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jueves, 3 de octubre de 2019

Atrapando la luz, de Sara Mañero.





















Datos técnicos:


Título: Atrapando la luz.
Autora: Sara Mañero.
Editorial: Verbum.
1ª edición: 21/03/2018.
Encuadernación: Tapa blanda.
Idioma: Español.
ISBN: 9788490746332.
Nº pág.: 396.




Sinopsis: Una mujer adelantada a su tiempo, la fotografía como pasión insoslayable, las guerras del Ril como tan solo uno de sus contrapuntos históricos...Elvira desde la lejanía de una existencia vivida con intensidad nos permite acompañarla en su viaje a través de un mundo cambiante. El mapa de su vida- de Dueñas a Madrid, de Madrid a Melilla y de su vuelta a Madrid- estará marcado por la rebeldía, la independencia, el dolor, la duda...y un deseo perpetuo de atrapar la luz con su cámara “Porque no recuerdo la realidad sino su retrato, como si la fotografía no solo fuese razón de vida sino vida misma”, afirma la protagonista, que enfoca con su objetivo tanto los conflictos de la historia de España en la que se ve inmersa, como un espacio íntimo tensionado por ilusiones y decepciones.



Opinión Personal:



La primera novela que leí y reseñé en este blog de la escritora Sara Mañero fue El sueño del árbol (reseña). En su momento reconocí que, cuando afronté su lectura, había entrado con el pie cambiado y veía que no daba enderezado el rumbo. Pero tuve claro que tenía que darle una segunda oportunidad, porque me daba la sensación de que me estaba perdiendo una historia que merecía la pena leer. Y ya lo creo que fue una decisión acertada, porque disfruté mucho con su relectura. Hoy vuelvo a acercarme a la narrativa de Sara Mañero, y en esta ocasión le toca el turno a su novela Atrapando la luz, cuya lectura me encandiló de principio a fin, porque a lo largo de las casi cuatrocientas páginas que la conforman me encontré con un personaje inolvidable, de los que cuesta trabajo despedirse cuando el desenlace está próximo.
(Colegio Teresianas-Dueñas (Palencia))
Atrapando la luz es de esas novelas en las que uno tiene en todo momento la impresión de que está invadiendo la intimidad de este personaje, sobre todo en las escenas en las que reflexiona en su interior sobre todo lo que le tocó vivir. Elvira aprovecha esos silencios que le hacían pensar a su nieta que estaba descansando, pero que el lector es consciente de ser un receptor privilegiado porque tiene ante si a una mujer que le muestra el interior de su alma sin pudor alguno; aunque también se dirigirá su nieta, porque cree que su abuela no se da cuenta de la situación delicada que está atravesando.

Atrapando la luz es una novela en la que no se tarda en empatizar con la fuerte personalidad que se va asentando a lo largo de los años en un personaje como Elvira Villegas, a medida que se da cuenta que tiene que enfrentarse a los prejuicios de la sociedad en la época que le tocó vivir. El papel que le espera como mujer se lo recordarán sus padres en más de una ocasión, ante la firme decisión que tiene su hija de querer estudiar para adquirir más conocimientos. Sor Emilia, una de las monjas de las Teresianas en cuyo colegio está realizando Elvira sus estudios, le dice que tiene cualidades para ser maestra, y se lo hace saber también a sus padres, lo que le dará fuerzas a la protagonista para que su objetivo no sea solo una quimera. Pronto se dará cuenta el lector de que en esa niña que sabía lo que quería se estaba forjando una mujer adelantada a su tiempo, que no dudaría en enfrentarse a quien le impidiera cumplir el papel que ella quería desempeñar en la sociedad. Sara Mañero traza un personaje intrépido, valiente, pero también muy apegada a los suyos, pese a que en algunos episodios nos da la impresión de que no lo demuestra. Pero Elvira es consciente de que tiene que sacrificar su vida familiar para poder dedicarse a un trabajo que la apasiona, porque el querer dedicarse a la fotografía le exige mucho en un mundo laboral copado por los hombres, con el añadido de que lo tenía todavía más difícil si no contaba con los permisos necesarios para acceder a él.
(Universidad Central-Madrid)
Un gran atractivo de esta novela es que el lector conocerá la época en la que se desarrolla la trama siempre a través de la perspectiva de la protagonista, sobre todo desde que es consciente de su pasión por la fotografía. Un claro ejemplo de lo que acabo de comentar es el fragmento que el lector encuentra antes del cuerpo de la novela, y que la autora tomó del promotor de arte especializado en fotografía, J.Fontcuberta, con el que avanza una clara idea de lo que sucederá a lo largo de los capítulos: «Fotografiamos para afirmar lo que nos complace, para cubrir ausencias, para detener el tiempo y, ilusoriamente, posponer la ineludibilidad de la muerte. …para recordar aquello que hemos fotografiado, para salvaguardar la experiencia de la precaria fiabilidad de la memoria». Elvira ofrece en su narración unas descripciones muy claras y visuales de todos los escenarios que formaron parte de su vida, así como de los episodios históricos que presenció en vivo y en directo. Cuando el jefe le propuso salir a la calle a cubrir los eventos sociales que tenían lugar en Madrid no lo dudó, pese a ser consciente de lo que suponía por ser mujer. Quienes trabajaban con ella se dieron cuenta de  que estaban ante una compañera que tenía grandes cualidades para la profesión, por lo que no dudaron en tratarla como un miembro más en los ratos de ocio en los que podían disponer de tiempo para intercambiar impresiones entre ellos. La protagonista quería solicitar permiso a su jefe, el fotógrafo Manuel Alviach, porque tenía claro que quería ir a África como reportera gráfica y contar a la sociedad española cuanto allí sucediera. Era consciente de que el país tenía que estar informado con objetividad y respeto sobre las desgarradoras imágenes que envía a Madrid del que se conoce como el segundo conflicto del Rif, y sobre todo el desastre de Annual, pero también presenciará  con dolor los tristes episodios que tuvieron lugar en la Guerra Civil Española, porque vio cómo familiares y allegados fueron víctimas de este sinsentido.
(Antiguo Hotel Reina Victoria-Melilla)
Otro atractivo de la novela es la estructura que utiliza la autora, teniendo en cuenta sobre todo la edad muy avanzada de la protagonista y narradora de Atrapando la luz. Elvira lo recordará en algunas fases de su relato, como una especie de acotación, en las que le dice a su nieta que se está desviando mucho de la fase de su vida que le estaba contando en ese momento. En mi modesta opinión, me encontré con una narración natural, que fluía como una conversación íntima que mantienen abuela y nieta, conocedoras de que el fin de la protagonista está cada vez más próximo. Inés no dudará en preguntarle por episodios del pasado, aunque sabe que algunos pueden resultarle incómodos y dolorosos. Esa narración que nos parece desordenada se complementa con otra información que recibe el lector, y es contada por personajes que tuvieron una relación muy directa con la protagonista -resaltada en letra cursiva-, lo que da lugar a que tenga una información más directa que la receptora sobre determinados episodios. A esto hay que añadir el que Sara Mañero atrae la atención del lector en todo momento, porque logra que la intriga le incite a estar pendiente de cómo se van a desarrollar los capítulos que todavía tiene que relatar Elvira, y en los que se encontrará con algunos giros que atraerán todavía más su atención, sobre todo al ser informado de la desagradable pérdida de algunos personajes con los que nos habíamos encariñados. Incluso los primeros párrafos son ya de por si intrigantes, tal y como están relatados, porque dan a entender que algo grave está sucediendo y que Elvira tiene que tomar una decisión para evitar ese desenlace funesto.

Atrapando la luz es una novela escrita con un lenguaje muy cuidado, con el que la narradora describe con realismo escenas histórico-costumbristas de la época que le tocó vivir a la protagonista. El lector recibe información directa de los episodios trascendentales que vivió Elvira en vivo y en directo, siempre relatados desde su perspectiva como reportera gráfica. En su relato narra la vida que llevaba con su familia en el Cuartel de la Guardia Civil en Astudillo, las escenas en las que relata su estancia en Dueñas, así como las descripciones que hace de Madrid y Melilla aprovechando sus trabajos como reportera gráfica para describirnos estas dos ciudades. Es de destacar también el ambiente familiar y la camaradería que había en la casa de huéspedes de la señora Pilar, en la que vivía desde que se marchó a Madrid, y que le ayudarán a enfrentarse a los episodios más preocupantes tras la información que recibe del cabo Gervasio, quien se había desplazado hasta la capital par advertirle del peligro que corría. Sin duda alguna, Atrapando la luz es una novela que deleitará al lector que tenga interés en conocer la vida de un personaje inolvidable.


Biografía:


Sara Mañero Rodicio es Licenciada en Filología Inglesa y Doctora en Filología Hispánica por la Universitat de Valencia. Su tesis doctoral, “El Arcipreste de Talavera de Alfonso Martínez de Toledo”, obtuvo el premio “Fernández Abril” de la Real Academia Española. Ha colaborado en traducciones dramáticas y poéticas (La comedia de las equivocaciones, de Shakespeares; Dos Leyendas; de Ted Hughes, Cuatro cuartetos, de T. S. Eliot,...) así como en adaptaciones teatrales.

En el campo de la ficción, cuenta con diversos relatos publicados, siendo finalista del concurso “Erradicando la violencia de género” (Asociación Eleanor Roosevelt) con el texto “Cuando el sueño engendra monstruos”. Su primera novela, Mientras sorprendan los días (Ed. Hades), se publica en 2015, y en ese mismo año Verbum edita El sueño del árbol, un viaje por la historia de Filipinas. Atrapando la luz, su tercera novela, supone un homenaje a las mujeres que se anticiparon a su tiempo, así como al mundo de la fotografía.

Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía de la autora, tomados de la web editorial Verbum. Imagen del Colegio Teresianas de Dueñas, tomada de la web El Norte de Castilla. Imagen de la Universidad Central de Madrid, tomada de Wikipedia. Imagen del Antiguo Hotel Reina Victoria de Melilla, tomada de Wikipedia. 













14 comentarios:

  1. De las tres novelas que conozco de la autora seguramente es esta que nos traes hoy la que más me llama la atención y no me importaría leerla. A ver si me animo y le hago hueco. Bonita reseña Paco.
    Besos

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  2. Nada que añadir. Estoy totalmente de acuerdo contigo. Leí la novela hace unos meses y me pareció fabulosa. Está muy bien documentada, además. Todo lo que cuenta acerca de la Guardia Civil me sorprendió mucho y me gustó más aún. veo que tú no lo mencionas y es que es una novela con tantos matices que es imposible hablar de todo.
    No he leído "La sombra del árbol", pero es que me da pereza meterme con una historia sobre Filipinas. Sé que es una tontería mía y terminaré por leerlo, pero desde que de pequeña vi "Los últimos de Filipinas" y me aburrí mucho (no era una película para niños) es una historia que me produce un poco de repulsa.
    Un beso.

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  3. Una novela anterior a esta de la autora me gustó bastante, creo que me la recomendaste tú, efectivamente, pero me gustó mucho y todo lo que has contado aquí desde principio a fin me encanta; te iba leyendo y se me iba haciendo la boca agua, ya estaba disfrutando de la historia en mis propias manos y vista por mis propios ojos 😅😅😅
    hombre muy realista no soy porque no tengo tiempo de leer todo lo que quiero leer y tengo que leer, pero por gustarme me gusta mucho, es como la cantidad de coches que me gustan y de buena gana me llevaría a mi casa, pero no puedo 😂😂😂

    Besitos carinyet 💋💋💋

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  4. Tengo curiosidad por leer algo de Sara Mañero, y este libro que comentas lo tengo apuntado.
    Por cierto que buena la frase de Fontcuberta.
    Un abrazo

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  5. Hola.
    No he leído el libro y no creo que lo haga por el momento. No me llama mucho el libro y tengo demasiados pendientes.
    Nos leemos.

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  6. Fantástica reseña, Paco. Es uno de mis pendientes que estoy convencida de que leeré. Lo merece ella y su bella forma de escribir.
    Besos

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  7. Pues no he leído nada de la autora aún. Y creo que esta novela que nos traes hoy es muy buena opción para estrenarme. Me gusta lo que cuentas.
    Besotes!!!

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  8. Menudo personaje se ha marcado Sara Mañero con Elvira¡¡ Es de los que dejan huella. Un abrazo

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  9. Estupenda reseña Paco. A mi la novela me ha encantado. Sara Mañero es una escritora a la que merece la pena seguir. Espero leer pronto alguna de sus otras novelas. Besinos.

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  10. Pronto me estrenaré con la autora. Tengo esperándome Mientras sorprendan los días. Esta que comentas la conocía y pinta muy bien. Un abrazo.

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  11. No he leído nada de la autora y, aunque no me importaría, tendrá que esperar..
    Besos

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  12. Es una autora que tengo pendiente, y no sé cuando voy a poder. Buena reseña 😉
    Un beso

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  13. Qué reseña tan bonita, Paco, me ha encantado. Tengo muchas ganas de leer a Sara Mañero, pero no soy mucho de este tipo de novelas de recuerdos realistas. Quizás me vendría mejor empezar por la del árbol, no sé. Besos.

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  14. Ohh, una reseña preciosa. Yo no he leído nada de la autora todavía!! Si es que no doy más de mí! Tendré en cuenta esta lectura y te confieso que hay otras que también me llaman. Besos

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