Páginas

jueves, 22 de febrero de 2024

Reseña La sombra de Goya, de Matilde Lladó.

 









Datos técnicos:




Título: La sombra de Goya.

Autora: Matilde Lladó.

Editorial: Círculo Rojo.

1ª edición: Abril/2023.

Formato: Libro digital.

ASIN: B0C3D19X31.

Idioma: Español.

Nº pág.: 255.





Sinopsis:




Durante la gala de los Max del 2023, el galardonado con el premio al mejor autor teatral del año cae desplomado en el escenario ante la estupefacción general. Sara, que está viendo la gala desde casa, abre la botella de tequila de importación guardada para grandes ocasiones.

Sara, una joven isleña que reside en la capital, hace ya un par de años que acabó su Grado en Historia del Arte. Sin prisas por tener que trabajar en cualquier cosa, va encadenando becas, seminarios, cursos varios y fiestas, sin saber muy bien qué hacer con su vida. Hasta un día de 2019 en que, rememorando viejos tiempos en el teatro universitario, decide apuntarse a un curso de Dramaturgia con un célebre y aclamado dramaturgo en horas bajas. Allí descubre, por casualidad, la figura de una pintora del siglo XIX, con la que empezará a obsesionarse y se convertirá en la protagonista de su ópera prima.

Rosario Weiss regresa al Madrid de 1833 tras la amnistía del rey Fernando VII a los liberales obligados a exiliarse a Francia la década anterior. La precaria situación de la familia Weiss y la habilidad para la pintura de Rosario, quien fue discípula de Goya hasta la muerte del maestro, complican la vida de la joven.




Opinión Personal:





Pese a que Matilde Lladó ya publicó varios relatos, ocho de ellos recopilados en el libro Relatos para encontrar el tiempo perdido, La sombra de Goya es su ópera prima como novelista, autoeditada con Cículo Rojo en 2023. Una ópera prima que me sorprendió muy gratamente, porque planifica y desarrolla una historia de ficción que tiene como eje dos personajes femeninos muy diferentes, a la par que atractivos, en la que el suspense forma parte de su desarrollo. En La sombra de Goya, la escritora ibicenca juega con la inestabilidad emocional y profesional de una y el afán que tiene la otra por mostrar que puede codearse con quienes realizan su mismo trabajo, en una época en la que son los hombres quienes imponen las directrices a seguir en el día a día. Entre ellas encontré, o eso creo, una serie de similitudes que las unen, pese a que viven en dos épocas muy diferentes. Sin duda alguna, y pese al paso del tiempo,  hay determinadas situaciones que han cambiado muy poco en nuestra sociedad.

(Casa de Goya en Burdeos, Francia)
Sara es la protagonista de La sombra de Goya. Es una joven ibicenca que vive en Madrid, en el barrio de Chueca. Llega a casa, aunque con retraso, porque quiere ver la entrega de los premios Max. Menos mal que tiene grabado el programa. Es el año 2023. Aunque todo empieza en 2019, año en el que está haciendo un máster de Arte Dramático. Ya en Ibiza, su madre le insiste que tiene que pensar a qué se va dedicar para ganarse las habichuelas. Regresa a Madrid a su rutina, las dudas vuelven a asaltarle, como es habitual en ella. Por consejo de su mejor amiga, se inscribe en un taller de arte dramático impartido por un célebre y aclamado dramaturgo en horas bajas, Juan Sánchez. En una de las clases les propone   crear una obra que gire en torno a un momento crítico en la vida de un personaje histórico. Tras las dudas iniciales, decide realizar labores de investigación en la Biblioteca Nacional, en donde descubre la figura de una mujer de la que se queda prendada: la copista y pintora Rosario Weiss, que vivió en la primera mitad del siglo XIX

El punto de partida de la novela es muy atractivo. El interés y el suspense por todo lo que sucede se incrementa desde que comienza a asistir al taller. Estoy seguro de que la mayoría de quienes leyeron esta novela o se interesaron por la sinopsis, desconocen la figura de esta copista y pintora, que fue discípula de Goya en Burdeos. Pese a que fue una mujer que destacó en tareas relacionadas, en este caso el arte, con el paso del tiempo se olvidaron de ella. Ingresó como miembro del Liceo Artístico y Literario y académica de mérito de la Real Academia de San Fernando. Al buscar información sobre la que creo que es el gran reclamo de esta novela, me encuentro con la desagradable noticia, por desgracia habitual en ese entonces, de que en la prensa de la época no se ofreció información sobre su fallecimiento, salvo la que publica en La Gaceta de Madrid Juan Antonio Rascón Navarro, amigo de Guillermo, que era hermano de Rosario Weiss. 

(Rosario Weiss Zorrilla)
La novela se estructura en trece capítulos, cada uno de ellos con un color como título y un fragmento de obras de determinados autores en los que se hace referencia al mismo, más un epílogo. La conforman dos tramas que desarrollan a lo largo de dos líneas temporales paralelas, separadas por dos siglos y que abarcan un período concreto: La primera transcurre entre 2019 y 2023 y la segunda durante la primera mitad del siglo XIX, en un período que se desarrolla entre julio de 1833 al 14 de febrero de 1837, al que hay que añadir un epílogo fechado en Burdeos, el 8 de diciembre de 1829. Un epílogo que, como digo en estos casos, no tiene desperdicio, porque supone un gran colofón a una historia muy atractiva.  La autora planifica y desarrolla una trama equilibrada por la variedad de situaciones que viven los dos principales personajes femeninos. Una variedad de situaciones que se reflejan en el dinamismo de los capítulos, de tal forma que el interés por todo lo que sucede en su desarrollo apenas decae. Un dinamismo en el que los saltos temporales están presentes, que les llevan a rememorar a las dos mujeres situaciones vividas en el pasado y que guardan alguna relación con el presente. En mi opinión, entiendo que en esta forma de construir la historia relatada por las dos voces narrativas que se alternan a lo largo de los capítulos influye el que la autora esté muy unida al mundo del teatro; de echo, es actriz y escribió y dirigió la obra de teatro, Rápido y sin dolor. Influencia que también se refleja en que antes del comienzo de esta historia, figura la relación de personajes, destacando oken asterisco los que son ficticios.

Los personajes que transitan por las páginas de La sombra de Goya están bien perfilados y son creíbles, cada uno de ellos en la época que les corresponde vivir. En mi opinión, entiendo que Sara es la protagonista de esta novela, aunque, a raíz de sus investigaciones, le ensombrece la figura de Rosario Weiss, ahijada de Goya, e incluso hay quienes afirman que es hija ilegítima del autor del ilustre pintor, exiliado en Burdeos. Sara es un personaje que atrae mucho por la variedad de situaciones que vive, debido a la inestabilidad a la que ya me referí en el primer párrafo de esta reseña. Su inseguridad provoca que resulte un personaje tanto lejano y se le llame de todo, aunque no tardé en darme cuenta de que tiene potencial para dedicarse a algo en concreto. Sin embargo, su forma de actuar en determinadas ocasiones descoloca, porque incluso protagoniza episodios en los que actúa como si no hubiera un mañana. Sin embargo, una vez que amaina el temporal, la conciencia le invita a replantearse esos arranques que tiene. Junto a ella hay una serie de personajes peculiares y otros más sensatos, que la animan a seguir el camino, porque creen que las investigaciones que realiza le auguran un futuro prometedor, como se lo hace saber la catedrática de Historia del Arte y que fue profesora suya. Otro tanto sucede con Enrique, hijo del personaje que acabo de citar, y que es médico del geriátrico en el que está Amelia, abuela materna de Sara. No tienen desperdicio los episodios que vive en el geriátrico, ni la relación que mantiene con el ya mentado Enrique.

En torno a la figura de Rosario Weiss Matilde Lladó desarrolla una subtrama muy atractiva, en la que el suspense está presente a lo largo de los capítulos que la conforman, sobre todo en los que está presente el marchante Serafín García de la Huerta, pero también la figura de su padre, de quien hacía ya mucho tiempo que no sabía nada de él, ni quería saberlo. Una vez que los exiliados pudieron regresar a la capital de España, Rosario Weiss y su madre, Leocadia, regresan a Madrid en una diligencia de tercera, en un viaje en el que los pasajeros viven una serie de episodios, alguno surrealista, y que levantan más de una sonrisa. Una subtrama en la que la literatura deleita al lector, porque la discípula de Goya se relaciona con personajes como Larra, Espronceda o Ramón de Mesonero Romanos, con los que disfruté unos episodios muy interesantes. También es atractiva la relación que mantiene la copista y pintora con la Duquesa de San Fernando, tanto en Burdeos como en MadridMe gustó la ambientación del Madrid del siglo XIX, ciudad que se le hizo extraña a ambas mujeres a su regreso, quienes comentan entre ellas el cambio que se percibe en la capital en esa época, al encontrarse con algunas calles ya adoquinadas y con aceras.

(Real Museo de Pintura-Museo del Prado-Madrid)
Me gustó mucho La sombra de Goya, ópera prima de la escritora ibicenca Matilde Lladó. El lector se encontrará con dos subtramas paralelas que se alternan a lo largo de los trece capítulos más un epílogo en que se estructura la novela, con una buena dosis de suspense. Una novela que transcurre en dos épocas diferentes, con dos siglos de diferencia, pero en la que entiendo que me encontré con varias similitudes entre ambas mujeres que las protagonizan, porque hay determinadas situaciones que poco han cambiado a día de hoy. Sara es una joven ibicenca muy inestable que vive en Madrid, tras estudiar un grado de Historia del Arte y un máster de Arte Dramático. Decide apuntarse a un taller de Dramaturgia impartido por un actor en horas bajas. La novela atrae desde las primeras páginas, porque en la línea temporal actual, la protagonista está pendiente de la entrega de los premios Max de 2023. En el taller le piden que escriba una obra en la que desarrolle un episodio dramático vivido por un personaje del pasado: se queda prendada de la figura de Rosario Weiss, copista y pintora, y que fue discípula de Francisco de Goya, ya exiliado en Burdeos. La sombra de Goya es una novela muy dinámica en ambas líneas temporales. Sara es un personaje que da mucho juego, pese a que la inestabilidad hace que su vida se convierta en un caos y haya episodios que protagoniza en la que se le dice de todo, pero la figura de la discípula de Goya comienza a cambiar su vida, diría que sin apenas ella darse cuenta. La autora escribe una historia en la que adapta el relato a las características de ambos personajes. Sara narra en primera persona todo lo que le sucede, con un ritmo ágil, cercano, cautivador y distendido, sobre todo en los episodios que se prestan a ello, en donde utiliza un lenguaje coloquial. Los diálogos son directos y algunos con mucha chispa, aunque también sabe ponerse seria cuando la ocasión lo requiere. La segunda línea temporal está relatada por un narrador omnisciente, y tiene un ritmo ágil, pese a que hay predominio de la narración frente al diálogo. Está escrito con un lenguaje adaptado a la época, sobre todo en los diálogos, en los que se refleja la relación que mantienen los personajes en sus conversaciones. Matilde Lladó muestra su buen hacer literario en la que es su ópera prima como novelista, autoeditada en Círculo Rojo, porque ya publicó varios relatos, de los que recopiló ocho en el libro Relatos para encontrar el tiempo perdido.

Nota: Datos técnicos y sinopsis tomados de Amazon. Biografía de la autora tomada de la web de la editorial Círculo Rojo. Fotografía de Matilde Lladó tomada de la web  Imagen de la casa de Goya en Burdeos tomada de la web de Zenda. Dibujo de Rosario Weiss tomado de Wikipedia. Imagen del Museo del Prado, antiguo Real Museo de Pintura, tomada de la web del diario El Mundo.  




Biografía:




Matilde Lladó, ibicenca, formada en Arte Dramático y Grado en Historia del Arte.     

En 2012 publicó “Relatos para encontrar el tiempo perdido” una recopilación de ocho cuentos.

En 2017 se estrenó como dramaturga con las obras de teatro “Rápido y sin dolor” y "De bien nacida es ser agradecida"

En 2022 forma parte de la primera Antología de Escritoras ibicencas, Amb lletra de dona.

Le gusta explorar diferentes géneros: ensayos de arte, monólogo teatral, guion de cortometraje, teatro y microteatro o cuento infantil.

Así como disfruta actuando, dirigiendo, impartiendo conferencias de arte, cantando en un coro, dando clases de teatro o de creatividad.









3 comentarios:

  1. Una historia muy atractiva por lo que reseñas. Pero ahora mismo tengo tanto pendiente que por ahora lo voy a tener que dejar pasar.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
  2. No tiene mala pinta, Paco... No te diré que me atrae irresistiblemente pero tampoco pinta mal. Me alegro que te haya gustado. Besos

    ResponderEliminar
  3. Hola Francisco!!
    Muy interesante, me alegro que te haya gustado este libro. Gracias por la recomendación y reseña.
    Besos💋💋💋

    ResponderEliminar