la tensión narrativa que se palpa en sus relaciones, al igual que irá conociendo a través de ellos su forma de ser y actuar. Las reflexiones y críticas contra la sociedad que les rodea están muy presentes, algunas de las cuales le resultarán muy familiares al lector, por la similitud que guardan con la situación sanitaria y económica que vivimos en la actualidad, hasta el punto de que uno de los tres personajes tiene claro que «no sabe muy bien lo que quiere, pero sí lo que no quiere» (pág. 17)

Biografía:



Mercedes de Miguel (Madrid, 1963), es licenciada en Derecho por la Complutense y diplomada en Práctica Jurídica por ICADE. Ejerce como Procuradora de los Tribunales en la provincia de Pontevedra desde 1.991.
Teclista y compositora, en 1987 graba con el sello discográfico TWINS sendos vinilos con los grupos La Honorable Sociedad y Proyecto Bronwyn.
Ha colaborado como articulista en ciudadrealdigital.es y también ha publicado diversos relatos cortos humorísticos en la revista GOLG DIGEST.
Otras obras:
La mente del asesino, 2011; Tormenta, 2012; De lobos (divergentes), 2015Misterio en el tanatorio, 2016; Caminos convergentes, 2017; La Virgen de los Leggings, 2017; Cincuenta, 2018; La vida secreta de los Brandon, 2019.



PL Salvador publicó su primera novela en 1999. En 2010 ganó el «I Certamen Literario Imprimátur con la novela» Egregios, y el «Premio de relato breve Ciudad de Arnedo», con «¿No es un día seductor?». Ha sido Finalista de los «Premios Tandaia» con la obra «La última novela«Buscando grano entre tanta paja (mental)» con la novela 2222.
Ha publicado también Donde la brisa te habla (1999), El séptimo sentido (2000), Nadando contracorriente (2000), De lobos (divergentes) (2015) y Nueve semanas (justas-justitas) (2016).
En 2015 empezó a colaborar con el periódico Ciudad Real Digital. En la actualidad hace crítica y entrevistas literarias para dicho periódico y para la revista literaria Monolito.

Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía de los autores, tomados de la web de la Editorial Última Línea. Fotografía de Mercedes de Miguel,  tomada de la web de Ciudad Real Digital.  Fotografía de PL Salvador, tomada de la web de la editorial. 















jueves, 16 de julio de 2020

El despertar de las lechuzas, de Alberto Atienza.




















Datos técnicos:


Título: El despertar de las lechuzas.
Autor: Alberto Atienza Benedicto.
Editorial: Célebre Editorial.
1ª edición: marzo/2020.
ISBN: 978-84-121903-1-1.
Encuadernación: rústica con solapas.
Idioma: español.
Nº pág.: 266.



Sinopsis:



Alicia es una joven que aún no ha cumplido los 15 años y se enfrenta a un temido secreto: está embarazada de Jaime, su fisioterapeuta, un hombre casado de mediana edad que al conocer la noticia la obliga a abortar. Cuando, derrotada, decide dar el paso y perder a su hijo, el destino da un giro inesperado: La noticia de la muerte de su tío Raúl, de quien desconocía su existencia, la obliga a viajar a Briviesca para asistir al funeral. Este viaje cambiará su vida de la manera más sorprendente que pudiera imaginar.
La extraña afirmación de su padre, asegurando que su madre no falleció en un accidente, como siempre le había explicado, sino que fue su hermano Raúl quien la mató y un extraño maletín que recibe en el velatorio, sumergen a Alicia en la verdadera historia de la familia y en la insólita vida de Raúl, hasta descubrir la asombrosa verdad sobre la muerte de su madre y el secreto que ha conducido a su tío a la muerte, descubriendo que las apariencias y las interrogaciones nunca tienen una única interrogación ni una única respuesta.



Opinión Personal:



Lo único positivo que me está aportando este maldito año pandémico son las buenas lecturas, y el descubrimiento de autores a los que no dudo en recomendar, así como estar muy pendiente de sus próximas publicaciones porque muestran un buen hacer literario, con el añadido de que se percibe que disfrutan mientras están inmersos en el proceso creativo de sus novelas. Uno de estos autores a los que me refiero es Alberto Atienza, que se estrena en el panorama literario nacional con su ópera prima El despertar de las lechuzas. Como suelo comentar en estos casos, cualquiera diría que es la primera obra que escribe y publica el escritor gaditano afincado en Jerez de la Frontera, ya no solo porque tiene un estilo narrativo muy elaborado, depurado, a la par que envolvente, sino también por cómo hilvana la trama. Y es que el lector siente interés por todo lo que sucede a lo largo de su desarrollo, porque la segunda voz narrativa logra que se pregunte en más de una ocasión a dónde le lleva una historia en la que los giros están muy presentes y le invita a preguntarse qué desenlace le espera a Raúl.
(Estación de ferrocarril de Briviesca-Burgos)
En el El despertar de las lechuzas Alberto Atienza cuenta una historia de Alicia, una adolescente que aún no ha cumplido los 15 años y tiene que tomar una decisión ante el temido secreto que oculta: está embarazada de su fisioterapeuta, un hombre casado de mediana edad que la obliga a abortar tras conocer la noticia. Pero la vida de Alicia da un vuelco desde el momento en el que su padre le comunica que tienen que trasladarse a Briviesca porque ha muerto su tío Raúl, de quien la joven desconocía su existencia, de tal forma que todo lo que le sucede en ese viaje origina que se replantee la decisión tomada en un principio. El lector se preguntará también sobre el porqué del título, pero estoy seguro que saldrá de dudas una vez que la voz narrativa le relate escenas que le ayudarán a resolver un interrogante que le acompaña durante la lectura de esta novela. Otro aliciente es el final impactante que le espera al narrador de la segunda línea temporal, y que no le dejará indiferente, para cuyo desenlace el autor desarrolla de forma natural las escenas que lo originan.

La novela comienza en la actualidad con las escenas a las que menciono en el párrafo anterior, si bien este personaje es más bien un nexo, porque puede decirse que su intervención en la trama sirve a modo de prólogo y epílogo, por lo que tal y como se desarrolla uno y otro puede decirse que estamos ante una novela circular. Ya en el velatorio del cadáver de su tío, le hacen entrega de un extraño maletín, en el que encuentra una carta muy larga. El remitente de esta carta es su tío Raúl, quien le habla, aconseja y reflexiona sobre el amor, el dolor, la esperanza, la amistad y las apariencias, así como la causa que había originado el distanciamiento entre los dos hermanos, aunque también estarán muy presente las referencias al destino y su influencia sobre el devenir de las personas.
(Plaza Mayor Briviesca-Burgos)
A lo largo de sus confidencias, Raúl le relata en su carta a Alicia las relaciones que mantiene con los personajes, porque a través de ellas le hace ver los prejuicios que había aquellos años, sobre todo en lo que a relaciones sentimentales se refiere, como lo podrá comprobar el lector en algunos episodios, a través de las habladurías que se extienden por el pueblo, al conocer la relación homosexual que mantienen dos personajes, o la tirantez entre su padre y su hermano por las relaciones sentimentales que mantuvo durante algún tiempo. Pero el narrador incide también en el amor paterno filial y el filial, porque es el que hará comprender a Alicia el origen de ese secreto que tan celosamente guardaba su padre, y el episodio que provocó la ruptura entre los dos hermanos. Si bien aunque el amor está muy presente en la trama, predominan los rasgos intimistas, porque la voz narrativa le relata a Alicia un pasado que desconocía, en el que aprovecha su relato para reflexionar, darle consejos y revelarle secretos y misterios en los que iba a descubrir «que nuestras vidas se habían construido sobre una mentira» (pág. 21), y le ayudan a ver el mundo que le rodea desde otra perspectiva, si bien contada desde un punto de vista subjetivo. El escritor gaditano afincado en Jerez de la Frontera refleja en El despertar de las lechuzas las costumbres de la época, en las que se percibe cómo eran las relaciones sociales, así como los juegos con los que se entretenían los niños en los pueblos pequeños, al igual que las relaciones que se van forjando entre ellos con el paso de los años.

Alberto Atienza cuida con detalle todos los matices que conforman trama de El despertar de las lechuzas. Incluso me preguntaba si el autor guardaba alguna relación con Briviesca, y Burgos, sobre todo por las descripciones que hace de la ciudad que es cabecera de la comarca de La Bureba, porque en todo momento fue esa la sensación que tuve tal y como describía el narrador todos los espacios por los que se mueven los personajes. Al igual que las descripciones espaciales, el lector se encontrará con un elenco de personajes muy cercanos, bien construidos y creíbles, en los que sobresalen los rasgos psicológicos, sobre todo en aquellos que tienen una mayor presencia en la novela. David y Raúl no tardan en ser acogidos como miembros de una pandilla del pueblo, a los que a la mayoría se les conocerá por sus apodos. También estará pendiente por el misterio que acompaña tras las menciones que se hacen sobre la presencia de un personaje que está en boca de todos los vecinos, de quien hablan como si de un fantasma se tratara, al igual que los oscuros episodios que dicen que tienen lugar en la casa en la que vive. El autor refleja perfectamente a través de las localizaciones el distanciamiento que se produce entre los hermanos, por cómo se desarrollan las escenas que tienen lugar en Briviesca en relación con las que se suceden en Burgos, a donde había decidido trasladarse Raúl desde que se produjo el episodio que originaría la decisión tomada, así como los personajes con los que se encuentra el narrador de la segunda línea temporal en la capital burgalesa, caso de Bruno, que le da trabajo en el restaurante que regenta, o su peculiar casera, Rafaela Alandro, sin olvidarme de la mujer que atraerá la atención de Raúl, forjándose entre ellos una relación sentimental no exenta de dificultades por el origen de esta joven, a la que llamará en todo momento princesa. En esta segunda línea temporal predomina la historia de los personajes frente a las descripciones de las localizaciones por las que se mueve, porque las encontré más difuminadas.
(Burgos)
El despertar de las lechuzas es una novela narrada a dos voces. La primera línea temporal, que es la que corresponde a lo que serían el prólogo y el epílogo al que me refiero en el cuarto párrafo de esta reseña, está relatada en primera persona por Alicia. La segunda línea temporal también está narrada en primera persona por su tío Raúl. Esta narración me resultó muy cercana, diría que confidencial, por la forma este personaje pasivo se dirige a la sobrina a quien no llegó a conocer. Utiliza un relato cargado de sensibilidad y emotividad, así como un tono afectivo con el que se dirige a su sobrina, al igual que se percibe un carácter evocador en todo lo que le cuenta sobre su pasado y el distanciamiento que poco a poco lo aleja de su familia, pese a los amargos episodios que vivió y desencadenaron su marcha a Burgos. A lo que acabo de comentar, hay que añadir unos hechos históricos que se producen y guardan relación con los episodios trascendentales de la novela, que ayudan a que el lector perciba los cambios que se originan en los personajes a lo largo del desarrollo de la trama. Sin duda alguna, el lector que sienta interés por esta novela se sorprenderá con el estilo narrativo de Álvaro Atienza, y disfrutará con una historia bien contada y mejor escrita.


Biografía:


Alberto Atienza, nacido en Cádiz en 1972, es Licenciado en Derecho por la Universidad de Navarra, y reside en Jerez de la Frontera con su mujer y su hija.
Ha centrado su actividad en el sector de la publicidad, trabajando en el departamento comercial de importantes medios de comunicación como La Voz de Cádiz y Onda Cádiz. Actualmente trabaja en el diario digital andaluz elMira.es en el departamento de publicidad y como redactor, escribiendo numerosos artículos.
El despertar de las lechuzas es su primera novela.

Nota: Datos técnicos y biografía del autor, tomadas de la web de la editorial. Sinopsis tomada de la contraportada de la novela. Imagen de la estación de ferrocarril de Briviesca tomada de la web del diario digital La Razón. Imagen de la Plaza Mayor de Briviesca tomada de Wikipedia. Imagen de Burgos tomada de Wikipedia. Fotografía del autor tomada de la web del diario La Voz Digital.







martes, 14 de julio de 2020

Entrevista a Mayte Esteban, autora de La colina del almendro.

Aunque leí y reseñé La colina del almendro (reseña) en noviembre de 2019, creo que merece la pena charlar con Mayte Esteban sobre esta novela, porque nos sorprendió a quienes conocemos su narrativa con una trama que se aleja de sus anteriores publicaciones. Buena parte de su argumento transcurre durante la Primera Guerra Mundial, también llamada Gran Guerra, aunque los personajes ya se percataban de que el conflicto bélico muy pronto iba a ser una triste realidad para ellos

Biografía.-

Mayte Esteban (Guadalajara, 1970) es licenciada en Geografía e Historia por la Universidad de Alcalá de Henares, aunque hace más de dos décadas que reside en un pueblo de Segovia. Su entrada en el mundo literario fue en 2014 de la mano de Detrás del cristal (reseña) y tuvo su continuación con La chica de las fotos (reseña), novela con la que fue finalista del III Premio Digital HQÑ, 2015. Otras novelas suyas son Entre puntos suspensivos (reseña) (HQÑ, 2017), y Comer y amar todo es empezar (reseña) (HQÑ, 2019).
La colina del almendro es su primera novela romántica de trasfondo histórico.

También publicó La arena del reloj (2014, Amazon) (reseña). Tienen un relato muy bueno no publicado, que es Oasis de arena (reseña).

Entrevista


1) Francisco Portela.- Gracias por concederme esta entrevista. Pese a que fue en noviembre de 2019 cuando leí y reseñé La colina del almendro, creo que merece la pena conversar contigo sobre una novela cuyo argumento nos sorprendió a quienes conocemos tu narrativa.

Mayte Esteban.- Encantada de volver a visitar tu blog y charlar contigo.

2) F. P. -¿Es La colina del almendro tu proyecto literario más ambicioso? ¿Crees que tiene buena acogida entre los lectores?

M. E.- No nació como un proyecto ambicioso, fue creciendo a medida que iba escribiéndolo. Lo que sí ha pasado es que muchos lectores que nunca me habían visto le pusieron atención y me ha traído lo mejor que me ha pasado hasta ahora en este mundo literario. Todavía no tengo más cifras que las de los tres primeros meses de publicación y, desde entonces, se han sumado muchísimos lectores. Seguro que cuando las conozca, la primera sorprendida seré yo.

3) F. P.-Supongo que a la mayoría de los lectores les pasaría lo mismo que a mí: una de las mayores sorpresas que me llevé con La colina del almendro es que buena parte de su desarrollo está ambientada en la Primera Guerra Mundial. ¿Por qué pensaste en la Gran Guerra para situar la trama de esta novela?

M. E.- Porque es una gran desconocida. Porque el principio del siglo XX está ahí, justo en el momento en el que arranca el conflicto y, sin embargo, nos lo hemos pasado por alto muchas veces, poniendo más los ojos en las atrocidades que se produjeron durante la Segunda. Tal vez por su dureza son más “literarias”. Sin embargo, la aviación, la fotografía aérea, la industria bélica a gran escala y, sobre todo, los movimientos feministas, hunden sus raíces en este conflicto con mucha más intensidad que la segunda y quería retratarla. Es el cambio definitivo de siglo, la muerte de una forma de vida y el nacimiento de una nueva sociedad con cambios de roles que seguimos conservando.

4) F. P.-Pero, aparte de la Gran Guerra, la historia que contiene es rica en matices, por lo que no termino de verla como romántica histórica, sino más bien como narrativa.

M. E.- Es que no es solo romántica porque no pongo el foco en el romance, eso es solo un elemento más, de hecho yo diría que es la excusa para que todo lo que cuento tenga un hilo conductor. Es un elemento más de la trama, no el principal.

5) F. P.-La mujer desempeña un papel destacado en La colina del almendro, tanto por sus reivindicaciones sufragistas como por su incorporación al mercado laboral ¿Fueron estas dos circunstancias las que te llevaron a ubicar el argumento de la novela en Londres?

M. E.- Sí, porque en España las circunstancias no fueron las mismas. Fuimos neutrales en esa guerra, llegamos más tarde a esto, así que preferí trasladarme a un país donde esos cambios hubieran sucedido a la vez. Y como tampoco buscaba una novela bélica, sino más bien hablar de la retaguardia, Gran Bretaña, por su condición insular, me venía mejor que Francia o cualquier país del continente. Aunque sí hay momentos en los que la novela se traslada a Ypres o a Verdún, no es una novela de bombas, sino de cambios.

6) F. P.- Mientras me enfrascaba en la historia de Mary Ellen me decía que contiene elementos victorianos, sobre todo cuando las escenas se desarrollan en Almond Hill. ¿Tenías claro desde un principio el nombre de la residencia del conde de Barton o se lo pusiste por una circunstancia determinada? Otro tanto puede decirse sobre la atmósfera que se respiraba en la capital londinense, en la que se presentía la proximidad del conflicto bélico, aunque no por eso abandonan las costumbres sociales que tenían, sobre todo los miembros de la alta sociedad.

M. E.- Almond Hill se presentó en mi cabeza al escribir, ni siquiera lo pensé, directamente lo escribí. Era sonoro y me pareció evocador. Quería un mundo en franca decadencia, costumbres decadentes (ese matrimonio de conveniencia tan horrible), para poner delante del lector que ya existían voces que pedían a gritos (y a pedradas a veces) que eso acabara, que la sociedad fuera más justa y más igualitaria. Que todos, sin excepción, tuvieran voz (y voto). Es también la época del movimiento obrero, que despierta la conciencia de una clase que hasta ese momento no existía.

En cuanto al principio de la guerra, yo soy muy preguntona y hablé mucho con mi abuela de este tiempo, pero trasladado a nuestra Guerra Civil. La vida no cambia de un día para otro, los cambios suelen ser siempre paulatinos. Hasta que los ingleses cerraron la ópera y la usaron como almacén de muebles pasó tiempo, el que necesitaron para convencerse de que todo aquello era real, y la rutina se mantuvo.
(Trinchera Somme-Francia-Primera Guerra Mundial)
7) F. P.-Volviendo al papel destacado de la mujer en La colina del almendro, queda reflejada la labor que realiza en las distintas clases sociales londinenses de la época. ¿Tenías establecido desde un principio el esquema de los personajes para que el lector tuviera una evidente información sobre la relación que se mantenía entre los diversos escalafones sociales londinenses de la época?

M. E.- No, la verdad es que no. Fui construyéndolos a medida que avanzaba la historia. Algunos estaban claros, pero por ejemplo la señora Smith no. Fue en el momento en el que la senté con Mary a tomar un té cuando me di cuenta de que iba a ser su personaje de apoyo y que ella sería los pies en la tierra para esta jovencita que en ese momento no sabe nada de la vida. Sin la sensatez de Abigail, hubiera estado más perdida.

8) F. P.-Estoy seguro que Virginia y Sabine son dos de los personajes que atrajeron la atención del lector, y al mismo tiempo le sorprendieron, son, porque creo que se encontrará con muy pocas gemelas en la ficción narrativa. ¿Ya formaban parte del elenco de personajes desde que planificaste la trama, o su aparición surgió por una circunstancia determinada?

M. E.- Es que esta novela no nació de un plan, fue una necesidad vital. Por eso tardé tanto tiempo en terminarla. Sabine y Virginia iban a ser una niña sola, pero la mañana que me puse a escribir la escena en la que aparecen sentí que no, que eran dos y supe de inmediato por qué Mary las iba a poner en su vida. Yo sé que es un poco raro que diga que una novela tan compleja como esta no ha seguido un plan milimétricamente preestablecido, pero es que es así, me fui acomodando yo a los personajes, no ellos a mí. Sabía dónde quería llegar, pero el camino era desconocido.

9) F. P.- Para reflejar la ambientación espacio-temporal de la novela, y causar en el lector la sensación de que realiza un viaje en el tiempo, se percibe que hay una exhaustiva labor de documentación, con el añadido de que en la trama reflejas episodios históricos de la época, tanto de la lucha feminista, como de la Gran Guerra. ¿Con qué fase del desarrollo de una novela disfrutas más?

M. E.- Con todo. Me pasé muchos meses leyendo sobre esa guerra, sobre todo el contexto en el que se desarrolla y cómo afecta eso a las personas. Los avances de la medicina, la aviación, como dije antes, la lucha sufragista, todo en realidad me interesaba porque todo fue motor de arranque para ese mundo nuevo que nos esperaba tras la guerra. Y eso lo fui encajando en una trama que resultara atractiva para el lector, donde no se sintiera asfixiado en datos históricos, pero que sí estuvieran presentes. El momento del ataque a La Venus del espejo de Velázquez no podía dejarlo pasar, por ejemplo.

10) F. P.-El lector se lleva alguna sorpresa desagradable con alguno de los personajes femeninos. ¿Te resultó difícil reflejarlas en el desarrollo de la trama? ¿Hay algún personaje femenino por el que sintieras una mayor empatía, o los considerabas a todos por igual?

M. E.- Cada uno tiene un papel que cumplir y sé que hay un hecho en concreto que se siente como un puñetazo en el estómago, pero en realidad tenía que ser así, en la vida siempre hay hechos que descolocan y lo cambian todo. Hay un personaje infrautilizado, desde mi punto de vista, y es Elsie, la enfermera. Creo que ella sola podría tener una novela, pero es el que más respeto me causa porque es un personaje de ficción, pero sobre la base de alguien que existió realmente. No es un “cameo” como Emmeline Pankhurst, cuyas palabras en la novela son la adaptación de las ideas de uno de sus discursos, es alguien con una historia potentísima que yo he ficcionado en muchos puntos.

11) F. P.- Lo mismo puede decirse de los personajes masculinos, sobre todo en los que se refiere a su participación en los hechos históricos que se relatan en la novela. ¿Es muy complejo planificar una trama en la que hay que tener en cuenta los hechos históricos y su repercusión en la evolución de los personajes?

M. E.- Un poco, un simple detalle, la climatología, me costó reconducir una escena, porque di por hecho algo y resulta que no fue así. Cambiarlo, aunque parecía mínimo, me costó casi un mes de reescritura hasta que di con las palabras. He intentado ser rigurosa con las fechas y no tomarme demasiadas licencias, aunque como pasa con Emmeline, para los personajes reales que aparecen, por ejemplo en el hundimiento del Lusitania, recreo sus palabras que fui encontrando en la investigación.
(Emmeline Pankhurst-Hyde Park-Londres)
12) F. P.-En La colina del almendro, al igual que en tus anteriores novelas, se percibe un trabajo minucioso para mantener el equilibrio entre la ambientación espacio-temporal y los rasgos de los personajes, en los que sobresale su profundidad psicológica. ¿Cómo planificas este equilibrio para que se mantenga a lo largo de los capítulos?

M. E.- Pienso en lo que sería una evolución lógica y me acomodo a ella, no puedes dotar a un personaje de unos rasgos y cambiarlos de un momento a otro porque te venga bien. Si no han crecido, si no ha sucedido algo, se vería como chirriante. Para que eso no sucediera, tenía que establecerse un camino. En algún momento me han dicho que la novela da vueltas sobre lo mismo, yo ni lo veo ni lo siento así. Todo sucede en el momento en el que los personajes están preparados.

13) F. P.- Los lectores decimos que hay personajes que parecen cobrar vida propia, tal y como están construidos, y por la naturalidad que muestran en sus actuaciones. ¿Consigues que se ajusten a la planificación establecida, o hay alguno que se rebela y tienes que cambiar parte del guion original que le tenías asignado?

M. E.- Siempre hay algo que hay que ajustar, por eso que digo, porque es necesario que todo esté dispuesto de tal modo que los cambios no parezcan por capricho. Y por eso me acomodo yo en cada capítulo, no sigo un esquema rígido porque me perdería y perdería esa parte que los hace “reales”.

14) F. P.- Son atractivas las cartas que Mary Ellen le escribe a su madrina Camille y que encabezan cada capítulo de la novela, porque reflejan el estado de ánimo de la protagonista ante los episodios a los que se enfrenta y, sobre todo, le preocupan. ¿Tenías planificado en el esquema de La colina del almendro el empleo de las dos voces narrativas?

M. E.- Sí, eso desde el minuto uno. Para escuchar a un personaje lo mejor es la primera persona, pero esta novela no podía ser contada así. Las cartas reflejan no solo a Mary, también a John y a James. Forman esa arquitectura donde se sostiene la novela y quise que fuera así desde el principio. Lo primero que escribí fue esa primera carta de Mary a Camille.

15) F. P.- ¿Cuál de las tres partes en las que se estructura la novela fue la que más trabajo te dio a la hora de desarrollarla, teniendo en cuenta también los episodios que viven los personajes en cada una de ellas?

M. E.- La segunda fue la más complicada. Si te das cuenta, cada uno de los personajes principales, en esa parte, está viviendo su propia historia y, por las circunstancias, no coincide con la de los demás. Tenía que hacer que, a pesar de todo, hubiera algo que conectara a los personajes a pesar de que pasan mucho tiempo sin tener ningún contacto y que el lector sintiera que seguían conectados.

16) F. P.- Y ya para terminar, ¿podrías adelantarlos algo sobre tu próxima novela? Seguro que nos volverás a sorprender.

M. E.- Pues creo que sí. Lo primero porque vuelve a ser contemporánea, ya no estoy en el siglo XX, sino en el XXI, no estoy en Londres, sino en Madrid. Refleja un hecho que será histórico, eso lo tengo más que claro, que en este momento no uso como motor de la trama sino como parte de la historia personal de uno de los personajes, Daniel Durán.

Se llama Años de mentiras, está ambientada en 2016 y habla de literatura, de la construcción de un best seller, si se puede hacer o si, a pesar de que conozcas todos los elementos que hacen que una novela se convierta en superventas, eso es realmente posible forzarlo. Habla de decisiones que se van tomando a lo largo de la vida y como pueden, aunque sean intrascendentes, cambiarla por completo. El personaje que más me ha gustado crear es Elsa, una mujer de más de setenta años. Creo que los lectores de La colina del almendro van a conocer otra faceta mía, si se animan a seguirme en esta aventura.

Por otro lado, tengo varias historias románticas contemporáneas que intentaré que vean la luz antes de abordar una segunda novela histórica. Es así porque quiero darme tiempo para madurar la historia que está creciendo en mí, para investigar ese momento que esta vez voy a poner en el centro de la trama. Sé que tengo unos lectores maravillosos que me consienten este afán experimentador y que me permiten ir a mi aire, que me dejan tomarme tiempo, pero mientras voy a ofrecerles otras historias distintas. Mucho más de evasión, aunque en ellas siempre habrá algún tema de fondo, eso ya sabes que no puedo dejarlo. Quizá hable de bullying o de abusos en la infancia… Todo está por decidir.

Y, quién sabe, quizá otro día me ofrezcan participar en algún proyecto como el de Doce horas y algo más se cuele en medio. Siempre lo digo, se vive solo una vez y yo no soy capaz de conformarme con mirar el mundo o escribir sobre él desde un solo paisaje. Voy a hacer lo que esté en mis manos por aprovechar todo lo que me ofrece y escribir sobre ello. Hasta que me quede sin argumentos o sin memoria, lo que suceda antes.


Nota: Biografía, tomada de la web de la editorial. Imagen de la trinchera del Somme, en Francia, tomada de la web del Diario ABC. Imagen de Emmeline Pankhurst, tomada de la web Getty Images.