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martes, 17 de mayo de 2022

La otra orilla, de Elena Moya.

 











Datos técnicos:



Título: La otra orilla.

Autora: Elena Moya.

Editorial: Suma de Letras (Grupo Pengüin Random House).

1ª edición: Noviembre/2021.

Encuadernación: Tapa blanda con solapas.

ISBN: 978-84-9129-219-7.

Idioma: Español.

Nº pág.: 472.



Sinopsis:



Isla de Buda, Delta del Ebro, 1961, Asun es una niña de once años llena de aspiraciones y de sueños a la que le encanta aprender en la escuela del maestro Isidre. Sus padres, Mariano y Remedios, trabajan en los arrozales de la familia Pons, los propietarios de la isla. Asun es consciente de que la relación de su madre con los señores, en especial con el señorito Max, está teñida de silencio y de forma casual descubre que su madre fue dueña de algunas de esas tierras. Todo cambia para ella con la muerte inesperada de Remedios. Su padre decide que empiece a servir en la masía de los Pons, pero la pequeña no está dispuesta a asumir el destino que su condición le tiene reservado; ella aspira a más y gracias una bicicleta prestada, a su ingenio y a una fuerte determinación se convierte en una de las empresarias de mayor éxito de la zona. No obstante, tendrá que enfrentarse a los fantasmas del pasado para proteger aquello por lo que tanto ha luchado.

Después del éxito de sus anteriores novelas Elena Moya regresa con una historia de afectos y de sueños, de clases sociales, de lucha y voluntad que conecta un pasado marcado por la guerra y las dos Españas con un futuro esperanzador en el que las mujeres son las nuevas protagonistas.





Opinión Personal:





Me atrajo mucho la sinopsis de la novela La otra orilla, de la escritora tarraconense afincada en Londres, Elena Moya, y para su lectura me convenció la reseña que publicó nuestro compañero Ful Navalón en su blog, 1000 y un libros y reseñas (reseña). Quienes disfruten con historias en las que están muy presentes los secretos familiares y y los conflictos que se generan entre miembros de dos familias enfrentadas en el tiempo, tienen en La otra orilla una trama que les va a mantener muy entretenidos a lo largo de los 43 capítulos en los que se estructura. Sin duda alguna, Asun Nomen es la protagonista indiscutible que no deja indiferente al lector por la determinación que tiene para afrontar los retos que se marca y la lucha contra el destino que la acompaña desde la cuna. Un destino que les ata a ella y su familia a la servidumbre de los Pons, los propietarios de la isla de Buda. Desde niña siente el firme deseo de que su familia deje atrás esa dura vida y disfrute de una independencia y libertad por la que luchará a lo largo de su ciclo vital.

(Isla de Buda-Delta del Ebro-Tarragona)
Elena Moya es muy consciente de cómo dosificar la información que ofrece al lector, tanto a través del narrador omnisciente como de los diálogos entre los personajes. Incluso la virulencia de varios enfrentamientos dialécticos entre miembros de ambas familias me provocó temor y preocupación por la integridad física de alguno de ellos, lo que originan episodios en los que la incertidumbre está muy presente. Episodios que desembocan en un hecho funesto, que no se aclarará hasta el último tramo de la novela, al igual que buena parte de los secretos familiares cuyos orígenes se remontan a la Guerra Civil Española. Con el paso de los capítulos, Asun recibirá información impactante de unos episodios cruentos y luctuosos, que perduran en la memoria de los habitantes de ambas orillas del Ebro. Unos episodios que indican que la tensión todavía existe, lo que origina que la protagonista se comprometa aún más para cumplir la promesa de tender un puente que cambie el espíritu de una difícil convivencia entre los habitantes del Delta del Ebro, y que incluso servirá para mejorar la economía de la comarca, como se podrá comprobar, una vez que éste sea una realidad.

Uno de los grandes atractivos de La otra orilla es la magnífica ambientación espacio temporal que refleja la autora a lo largo de los capítulos. Estoy seguro de que el lector estará muy pendiente de los maravillosos parajes que, de forma muy visual, describe el narrador omnisciente. Unos parajes que le llevan a conocer con detalle, aunque de forma clara y concisa, los distintos espacios por los que transitan los personajes, sobre todo en lo que se refiere a los espacios naturales de las islas de Buda y Gràcia, sin olvidarme de las poblaciones del Delta del Ebro o colindantes, porque también serán trascendentales en determinadas fases de la novela. Otro tanto sucede con sus viajes a Tortosa o Barcelona, ciudades a las que se desplaza para gestionar sus negocios y en las que, sobre todo cuando la democracia es una realidad en España, se fija en cómo la gente joven quiere llevar a la práctica un nuevo modo de vida que antes se miraba con mucho recelo, aunque Asun es consciente de que los habitantes del Delta del Ebro son todavía muy reacios a unos cambios que poco a poco se van haciendo realidad en la sociedad española. Sin duda alguna son las islas de Buda y Gràcia las que más atrajeron mi atención, no sólo por lo que ya comenté sobre sus parajes, sino por los cambios que se producen en ambas islas, dado el carácter emprendedor de la protagonista.

(Canal de Mitjorn-Isla de Buda-Tarragona)
Si La otra orilla tiene un gran atractivo por la ambientación espacio temporal, igual interés ofrecen los personajes que desfilan por sus páginas. Conforman un enlenco muy creíble, diría que cercanos y que parecen cobrar vida propia, porque esta fue la sensación que tuve a lo largo de los capítulos. Tienen una personalidad muy fuerte, moldeada por la idiosincrasia de quienes habitan en el Delta del Ebro, lo que origina que su forma de ver la vida sea un tanto diferente a quienes se acercan para conocer un paraje natural con la gran biodiversidad que tiene. A través de ellos refleja también la estructura social de esta comarca, por la relación de servidumbre entre los propietarios de los cultivos arroceros y los colonos que trabajan sus tierras. Con la llegada de la democracia, se percibe cómo esta relación de sumisión pierde arraigo, en la que también influye la aparición de una maquinaria que ofrece unas mejores prestaciones para el cultivo del arroz, lo que da lugar a que los habitantes de la isla de Buda empiecen a abandonarla para encontrar un futuro más estable en sus economías, como lo podrá comprobar el lector a medida que se suceden los capítulos.

Si bien Asun Nomen es la protagonista indiscutible de esta novela, está escoltada por un abanico de personajes secundarios que conforman un elenco muy interesante, entre los que sobresalen las tres generaciones de la familia Pons y de los Nomen. En mi modesta opinión, entiendo que los hechos que tienen una mayor trascendencia en la vida de Asun originan un efecto dominó, porque otros personajes se sienten muy afectados de forma directa o indirecta por las decisiones que toma como empresaria o en su plano más personal. Estuve muy pendiente de los episodios que protagonizan los miembros de ambas familias, no sólo por lo que ya comenté en el segundo párrafo de esta reseña, sino también por el papel que desempeña la  propietaria de la isla de Gràcia. A medida que se le revelan los secretos que están relacionados sobre todo con el pasado de su madre, descubre que fue propietaria de las tierras que ahora son propiedad de los Pons, como adelanta la sinopsis, está decidida a restituir el buen nombre de su progenitora y recuperar lo que le pertenece, pese a que es consciente de las consecuencias que puedan derivarse de la firme determinación que toma para recuperarlas. Pero junto a los miembros de ambas familias hay otros personajes que atrajeron mucho mi atención, como el papel que desempeña Isidre, el maestro, tanto en su formación como en su labor como emprendedora; o el de Ramona, quien desempeña un papel relevante en el último tramo de la novela. Aunque tampoco me olvido de la presencia de Antonia, la presidente de la Caja Agrícola, que la ayudó en sus momentos más difíciles como empresaria, o el Pitu, su amigo de la infancia y pescador, que le presta su bicicleta para hacer realidad sus primeros proyectos laborales y cuya amistad perdura a lo largo de los años.

(Isla de Gràcia-Delta del Ebro-Tarragona)

Me gustó mucho La otra orilla, tanto por el estilo narrativo de la autora, sencillo pero muy cercano y envolvente, como por la trama muy atractiva que se desarrolla a lo largo de los 43 capítulos en los que se estructura. Una trama en la que la mujer desempeña un papel muy destacado, y en la que los secretos familiares están muy presentes. Unos secretos familiares que se dosifican de tal forma que la intriga incita a estar muy pendiente de lo que sucede a lo largo de los capítulos, en los que se refleja la tensión que se vive en el Delta del Ebro entre propietarios y colonos. Un Delta en el que todavía pervive los ecos de la Guerra Civil Española, en unos hechos que se relatan en varias fases de la trama, y que sirven para aclarar las disputas entre dos familias, así como entre los habitantes de ambas orillas del río. Asun reflexiona sobre esos enfrentamientos y el papel que desempeña alguno de los miembros de su familia en las disputas entre los Pons y los Nomen. El narrador omnisciente refleja en su relato la determinación y el empuje de Asun Nomen, porque es consciente de que el destino de su familia necesita un cambio que los lastre de la servidumbre que los ata a los propietarios de la isla de Buda, aunque para ello tome algunas decisiones que tambaleen los cimientos de su estabilidad económica y emocional, si bien es consciente de que la determinación que posee la ayudan a levantarse de nuevo.




Biografía:




Elena Moya nació y creció en Tarragona. Tras licenciarse en Periodismo en la Universidad de
Navarra, trabajó en El Periódico de Catalunya y obtuvo una beca Fulbright para realizar un máster en Periodismo Financiero en Estados Unidos. En 1998, Elena se estableció en Londres como periodista financiera, trabajando para las agencias de noticias Bloomberg y Reuters, y luego en el periódico The Guardian. También realizó una diplomatura en Creative Writing en el Birkbeck College, de la Universidad de Londres.

Desde el 2012, escribe informes financieros para gestoras de fondos de inversión. Los olivos de Belchite, su primera novela, triunfó en España y Reino Unido con apariciones en varios medios y excelentes críticas. La maestra republicana, su segundo trabajo, conquistó a los lectores y fue otro éxito de ventas. Su tercera novela, La candidata, también gozo de una estupenda acogida. Ferviente viajera y aficionada y jugadora de fútbol, Elena vive en el norte de Londres. La otra orilla es su cuarta novela.



Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora tomados de Penguinlibros. Fotografía de la autora tomada de la web del diario El Periódico. Imagen Isla de Buda, en Tarragona, tomada de la web del diario La Vanguardia. Imagen del Canal de Mitjorn tomado de la web tomada de la web Guía Repsol. Imagen de la Isla de Gràcia tomada de la web Enciclopèdia.cat. 

4 comentarios:

  1. Hola Paco!
    Ya me había fijado en la novela, incluso me la ofrecieron peeeero, ya sabes, aún estoy tirando de audiolibros.
    Pero todo se andará.

    Besos carinyet 💋💋💋

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  2. que blog mas interesante tienes
    te mando un abrazo
    desde la arena en la playa
    de Miami

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  3. Muchas gracias por hacer referencia a mi reseña, sin duda comparto lo que apuntas, una novela para disfrutar y conocer la ambientación del Delta del Ebro y su comarca, y para disfrutar de los secretos familiares. Un abrazo

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  4. Es muy buena escritora. Lo he visto en varios blogs y con tu pedazo de reseña consigues siempre lo mismo. Crearme necesidad. Besos

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