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lunes, 28 de diciembre de 2020

Carvalho: Problemas de identidad, de Carlos Zanón.

 






 

 

 

 

 

Datos técnicos:


Título: Carvalho: Problemas de identidad.

Autor: Carlos Zanón.

Editorial: Planeta.

1ª edición: Enero/2019.

Encuadernación: Tapa dura con solapa.

ISBN: 978-84-08-201-48-9.

Idioma: Español.

Nº pág.: 345.



Sinopsis:



Sin saber bien cómo ni por qué, Carvalho anda desgarrado entre Barcelona y Madrid. En Barcelona le quedan los restos de su tribu y el despacho en el que sigue trabajando. En Madrid anda perdido en el laberinto de una mujer casada con un prohombre de la política nacional, y que le ha desestabilizado más de lo que consiguió nadie antes. Quizá se está haciendo viejo o le asaltan —como al propio país— problemas de identidad a todos los niveles: ¿quién eres, Carvalho?, ¿qué quieres?, ¿qué buscas? Estamos en 2017 y las placas tectónicas de la sociedad parecen moverse de un modo inédito. Los problemas de siempre, la desaparición de una prostituta o una vieja amiga que acude en busca de ayuda por un sangriento crimen familiar. En lo personal, la complicidad con Biscúter pasa por horas bajas, y su salud no es la mejor noticia del momento. Y sigue odiando la música moderna y quemando libros.


Opinión Personal:


Este funesto año, al que ya mismo estamos despidiendo, leí muy poca novela negra, pese a que es uno de los géneros literarios que más me gustan. A lo que acabo de comentar, añado que todos los años suelo realizar uno o varios viajes literarios a Barcelona y, si me descuido, me despido de 2020 sin acercarme a ninguna de las muchas historias literarias que están ambientadas en la ciudad condal.  Para no romper esta tradición lectora, elegí Carvalho: Problemas de identidad, de Carlos Zanón. Antes de compartir mis impresiones, adelanto que no leí ninguna de las novelas y relatos que protagoniza este mítico y atípico detective privado, porque sólo lo conozco a través de la serie Las aventuras de Pepe Carvalho, que Vázquez Montalbán escribió para televisión en 1986. Si bien el propio autor y la crítica especializada especializada no mostraron su conformidad con la adaptación realizada para la pequeña pantalla, recuerdo que en su momento me entretuvo y ahora volví a ver los capítulos para refrescar la idea que tenía sobre este carismático sabueso literario, y tengo que reconocer que les doy la razón sobre la disconformidad con la adaptación televisiva.

(Vallvidrera-Barcelona)
Algunas reseñas que leí en la prensa especializada comentan que Carlos Zanón resucita a Pepe Carvalho en Problemas de identidad, e incluso se hace mención a la posibilidad de continuar con la publicación de más casos protagonizados por este personaje. En mi modesta opinión, me atrevería a decir que lo que ofrece el escritor barcelonés al lector es un pastiche cuya trama gira en torno a la figura de uno de los sabuesos literarios más conocidos de nuestro país. Un pastiche en el que entiendo que el autor tiene muy en cuenta en todo momento el canon de este atípico detective privado.

En mi modesta opinión, Carvalho: Problemas de identidad es una novela detectivesca muy negra y con tintes clásicos, genuinos, como digo en estos casos, muy propios de este género literario. Pese a que la trama se desarrolla en 2017, en todo momento tuve la impresión de que el protagonista y narrador sentía una cierta nostalgia de la Barcelona que tantos éxitos le había dado en su profesión, porque así me lo daba a entender a lo largo en su relato en primera persona, que se reflejan en reflexiones que hace sobre el momento actual que vive el país o sobre la impresión que le causan en la actualidad determinadas localizaciones de la ciudad condal. Carlos Zanón intercala con naturalidad las investigaciones que realiza Pepe Carvalho con la alusión a temas que sacan a relucir los personajes en las conversaciones que mantienen en su día a día, en las que está muy presente el referéndum sobre la independencia catalana, como lo podrá comprobar el lector en varios episodios de la novela, y que atraerán su atención sobre todo por los peculiares y diría que sarcásticos comentarios que hace el detective privado al respecto.

El lector tiene el entretenimiento asegurado a lo largo de los 34 capítulos titulados en los que se estructura la trama porque, como digo en estos casos, en cada uno de ellos hay algo que atrae su atención, y en los que el escritor barcelonés muestra que tiene muy claro la planificación de su desarrollo para que no decaiga el interés por lo que sucede en cada uno de ellos. Si bien la sinopsis adelanta que Carvalho anda desgarrado entre Barcelona y Madrid, es en Barcelona donde se desarrollan la mayoría de los capítulos. Estuve muy pendiente de lo que le sucede al protagonista en Madrid, sobre todo por la relación que mantiene con el personaje femenino al que llama Mi Novia Zombie, esposa de un político que está llamado a ocupar un puesto relevante en el Gobierno de Cifuentes. En más de una ocasión me preguntaba por qué se refería a este personaje con semejante apelativo, pero la respuesta a esta pregunta la tendrá el lector una vez se decida a acompañar al protagonista en una historia en la que no pasa por su mejor momento. Pese a lo que acabo de comentar, al mítico y atípico detective privado no le falta trabajo. A su despacho acuden una serie de clientes en busca de su servicio: algunas son investigaciones que podrían definirse como menores, pero hay una que atrajo mi atención en todo momento, y supongo que también la de quienes leyeron la novela, por los derroteros que toma las pesquisas que le pide realizar una vieja amiga que acude en busca de ayuda por un sangriento crimen familiar. Un crimen familiar que trae de cabeza a Carvalho, e incluso me decía que las investigaciones que realiza tienen un sabor a clásico, porque en todo momento tuve la impresión de que el autor jugaba con el posible culpable de este caso que investiga, según las pistas que iba recabando. Pero tampoco me olvido de las veces que tiene que atender el protagonista y narrador a la madre de una prostituta desaparecida en la Montaña de Montjuïc, sobre todo ante las reacciones de la madre tras las respuestas que le ofrece el protagonista sobre las investigaciones que realiza para localizarla.

(Montaña Montjuïc-Barcelona)
Quienes conozcan la figura literaria de Pepe Carvalho estarán más familiarizados con su forma de ser y actuar en los casos que le encargan investigar, y en la relación que mantiene con quienes trabajan en su despacho. Sé que en este caso juego con desventaja, pero como ya recalqué en el segundo párrafo de esta reseña, entiendo que Carlos Zanón respetó el canon del que quizás sea el detective privado más famoso de la literatura española, si bien adaptándolo al año en el que se desarrolla la trama, 2017. El lector se encontrará con un detective en decadencia, tanto en lo personal como en lo moral. Una decadencia que se refleja a lo largo de los capítulos, y sobre todo se recalca en el aspecto sanitario, porque su comportamiento da a entender de que su salud no pasa por un buen momento, si bien no tiene en cuenta las prescripciones facultativas o elude la asistencia médica, pese a que manifiesta síntomas de que la precisa. También sigue con su cínica afición por condenar a la hoguera libros de su nutrida biblioteca cuando el episodio de turno se presta a ello. No abandona sus aficiones culinarias, si bien ahora se limitan a aconsejar a Biscúter, quien participa en reality MasterChef, o cocina algunas de sus especialidades en horas un tanto intempestivas en compañía del abogado Alfons Subirats, un personaje que tendrá una mayor presencia en la trama a medida que esté más próxima la resolución del sangriento crimen que investiga. Pero también atraerá su atención Estefanía Briones, la actual secretaria, sobre todo por su peculiar carácter, que da lugar a que uno esté muy pendiente de los diálogos que mantiene sobre todo con Carvalho, quien ya no sabe cómo frenar su comportamiento porque es consciente de su eficiencia en el trabajo. Junto a Alfons Subirats destaco en este plano secundario el papel de la periodista de La Vanguardia Laura Barranco, o Marina, una vieja amiga que busca ayuda en Carvalho en el que será el caso principal que investiga en esta trama, sin olvidarme de Manel del Río, Max o Amèlia, tres personajes que atraerán la atención del lector por diferentes motivos.

Si bien cuesta un tanto adaptarse al estilo narrativo de Carlos Zanón, una vez salvado este “escollo” inicial, disfruté con la historia que narra en primera persona Pepe Carvalho en Problemas de identidad. Y es que Carlos Zanón tiene un estilo narrativo muy directo, diría que de guión cinematográfico, por la fluidez de la voz narrativa y el carácter incluso telegráfico en algunos fragmentos de la narración. Esto que acabo de comentar ayuda a que las escenas sean muy visuales y el lector pueda imaginarse cada una de las escenas que se suceden a lo largo de los capítulos, por lo que en todo momento tuve la sensación de que acompañaba al detective privado en sus investigaciones, por lo que incitaba a estar muy pendiente sobre todo de las escenas en las que están muy presentes la violencia y la tensión narrativa, o también me obligaba a prestar una mayor atención a los diálogos, sobre todo cuando se utiliza el catalán en algunas conversaciones, e incluso cuando mencionaba a El Escritor y lo que le diría o dijo cuando la ocasión se prestaba a ello.


Biografía:


Carlos Zanón (Barcelona, 1966) es autor de los libros de poemas El sabor de tu boca borracha (Nínfula, 1989, mención especial Premio Anthropos), Ilusiones y sueños de 10 000 maletas (Ed. Libertarias-Prodhufi, 1996), En el parque de los osos (Ayuntamiento de Málaga, 2001, finalista del Premio Nacional de Poesía Ciudad de Irún), Algunas maneras de olvidar a Gengis Khan (Ed. Hiperión, 2004, Premio Valencia de Poesía), Tictac tictac (Ed. Carena, 2010), la antología Yo vivía aquí (1989-2012) (Playa de Ákaba, 2012), Rock’n’roll (66rpm, 2014) y Banco de sangre (Espasa, 2017). En el ámbito narrativo es autor de las novelas Nadie ama a un hombre bueno (Ed.Quadrivium, 2008, Sigueleyendo, 2012), Tarde, mal y nunca (Saymon, 2009, RBA Serie Negra, 2010), premio Brigada Mejor Primera Novela del año, finalista del Premio Memorial Silverio Cañada, Giallo e dell Noir (Italia) y Violeta Negra (Francia), No llames a casa (RBA, 2012, 6.ª ed.) premio Valencia Negra a mejor novela del año, Yo fui Johnny Thunders (RBA, 6ª ed), premio Salamanca Negra mejor Novela del Año 2014, premio Novelpol 2015 y premio Dashiell Hammet 2015, y del libro de relatos Marley estaba muerto (RBA, octubre 2015) y su última novela Taxi (Salamandra, octubre 2017).

Su narrativa ha sido traducida y publicada en Estados Unidos, Alemania, Francia, Holanda e Italia.

Nota: Datos técnicos, sinopsis, fotografía y biografía del autor, tomados de la web de Planeta. Imagen de Vallvidrera, tomada de la web Sygic Travel. Imagen de la Montaña de Montjuïc, tomada de la web del Ajuntament de Barcelona.






6 comentarios:

  1. Del personaje sólo he leído un libro, y me gustó mucho. Tengo que animarme a leer más libros de este personaje. Y no me importaría conocer al Carvalho de este autor, del que no he leído nada. Pinta muy bien.
    Besotes!!!

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  2. Has elegido muy buen personaje para el viajecito a Barcelona, nada menos que acompañar a Pepe Carvalho. A mí me gustó mucho como Zanón ha respetado al personaje de Vázquez Montalbán. Un. Abrazo

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  3. No he leído nada del autor, lo tengo pendiente. ¿Quizá en 2021?
    Besos

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  4. A mí me gustó, pero siempre tuve la sensación de que no conectaba, que era una imitación que no me llegaba. Difícil papel.
    Besos

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  5. Hola Paco, a mi Zanon es un escritor que me gusta, de el he leído Tarde, mal y nunca y No llames a casa y te recomiendo las dos si no las has leído. De Montalban también he leído varias. Dicho esto, no se si animarme con esta novela, cuando un autor escribe con personajes de otro autor, a mi no suele gustarme ( ya he tenido experiencias de ese tipo) porque por muy bueno que sea el escritor me parece que no capta la esencia del personaje. Así que ya veremos, igual se cruza en mi camino y no puedo resistirme. Besinos.

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  6. Esta novela no termina de atraerme. Tal vez haga caso a Mar y me estrene con el autor con sus otras obras que te recomienda (Tarde, mal y nunca y No llames a casa).

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