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miércoles, 18 de marzo de 2026

Reseña El siglo del milagro, de Rodrigo Costoya.

 











Datos técnicos:




Título: El siglo del milagro.

Autor: Rodrigo Costoya.

Editorial: Pàmies.

1ª edición: Febrero/2025.

Encuadernación: Rústica con solapas.

ISBN: 978-84-10070-60-8.

Idioma: Español.

Nº páginas: 528.





Sinopsis:






De milagros fantasiosos

Cuentan que Compostela nació cuando Paio, el eremita, fue guiado por unas luminarias misteriosas hasta la tumba del apóstol Santiago. De ahí el nombre de Campus Stellae. Y también que el rey Alfonso II fue el primer peregrino de la historia. Y que comenzó así una afluencia masiva de caminantes que no ha cesado hasta nuestros días. Una increíble sucesión de milagros, ¿verdad?

Pues lamento decir que todo esto es mentira. Una leyenda, nada más. Una fantasía.

La Compostela primigenia

En los primeros tiempos, en torno a un sepulcro sin identificar no había nada más que un burgo modesto y una pequeña iglesia. El propio Vaticano desmintió que esa pudiera ser la tumba de Iacobus, e incluso algún obispo llegó a ser excomulgado por defender esa tesis.

Un milagro tangible

Es en 1068 cuando nace Diego. Él hizo de Compostela una archidiócesis, y creó la catedral más fastuosa del mundo. Él coronó reyes y entronizó papas, ordenó escribir los códices más maravillosos y puso a la insignificante Compostela a la altura de Roma y de Jerusalén.

Él creó el Camino de Santiago, y en torno a él forjó Europa. Esta es su historia, y es real.

Esto es lo que construyó en el siglo del milagro.

Hasta ahora conocías la leyenda. Ahora descubrirás la verdad.






Opinión Personal:





Por fin tuve una gran disculpa para saldar mi deuda lectora con el escritor compostelano de pro, Rodrigo Costoya, (Torrelavega, 1977). La disculpa la tiene un personaje que marcó el destino de Santiago de Compostela y, por extensión, de Galicia, en la Historia y el artífice de la construcción de que uno de los más impresionantes edificios emblemáticos de la cristiandad fuera una realidad, pese a que era consciente de que no la vería terminada: la catedral de Santiago de Compostela. Pero también fue el impulsor del Camino de Santiago y el que, como adelanta la sinopsis, coronó reyes y entronizó papas y ordenó escribir los códices más maravillosos. Diego Gelmírez es el personaje. Diego Gelmírez es el que puso la primera piedra de lo que ahora es Santiago de Compostela. Diego Gelmírez es un personaje fascinante al que merece la pena conocer a través de las páginas de El siglo del milagro. Rodrigo Costoya ofrece a los lectores una trama ambiciosa y apasionante, a la altura de lo que significó el siglo XI para nuestra tierra, Galicia.

(Palacio Xelmírez, Santiago de Compostela)
Rodrigo Costoya planificó y desarrolló una trama como si de un maestro cantero se tratase, porque la complejidad de la estructura no deja lugar a fisuras. Un maestro cantero que acertó con la estructura que le confiere a esta novela. Una estructura que provoca que el lector sienta que no se enfrenta a un tocho de 526 páginas, porque una vez que se pone en faena es atraído sin remisión. La trama es un verdadero imán, pero no sólo por lo que significa la figura de Diego Gelmírez, sino también por las diferentes subtramas que se derivan de la principal, hasta el desenlace, cerrado con maestría.

El siglo del milagro es una lección magistral de historia. El hecho de que la novela esté estructurada en 196 capítulos más un prólogo y un epílogo, es un claro indicativo de que el escritor compostelano tuvo muy claro cómo hacer que resultara lo más amena posible. Y vaya que si resultó. De principio a fin. Como para no perder ripio de todo lo que relata el narrador omnisciente. Una lección de historia plagada de hechos y personajes reales que no tienen desperdicio. La estructura a la que me referí al principio de este párrafo indica lo laborioso que tuvo que ser decidir en qué punto debía terminar cada capítulo,  con el añadido de son varias las localizaciones que cobran protagonismo, por lo que mantiene informado en todo momento de la trascendencia de los hechos que relata la voz narrativa, con el aliciente de los saltos geográficos que realiza al respecto.

Rodrigo Costoya ofrece al lector una trama como si de un verdadero thriller histórico se tratase, porque esta es la sensación que tuve en todo momento. Y es que no sólo la estructura y el ritmo fluido  le confieren esa categoría, sino también el que la intriga está muy presente a lo largo de los capítulos. En El siglo del milagro hay un verdadero juego de tronos, en el que son varias las sillas regias que son muy apetecibles. Son un gran atractivo las conspiraciones y traiciones que inestabilizan la relación entre los reinos cristianos de la península, e incluso también en el seno de la Iglesia católica, sobre todo por las diferencias que se manifiestan entre Braga y Santiago, -Pío Latrocinio incluido-, lo que origina que la tensión narrativa esté muy presente a lo largo de los capítulos. A lo que acabo de comentar uno también la presencia de los almorávides en al-Ándalus, porque los débiles reyezuelos de las taifas que la conforman les piden ayuda para librarlos del «sometimiento a los infieles del norte» (pág. 51). Porque las batallas también están presentes, no sólo entre reyes cristianos, sino también contra «los monjes guerreros que un día no muy lejano habían bajado de las montañas para dedicar su vida y su sangre a la gloria de Allah» (pág. 51). Almorávides de los que hay que estar muy pendientes, no sólo por lo antes expuesto, sino también por determinados episodios que protagonizan. Aquí el autor hiló muy fino para sacarle lustre a estos monjes de doble velo, ya lo creo. No me olvido de los piratas que asolan las costas gallegas, pero merece la pena conocer el resultado de sus varias incursiones.

(Fortaleza Honesti, Catoira, Pontevedra)
Tras la conquista de Toledo por Alfonso VI, la vida de Diego Gelmírez cambia desde que es llamado por el monarca para formar parte de su corte toledana, pero sería el abad de Cluny, Hugues, quien le da el espaldarazo definitivo. La labor de Diego Gelmírez es un gran reclamo para interesarse por su figura, a quien el autor describe como un prelado muy humano, lo que es de agradecer, porque incluso también nos muestra el lado más íntimo, ya que las reflexiones están muy presentes. Las vicisitudes que le acompañan pulen su personalidad, arrolladora con el paso de los años. Pasa de ser el hijo de un soldado a encumbrarse en puestos que ni sospechaba, lo que le hace andar con pies de plomo, porque sabe que también será señalado por sus orígenes. Es consciente de que sus decisiones le acarrean enemistades peligrosas, y que en más de una ocasión se las verá y deseará para alcanzar sus objetivos, lo que le acarrea unos cuantos disgustos y sorpresas. Disgustos y serios peligros que recibe también de los compostelanos, hartos de los impuestos que los ahogan

Sin duda alguna, El siglo del milagro lo tiene todo. Es entretenimiento. Y es que la ambientación y los personajes forman un binomio inseparable, que muestra el rigor documental que hay para provocar esa sensación. Unos personajes que son fiel reflejo de la pirámide social de la época y de la evolución que muestran los reinos hispanos, auspiciada por el monarca de turno. El siglo XI es una centuria por la que desfilan personajes históricos muy atractivos. Reyes y reinas que dejan su huella en el devenir de Hispania, y que son recordados no sólo por las batallas, sobre todo si les acompaña una gran victoria, sino también por la fuerte personalidad que los define, lo que influye muy mucho en el día a día de sus vasallos, conscientes de que  el monarca puede librarles del peligro al que se enfrentan, no sólo con los reinos colindantes, sino también por el empuje de los almorávides. Son personajes complejos, que muestran lo mejor y lo peor del ser humano: Alfonso VI, Urraca I de Castilla o Alfonso I el Batallador son un claro ejemplo, a los que hay que añadir al líder almorávide Yusuf ben Tasufin. Pero también hay religiosos de los que también hay que estar muy pendientes, como el abad de Cluny, canonizado como San Hugo, y los dos inseparables amigos de Gelmírez desde la escuela catedralicia, el arcediano Hugo y Munio Adefonsis.

La ambientación es exquisita. El lector realiza un viaje literario imaginario a las localizaciones por las que transitan los personajes. Me sentí muy atraído por el cambio que se manifiesta en la mayoría de ellas a lo largo de los capítulos, en especial Santiago de Compostela y, en concreto, la catedral y el palacio episcopal, que son un personaje más de la novela. Disfruté mucho, sobre todo, con los episodios que tienen lugar en Galicia, casi todos ellos muy familiares, por lo que jugué con ventaja, sobre todo por el papel que desempeñan la fortaleza que se conoce como Honesti, Monterroso o Iria Flavia. Merece la pena recrearse con lo que significa Toledo, por el cambio que supuso su reconquista para la ciudad, aunque también atrajo mi atención la imponente abadía de Cluny, sin olvidarme de los diferentes parajes que describe la voz narrativa.

(Abadía de Cluny, Francia)
El siglo del milagro es una novela para disfrutar, sin prisas, cuya trama se apoya en un rigor documental: un novelón, vamos. En mi caso, la catalogo como un thriller histórico, no sólo por la compleja estructura que tiene, sino también porque las conspiraciones palaciegas, eclesiásticas y las traiciones. Rodrigo Costoya ofrece al lector una trama con un ritmo fluido y constante, por cuyas páginas transitan un atractivo elenco de personajes que parecen cobrar vida propia. El siglo del milagro es un magnífico viaje literario imaginario a un siglo atractivo del que merece la pena conocer los hechos históricos que se desarrollaron en este período.  




Biografía:





Soy Rodrigo. Crecí junto al Camino de Santiago cuando apenas había peregrinos. Pasé tardes con caminantes extranjeros que acampaban en la huerta de mi abuela, y vi en primera persona cómo regresaban las multitudes a Compostela. He recorrido el Camino más de treinta veces y paso cada día por el Obradoiro para ir a dar clase al instituto Rosalía de Castro, en el corazón de la ciudad.

Vivo a unos pasos de la catedral.

Esta es mi quinta novela, tras El custodio de los libros (2020), Portosanto (2021), Hijos de Gael (2022) y La última reliquia (2024). En El siglo del milagro he querido contar la auténtica historia de mi ciudad y de esta ruta milenaria llamada Camino de Santiago

Supongo que conoces la leyenda, como casi todo el mundo.

A través de estas páginas conocerás la verdad.




Notas: Datos técnicos y biografía del autor tomados de la web de Edhasa. Fotografía del autor tomada de la web de La Voz de Galicia. Imagen del Palacio de Xelmírez, en Santiago de Compostela, tomada de la web Turismo Santiago de Compostela. Imagen de la Fortaleza Honesti tomada de la web Guíate Galicia. Imagen de la abadía de Cluny tomada de la web Tripadvisor. 




jueves, 12 de marzo de 2026

Reseña Ciudad de los sueños, de Don Winslow.

 



                                  

             





Datos técnicos:




Título: Ciudad de los sueños.

Título original: City of drams.

Traductora: Victoria Horrillo Ledesma.

Autor: Don Winslow.

Editorial: Harper Collins.

1ª edición: Abril/2023.

Formato: Libro digital.

Idioma: Español.

Nº páginas: 374.



Sinopsis:




Hollywood


La ciudad donde se fabrican los sueños.

Danny Ryan se ha dado a la fuga tras perder una guerra sangrienta que enfrentó a bandas criminales de la Costa Este. La mafia, la policía y el FBI lo quieren muerto o en prisión. Acompañado por su hijo pequeño, su padre anciano y los maltrechos restos de su facción de soldados leales, Danny emprende la clásica migración americana con destino a California, dispuesto a comenzar una nueva vida.

Una existencia tranquila y pacífica.

Los federales, sin embargo, dan con su rastro y le piden un favor que podría hacerle ganar una fortuna o costarle la vida. Y cuando en Hollywood empieza a rodarse una película basada en su pasado, Danny exige una parte de los beneficios y comienza a reconstruir su imperio delictivo.

Entonces se enamora.

De una atractiva estrella de cine que también arrastra un pasado turbio.

Cuando sus mundos chocan provocando un estallido que podría acabar con ambos, Danny Ryan se ve obligado a luchar por sobrevivir en la ciudad donde nacen los sueños.

O donde van a morir.

Desde la costa de Rhode Island hasta el desierto de California donde se hacen desaparecer los cadáveres, desde los pasillos del poder de Washington donde se gesta la verdadera corrupción hasta los legendarios estudios de Hollywood donde se forjan auténticas fortunas, Ciudad de los sueños es una epopeya arrolladora en torno a la familia, el amor, la venganza, la supervivencia y la brutal realidad que se esconde tras el sueño.





Opinión Personal:





Me gustan mucho las novelas negras en las que la mafia está muy presente, y sobre todo las que recuerdan a las que se desarrollan durante la llamada Gran Depresión y la Ley Seca, y en general durante la primera mitad del pasado siglo XX, con la mítica novela de Mario Puzo, El padrino, un icono del género de lo negrocriminal, cuya trama transcurre entre 1945 y 1955. En esta línea está la trilogía -parece que la última- que publicó Don Winslow protagonizada por el mafioso de origen irlandés Danny Ryan, a la que el márketing cataloga como la gran sucesora de El padrino. Pero, en mi opinión, diría que no es para tanto porque, si bien entretiene muy mucho. En mi opinión, entiendo que el joven irlandés no tiene la arrolladora personalidad de Vito Corleone, por lo que significa este personaje en la familia Murphy e incluso entre los clanes rivales. Sin embargo, Danny Ryan es un protagonista que incita a estar muy pendiente de las vicisitudes que le acompañan, sobre todo ante tanta adversidad a la que se enfrenta.

Pese a que el desenlace de 

(Puente Key Dodge, Washington, USA)
Ciudad de los sueños me descolocó un tanto, en este tramo me encontré con un giro que contrarresta el sabor agridulce que me produjeron esas escenas. No me queda otra que leer el cierre de esta trilogía, sobre todo para saber si mantiene, al menos, el equilibrio de los dos títulos anteriores que la completan Por eso no dudo en comentar que me gustó mucho más esta novela que Ciudad en llamas. Y es que me encontré con una trama muy entretenida, más adictiva y con un ritmo trepidante, en las que los giros narrativos están muy presentes, con el aliciente de que es más amplio el abanico de localizaciones, y que el narrador omnisciente describe de tal forma que nos podemos hacer una clara idea de cómo son los espacios por los que transitan los personajes. 

Don Winslow planifica y desarrolla esta trilogía como si de una epopeya se tratara. De hecho, la estructura en tres partes bien diferenciadas, cada una de las cuales es introducida por un fragmento de La Eneida, de Virgilio, son un claro adelanto de lo que le espera al lector a lo largo de los capítulos que las conforman. Y es que Danny Ryan y los soldados y fieles agregados que le siguen emprenden una huida hacia adelante, tras una guerra sangrienta contra los Moretti. Quienes leyeron Ciudad en llamas tienen, en este ecuador de la trilogía, el aliciente de que el narrador omnisciente refresca lo sucedido en la anterior entrega, e incluso resalta algunos episodios para que se comprenda mejor determinadas situaciones que se le presentan a los personajes en la búsqueda de un nuevo destino en el que asentarse y empezar una nueva vida, pero ya encuadrada en la legalidad.

En mi opinión, entiendo que Ciudad de los sueños, al igual que su predecesora, es un cúmulo de clichés del género, pero que tiene el atractivo de que el escritor estadounidense le da un toque personal para que todo lo que sucede no resulte tan repetitivo, al igual que el estereotipo reflejado en los personajes, en los que se percibe el modus operandi propio del crimen organizado. Un submundo en el que tiene muy en cuenta el escalafón en el que se estructuran estas familias mafiosas aunque, pese a lo cruento de sus actuaciones, tienen unas líneas rojas que no se deben de pasar, porque si lo hacen son conscientes de que no les espera nada bueno tras saltarse reglas que consideran sagradas. Lo que acabo de comentar en este párrafo está enriquecido con la presencia de una subtrama en la que el cine cobra gran protagonismo, y en el que se muestran las dos caras que ofrece el mundo del celuloide, y que le confiere el plus de interés, para que todo lo que se desarrolla en un entorno en el que los sueños pueden volverse pesadillas,   en donde las sorpresas provocan unos dolores de cabeza diferentes a los que están acostumbrados al glamour que destila el séptimo arte.

(Rancho Bernardo, San Diego, USA)
Don Winslow resalta también el romanticismo que hay en torno a las dos familias enfrentadas, los Moretti y los Murphy, una de origen italiano y otra irlandesa. El apego a sus raíces marca también las pautas que siguen en sus actos, porque la religión está también, de una forma u otra, muy presente. Y es que se producen situaciones en las que, de ser otro el mafioso, no dudaría en descerrajarle un tiro a quien mereciera finalizar sus días de una forma tan cruel. Pero, en especial Danny Ryan, siente que él, ante todo, es un católico irlandés, obligado a no cumplir determinados preceptos del submundo en el que vive. Sin embargo, es consciente de que puede jugar en su contra esta toma de decisiones, pero también puede reportarle beneficios.

A diferencia de Ciudad en llamas, el lector se encontrará en Ciudad de los sueños con una variedad de localizaciones muy atractivas que le confieren un gran dinamismo a la novela, por lo que empuja a la voz narrativa para que diversifique su relato según la trascendencia de lo que sucede a lo largo de los capítulos. Localizaciones descritas de forma breve y concisa, pero con tal claridad, y que ayudan a estar muy pendiente de las vicisitudes que acompañan a los personajes, sobre todo a los que, junto con el protagonista, desempeñan un papel trascendental en la trama. Atrajo mucho mi atención, sobre todo, lo que sucede en alguna interestatal de la que tanto se habla, los bellos parajes de California, con gran protagonismo de Los Ángeles y el mundo de Hollywood, aunque también en San Diego, y el papel que desempeña esta ciudad en Danny Ryan, porque se suceden episodios que incitan a estar pendiente de las decisiones que toma. Sin duda alguna, es un interesante viaje de costa a costa, y en el que estas localizaciones se perciben desde una perspectiva diferente: el crimen organizado.

Por las páginas de esta segunda novela de la trilogía transita un amplio elenco de personajes estereotipados, que muestran el lado más villano del ser humano. Y es que también hay miembros de la ley que tienen sus cosillas, pese a que el objetivo es capturar al cabecilla de la mafia irlandesa, consciente de que les cuesta reunir pruebas para detenerlo. Sin duda alguna, esta subtrama es muy atractiva por los giros que tienen lugar en su desarrollo, y el papel que desempeñan los principales implicados en terminar con el crimen organizado. Personajes muy humanos y reconocibles, que nos ayudan a estar muy pendientes de las fechorías que cometen, porque la trama no es nada amable, sino que en ella hay escenas que ponen los vellos de punta, ante las barbaridades que cometen algunos, si bien el autor no se recrea en describir estas situaciones truculentas. Dadas las sombras que presentan estos individuos, sobra la empatía, pero se siente interés por la implicación que manifiestan en los líos en que se meten y, sobre todo, las decisiones que toman para salir lo mejor parados posible. Y es que Don Winslow perfila un cartel conformado por lo mejor de cada casa, como se suele decir en estas ocasiones. Incluso en ellos hay lugar para el humor negro, sobre todo si entre los presentes están los apodados los Monaguillos, Sean South y Kevin Coombs, a los que el jefe tiene que atar en corto por lo que pueda pasar. Otro personaje que no deja indiferente es Madeleine McKay, la progenitora del protagonista, por la vida de glamour que lleva y el secretismo en torno a su persona, de la que se van desvelando cosillas con el paso de los capítulos. Pero, sin duda, el papel estrella lo desempeña una actriz llamada a ser una estrella del séptimo arte, porque lo tiene todo para ser una gran diva de este glamuroso mundo, Diane Carson.

(Playa Capristano, San Diego, Calif., USA)
En resumen, y pese a que el desenlace de Ciudad de los sueños me descolocó un tanto, en este tramo me encontré con un giro que contrarresta el sabor agridulce que me produjeron esas escenas. Sin duda alguna, me gustó mucho más que Ciudad en llamas. Don Winslow planifica y desarrolla una trama con un ritmo diría que trepidante, no sólo por la variedad de situaciones que vive el amplio elenco de personajes que transita por sus páginas, sino también por la variedad de localizaciones. Sin duda alguna, me gustó mucho más que Ciudad en llamas



Biografía:





DON WINSLOW es el aclamado autor de veintiuna novelas, entre las que destacan El invierno de Frankie Machine, Salvajes, que fue llevada al cine por el tres veces ganador del Óscar, Oliver Stone; El poder del perro, El cártel y La frontera, publicadas con gran éxito en todo el mundo, han sido adquiridas por FX en un acuerdo multimillonario para convertirlas en serie de televisión a partir de 2020.

Winslow vive entre California y Rhode Island, y ha ejercido como investigador, experto en lucha antiterrorista y consultor judicial.




Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía del autor, tomados de Amazon. Fotografía de Don Winslow tomada de la web de Zenda. Fotografía del Puente Key Brigde, en Washington, tomada de la web Etsy. Fotografía de la barriada Rancho Bernardo, en San Diego, tomada de la web 123RF. Fotografía Playa Capristano, en San Diego, tomada de la web Expedia. 






martes, 3 de marzo de 2026

Resumen lecturas febrero/2026.

 


                     

                       






En febrero han sido un total de 5 los libros leídos y 4 los reseñados. 




-Los leídos:















-Los reseñados



-La cartera, de Francesca Gianonne


-El último concierto de Viena, de Martín Llade.


-Gallos de poca casta, de Gloria Trinidad


- La abadesa, de Toti Martínez de Lezea







jueves, 26 de febrero de 2026

Reseña La abadesa, de Toti Martínez de Lezea.


 









Datos técnicos:





Título: La abadesa.

Autora: Toti Martínez de Lezea.

Editorial: Erein Argitoletxea.

Año de publicación inicial: Enero/2002.

1ª reedición: Septiembre/2025

Encuadernación: Rústica con solapas.

ISBN: 978-84-1093-025-4.

Idioma: Español.

Nº páginas: 272 pág.





Sinopsis:






La novela se inicia en Bilbao en 1476, cuando Fernando el Católico llega a la ciudad para jurar los Fueros. Durante su estancia, el rey se encapricha de la joven Toda de Larrea y la deja embarazada. María Esperanza, la hija natural que nacería de esta relación es el personaje central de la novela. Treinta y cuatro años más tarde, convertida en la abadesa del monasterio de Madrigal, recibe un breve del papa Julio II por el que se la reconoce como hija del rey Fernando, si bien no se hace mención al nombre de la madre. A partir de ese momento, la vida de María Esperanza cambiará por completo, su único objetivo será encontrar a la mujer que la trajo al mundo. Poco a poco, irá descubriendo cómo fue su nacimiento, por qué la llamaban María La Excelenta, por qué la encerraron en Madrigal, y qué fue de su madre. Y se preguntará con amargura por qué razón se le negaron las caricias de una madre y el cariño de una familia. Un texto en el mejor estilo de las novelas históricas y de intriga, donde la autora nos hace partícipes de la vida de una mujer solitaria, por cuyas venas corre sangre de reyes, y que busca desesperadamente sus orígenes.




Opinión Personal:





La abadesa es la tercera novela que leo y reseño en este blog de la escritora vitoriana, aunque afincada en Larrabetzu (Bizcaia), Toti Martínez de Lezea. Me atrajo mucho la atención el personaje histórico, María Esperanza de Aragón, que la protagoniza y la sinopsis que incita a mostrar interés  en torno a esta figura histórica, hija ilegítima del rey Fernando el Católico. Toti Martínez de Lezea es una escritora prolífica que muestra un buen hacer literario en su bibliografía, con la que atrae a un buen número de lectores. En esta ocasión, es una novela de ficción histórica, contada con un estilo envolvente, sencillo y cercano, de tal forma que uno se siente cómodo durante su lectura, no sólo por cómo el narrador omnisciente relata las vicisitudes que acompañaron a este personaje real, sino también por la intriga que intercala entre sus páginas, para que la trama resulte más amena y adictiva.

(Monast. Ntra. Sra. de Gracia, Madrigal, Ávila)

Puede decirse que La abadesa  s la biografía novelada de María Esperanza de Aragón quien,ya desempeñando el cargo en el monasterio de Nuestra Señora de Gracia, en Madrigal de las Altas Torres, ubicado en la actual provincia de Ávila, recibe un breve del papa Julio II que la incita a averiguar qué sucedió para que tal reconocimiento tardara tantos años en realizarse. La protagonista decide iniciar un viaje de búsqueda personal, aprovechando la orden que recibe de la Madre Superiora de las religiosas agustinas, y que guarda relación con los conventos y monasterios de su congregación religiosa. Una búsqueda personal la lleva a realizar un largo recorrido desde Madrigal hasta Bilbao, con lo que significa emprender semejante viaje para unas monjas de clausura en aquel entonces. En este sentido, es una particularidad que llama la atención, sobre todo ante las reacciones que manifiestan en determinadas situaciones que viven, acostumbradas a estar aisladas entre las cuatro paredes del convento.

El narrador omnisciente describe al lector un viaje interesante, no sólo por la aventura en sí a la que se enfrenta la protagonista y quienes le acompañan, sino también por los personajes históricos con los que se topa en su camino, sobre todo una vez que llegan al Señorío de Vizcaya. Un Señorío en donde la protagonista se las tiene que ver y desear con los jerifaltes de los principales linajes, siendo Bilbao el centro de atención de las disputas que mantienen, sobre todo desde que entra en escena la abadesa y lo que su persona significa en el linaje al que pertenece.

Sin duda alguna, uno de los grandes atractivos de esta novela es cómo la autora fabula en los episodios que conducen a María Esperanza de Aragón a sus orígenes, en los que juega con los vacíos y dudas documentales, sobre todo ante el destino incierto de su madre, la bilbaína Toda de Larrea, y los recelos que le provocan el destino de ambas, en una tierra tan alejada de los suyos. Estos hechos la llevan a hacerse múltimples preguntas y la animan a no desfallecer ante la búsqueda de las respuestas necesarias, para sosegar el desconsuelo que la acompaña, y que percibe que influye muy mucho en su estado de ánimo. Y es que la abadesa siente que no recibió igual trato que los demás hijos ilegítimos del monarca, porque le sorprende que unos fueran criados en la Corte Real como un miembro más de la familia, y a ella y a su madre los hicieran desaparecer como si quisieran que no dejaran rastro alguno de sus orígenes.

Toti Martínez de Lezea planifica y desarrolla una trama que mantiene el equilibrio a lo largo de su desarrollo. Y es que el lector se encontrará con situaciones históricas muy atractivas, sobre todo porque son protagonizadas por personajes reales muy poco conocidos, salvo cuando sus muy católicas majestades entran en escena, o la presencia de Juana la Loca, confinada en el monasterio de Santa Clara, en Tordesillas. Un equilibrio en el que, junto a los hechos históricos que se relatan, son muy atractivas las escenas costumbristas que contempla la comitiva que acompaña a María Esperanza de Aragón, sobre todo una vez que llegan a destino, en donde son sorprendidos por el colorido y las características de las vestimentas de los vizcaínos, y el día a día en las costumbres tan arraigadas que desarrollan, en las que el euskera está también muy presente, lo que les lleva a necesitar de un intérprete en más de una ocasión.

(Iglesia de San Antón, Bilbao, Vizcaya)
La abadesa invita al lector a realizar un viaje muy visual, en el que sentí que era un miembro más de la comitiva, porque la voz narrativa ofrece unas descripciones con las que no se pierde detalle de todos los parajes, ciudades y villas que se encuentran en el trayecto. Un trayecto en el que les impresiona la belleza de determinados edificios religiosos que contemplan y visitan, en algunos de los cuales son acogidas para pernoctar, y que con amabilidad les enseñan la superiora de turno, entre los que sorprende mucho el de Las Huelgas, en donde se desarrollan episodios en los que la tensión está presente, dadas las observaciones que realiza la protagonista. Junto a este monasterio, admiran también el ya citado en el que está recluida la reina Juana, apodada la Loca. Medina del Campo, centro de la corte castellanas, al igual que el ajetreo de Burgos, son otras localizaciones de las que no pierden detalle sin olvidarme de los edificios señoriales de Bilbao. Edificios entre los que sobresale el convento de Santa María de Gracia, en Madrigal de las Altas Torres, del que es la máxima responsable, y diría que un personaje más de la novela.

Para emprender semejante viaje, y dadas las circunstancias del mismo, la protagonista tuvo muy claro quiénes la iban a acompañar, sobre todo por el destino que les espera. Toti Martínez de Lezea decide que esté flanqueada por un grupo de personajes que le dan mucha vida a la trama. Un viaje en el que les acompaña el temor de sentirse sorprendidas durante su trayecto por los malhechores que atemorizan a los viajeros. Decide que el capitán Gonzalo Lope de Salazar sea el escolta que necesita para su seguridad y la de quienes la acompañan, junto con el joven Antoñino, un personaje que le confiere a la trama ese punto necesario de ingenuidad. La dicharachera sor Joaquina, y la novicia Inés, las dos de la misma comunidad religiosa que superiora, en especial la novicia, por el papel que le toca desempeñar en el último tramo de ese trayecto, y los giros que se suceden en torno a su persona. Sin duda alguna, este dispar grupo consigue que se esté muy pendiente de los episodios que protagonizan, al igual que todas las sorpresas que le esperan a sor María Esperanza de Aragón, la Excelenta. Es una protagonista que no deja indiferente, sobre todo desde que descubre los secretos de su pasado, de los que no duda en hacerse valer para dejar las cosas claras cuando todavía le restan algunos interrogantes por despejar, no vacilando en enfrentarse a los mismísimos jefes de los clanes, a los que sorprende con la seguridad de sus exposiciones en los episodios que conducen a situaciones tensas, consciente de que sabe cómo puede dominar la situación. Sin duda alguna, es un personaje cuya evolución se manifiesta a lo largo de los episodios al igual que sucede con la novicia. Los otros tres que los acompañan están perfilados en función al papel que les corresponde desempeñar en la trama, en la que el capitán Salazar cobra protagonismo también en algunas escenas, desde que coinciden con él en Medina.

Me gustó mucho La abadesa, que se puede catalogar como una biografía novelada de María Esperanza de Aragón, hija ilegítima de Fernando el Católico. Toti Martínez de Lezea planifica y desarrolla una trama en la que la historia y la intriga van cogidas de la mano. Y es que a lo largo de los episodios, se relatan hechos del pasado relacionados con la protagonista y su madre, Toda de Larrea, a través de los que los diferentes personajes con los que se entrevista, le relatan lo sucedido en ese entonces. La abadesa completa su ciclo vital a través de unos saltos temporales en los las sorpresas se le acumulan, al igual que los interrogantes. Unos y otros le ofrecen una idea del papel de los Reyes Católicos en su devenir, contados con un ritmo fluido y constante, de tal forma que el relato se hace muy cercano, adictivo y entretenido






Biografía:






Toti Martínez de Lezea (Vitoria-Gasteiz, 1949). Escritora. Vive en Larrabetzu, pequeña población vizcaína. En 1978, en compañía de su marido, funda el grupo de teatro Kukubiltxo. Entre los años 1983 y 1992 escribe, dirige y realiza 40 programas de vídeo para el Departamento de Educación del Gobierno Vasco y más de mil para niños y jóvenes en ETB. En 1986 recopila y escribe Euskal Herriko Leiendak / Leyendas de Euskal Herria. En 1998 publica su primera novela La Calle de la Judería. Le siguen Las Torres de Sancho, La Herbolera, Señor de la Guerra, La Abadesa, Los hijos de Ogaiz, La voz de Lug, La Comunera, El verdugo de Dios, La cadena rota, Los grafitis de mamá, el ensayo Brujas, La brecha, El Jardín de la Oca, Placeres reales, La flor de la argoma, Perlas para un collar, La Universal, Veneno para la Corona, Mareas, Itahisa, Enda, y todos callaron, Tierra de leche y miel, Los grafitis de mamá, ahora abuela e Ittun.

Autora prolífica, ha escrito literatura para jóvenes con títulos como El mensajero del rey, La hija de la Luna, Antxo III Nagusia y Muerte en el priorato. En el tramo infantil, Nur es su personaje estrella, inspirado en su propia nieta. Ha publicado además ocho cuentos para contar bajo el Titulo genérico de Érase una vez

Ha sido traducida al euskera, francés, alemán, portugués, chino y ruso. Habitualmente colabora con diferentes medios de comunicación y da charlas en universidades, asociaciones culturales y centros educativos.


Notas: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora tomados de la web de la editorial Erein. Fotografía de Toti Martínez de Lezea tomada de la web de la Casa del Libro. Imagen del monasterio de Nuestra Señora de Gracia, en Madrigal, tomado de la web Monestirs.Cat. Imagen de la iglesia de San Antón, en Bilbao, tomada de Wikipedia.





sábado, 21 de febrero de 2026

Reseña Gallos de poca casta, de Gloria Trinidad.

 









Datos técnicos:




Título: Gallos de poca casta.

Autora: Gloria Trinidad.

Editorial: Alrevés.

1ª edición: Mayo 2025.

Encuadernación: Rústica con solapas.

ISBN: 978-84-10455-31-3.

Idioma: Español.

Nº páginas: 200.





Sinopsis:





La “costa brava” de Madrid es un conjunto de barrios del sur de la capital (Orcasitas, Villaverde, Puente de Vallecas, Usera) donde los índices de delincuencia son superiores y la esperanza de vida inferior a la media del resto de la ciudad.

Por ellos pululan, entre colillas apagadas, bares infectos, mercadillos de ropa barata, tiendas de todo a un euro, terrazas con sillas de plástico rotas, chabolas hiperpobladas y pisos rebosantes de inquilinos desahuciados, los protagonistas de esta novela, Israel Cruz, un perdedor nato con una última misión que cumplir; Fraile, el tipo más espabilado de todo Madrid, jugando a mil bandas, siempre viviendo al filo; Santos, un policía con mil secretos y otros tantos confidentes o Rachid, uno de ellos, que sueña con hacer fortuna en el rap. Todos ellos se entremezclarán en una trama implacable, cruda, que nos habla de atracos y muerte, que nos mancha los dedos de nicotina, que nos asombra por su perfección formal, por su ironía y por su afilada agudeza para captar la realidad y que nos habla del día a día de los que se buscan la vida, los que trampean, los que piensan en el próximo palo, los que sobreviven como pueden y, cada día, afrontan la pelea con la resignación de los gallos que saben que no les queda otra que seguir luchando hasta el final.

Gloria Trinidad, dotada con una prosa magistral, con un dominio del humor y una capacidad de observación única, nos ofrece una novela llamada a ser un clásico. Una obra perfecta, a la altura de los grandes maestros del género.






Opinión Personal:







Atrajo mucho mi atención el título y la sinopsis de la novela que hoy reseño y no dudo en recomendar, Gallos de poca casta, de Gloria Trinidad (Madrid, 1968). Estoy seguro de que los amantes de lo negrocriminal disfrutarán con el debut como novelista de esta escritora madrileña, que ya publicó un poemario y varias obras de teatro, una de ellas llevada a las tablas, (La morena, Cuarta Pared, 2005). Habrá que estar muy pendiente de su nueva novela, porque es evidente que el buen hacer literario muestra que está llamada a entretenernos con títulos de una calidad igual o superior a la presente.

(Parque Dehesa de la Villa, Madrid)
Gallos de poca casta lo tiene todo, porque el escenario, los personajes e inclusola climatología veraniega que los acompaña conforman un triángulo que no tiene desperdicio, ya que el alineamiento de los astros no va con ellos y lo saben. Saben que tienen que buscarse la vida como pueden, y sin mirar si cruzan líneas rojas o dejan de cruzarlas. Y es que el submundo en el que se mueven los aleja de la vida tranquila que nos rodea; una quimera para ellos, vamos. Saben que si la ley quiere que se cumplan sus dictados, tiene que ponerse a la altura de la idiosincrasia que rodea a quienes forman parte de lo que se conoce como “costa brava” de Madrid. Una “costa brava” a la que tienen que ir camuflados, porque los confidentes que tienen por esta zona pueden pasarlas canutas si son descubiertos. Y, a lo largo de las casi 200 páginas que conforman esta novela, la autora deja constancia de todo lo que no se debe hacer porque, si se hace, saben qué final les espera

La verdad es que nunca había escuchado ni leído sobre este término coloquial e irónico con el que se denomina a la zona sur de Madrid, confirmado por unos barrios en los que la delincuencia tiene un alto porcentaje (Usera, Orcasitas, Villaverde, Puente de Vallecas). Gloria Trinidad tiene muy claro por dónde llevar a los personajes para que se muevan en su salsa y no den el cante en otras ubicaciones en las que no sabrían cómo comportarse. Por eso las descripciones están a la altura de un elenco que no le queda otra que conformarse con lo poco que tienen, y algunos de ellos hasta ni se molestan en adecentar su morada, porque les da igual que esté ordenada o parezca un basurero, vivan en una destartalada nave o maten el tiempo en baretos en los que entra lo mejor de cada casa y la limpieza brilla por su ausencia, sin olvidarme de los negocios que regentan. Aunque el lector también los acompañará por zonas de la capital y alrededores más nobles, como la Dehesa de la Villa o el mismísimo barrio de Salamanca. 

Gloria Trinidad planifica y desarrolla una trama que no da lugar a tregua, estructurada en 30 capítulos, algunos de los cuales de una página, o incluso menos. Una trama conformada por dos subtramas que parecen no guardar relación, pero haberla, hayla, tanto literal como en sentido figurado. Y es que el narrador omnisciente diserta sobre los gallos de pelea, tanto sobre las propias galleras en las que se apuestan buenos dineros, como en quienes son conscientes de que su destino es enfrentarse a una vida en la que tienen que buscarse el sustento enfrentándose a un futuro incierto, conscientes de que la derrota puede sorprenderles y poner fin a sus días sin previo aviso. Tanto lo que sucede en una como en otra incita a estar muy pendiente a lo largo de los capítulos, porque en cualquier momento el lector puede encontrarse con algún giro desagradable. Y es que llega un momento en que ambas subtramas fluyen, como tiene que ser. Y sobre todo desde que saben que hubo un robo con mucho estruendo, y del que también tendrán constancia del método empleado, lo que provoca dudas en cuanto a los posibles autores.

Me encontré con un ritmo diría que trepidante, no sólo influido por la mayor presencia de diálogos que narración, sino también por el dinamismo y situaciones varias que viven los personajes. Situaciones en los que la intriga y la acción están muy presentes, al igual que la traición y la supervivencia. Están relatadas de tal forma, que no dan lugar a respiro, dado el comportamiento de los personajes que transitan por las páginas de esta cruda y dura ficción. Una ficción en la que la autora juega con las incógnitas que redoblan el interés por lo que sucede, e incita a preguntarnos qué desenlace nos encontraremos, aunque en mi caso temía que algo nada bueno.

(Mirador Cerro Tío Pío, Madrid)
Gloria Trinidad perfila un universo de personajes perdedores, unos antihéroes que tienen que andar con pies de plomo en el hábitat natural que los acoge, y que no les queda otra que relacionarse si cada uno de ellos quiere sacar tajada de lo que se cuece, porque, de no ser así, saben lo que les espera. Está muy presente el efecto dominó, derivado de la trama de la que forman parte. Samuel Vargas, Israel Cruz, Santos, Garza, Rachid “el Sirio”, Viruta, la Tata..., y algún que otro más -y que es mejor descubra el lector-, porque todos ellos son de carne y hueso, muy creíbles, aunque mejor no toparnos con ninguno, por lo que pueda pasar. La autora los perfila de tal forma que parece que van por libre, pero saben cómo tienen que comportarse para que termine satisfecho el lector una vez que se cierre el telón de esta historia. Incluso con el paso de los capítulos conocemos de qué pie cojea cada uno y qué les puede esperar en el desenlace, si bien la trama está planteada de tal forma que cualquier cosa puede suceder. Y vaya su sucede.

Me gusta el estilo narrativo de Gloria Trinidad. El relato del narrador omnisciente es envolvente. Una voz narrativa que se pone a la altura de los personajes y utiliza vocablos propios de la jerga que hablan quienes transitan por los bajos fondos, y que tanto recuerdan a las novelas negras de corte clásico. El estilo narrativo es muy directo, sin rodeos, pero cuidado de tal forma que surte el efecto deseado en el lector. Un lector que se encuentra también con que el humor está presente, más bien negro, como negra es la vida que llevan, conscientes de que la chufla bien dicha puede sacarles una sonrisa. Hay conversaciones que son para enmarcar, y que en mi caso incluso me hicieron reír, como el diálogo que mantienen Viruta y Santos en el barrio de Palomeras Bajas, tanto por la retranca que utiliza Santos en sus incisos, como por la verborrea y los rodeos de su interlocutor. Diálogos que, en mi opinión, son el alma de la novela. Una novela que merece la pena disfrutar.







Biografía:







Gloria Trinidad (Madrid, 1968) es licenciada en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid y cursó estudios de posgrado en la Universidad de York. Ha publicado un poemario (Libro de la niebla, 2013) y escrito varias obras de teatro, una de ellas llevada a las tablas (La morena, Cuarta Pared, 2005). Gallos de poca casta es su primera novela.