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viernes, 13 de diciembre de 2019

La casa de Bernarda Alba, de Federico García Lorca.






















Datos técnicos:


Título: La casa de Bernarda Alba.
Autor: Federico García Lorca.
Editorial: La Factoría de Ideas (enlace Amazon).
1ª edición: 20/marzo/2015.
Publicación inicial: Escrita en 1936 y publicada en 1945.
Idioma: Español.
ASIN: B00UZ2PK62.
Formato: Ebook.
Nº páginas: 56.



Sinopsis:

Esta obra constituye el clímax del teatro de Lorca. Aúna tragedia rural con simbolismo en una magnífica pieza que representa la represión social y la rebelión ante la búsqueda de la libertad deseada.

Bernarda Alba, que tras haber enviudado por segunda vez a los 60 años, decide vivir los siguientes ocho años en el más riguroso luto. Con Bernarda viven sus cinco hijas (Angustias, Magdalena, Amelia, Martirio y Adela), su madre y sus dos criadas. Entre estas últimas se encuentra Poncia, una criada que ha vivido muchos años al servicio de la anciana.



Opinión Personal:


Soy poco dado a leer teatro, aunque sí me gusta verlo en vivo y en directo cuando surge la oportunidad, o incluso visionar las magníficas obras que emitían en el mítico programa Estudio 1, y que se conservan en los archivos de la televisión pública. Quizás sea este mítico programa el que impulsó mi afición por este género literario, porque recuerdo que era rara la emisión que me perdía de esta televisiva noche teatral.

La casa de Bernarda Alba es una de las obras teatrales de García Lorca que conforman la llamada trilogía lorquiana, junto con Yerma y Bodas de sangre. El lector/espectador está expectante ante todo lo que sucede en el escenario, porque desde que se levanta el telón por primera vez hasta que tiene lugar la última escena, estas se suceden de tal forma que se presiente un desenlace trágico, ante la espiral de pasiones y emociones que van mostrando los personajes, llevadas hasta el límite. Sin embargo, no me esperaba que este funesto desenlace recayera en el personaje que acapara la atención de todos antes de bajarse el telón de forma definitiva, pero después de leer este drama teatral estoy seguro que García Lorca sabía de antemano qué personaje focalizaría ese trágico final. Este cúmulo de escenas finales me llevan a la conclusión para definir La casa de Bernarda Alba como un drama rural tremendista.
(Casa Bernarda Alba-Valderubio (Granada))
La sinopsis adelanta que García Lorca aúna en esta obra la tragedia rural con el simbolismo. Y es que el lector-espectador enseguida percibe cómo el poeta y dramaturgo natural de Valderubio (Granada) refleja todo lo que sucede en el escenario tiene un significado en el canon lorquiano. Tras el reparto de personajes que conforman el elenco de la obra se advierte que «estos tres actos tienen la intención de un documental fotográfico». Un documental fotográfico en el que el blanco y el negro tienen un papel muy destacado en el escenario, porque el blanco es símbolo de la sexualidad, la vida, la pureza -la que pretende imponer Bernarda Alba a sus hijas condenadas a esos ocho años de luto obligado y encerradas entre las paredes de su casa-, y el negro simboliza la muerte y el luto que están obligadas a llevar, porque es así como la matriarca quiere protegerlas ante las habladurías de los vecinos. Un luto que se lleva por fuera, pero que no impide que en el interior de las hijas de Bernarda Alba aniden las ansias de libertad ante la tiranía materna, y sobre todo la búsqueda de esa libertad a través del amor, para alejarse así de esa férrea tutela a la que son sometidas. Un interior simbolizado por el silencio, muy propio de la obra lorquiana, porque Bernarda Alba puede controlar el comportamiento externo de sus hijas pero no el interno. Un silencio que el lector/espectador comprobará cómo con el paso de las escenas será sustituido por esa tormenta final que echa por tierra el afán protector de la matriarca de la familia hacia sus hijas, desde que es consciente de que su hija mayor, Angustias, va a casarse con Pepe el Romano. 

La casa de Bernarda Alba es también un drama costumbrista, en el que García Lorca refleja la tradición de la España profunda de principios del siglo XX. A lo largo de los tres actos el poeta y dramaturgo muestra escenas en las que se reflejan las estrictas normas sociales de la época que rigen las honras fúnebres, los formalismos que se establecen para formalizar las relaciones sentimentales entre los prometidos, o el respeto a la jerarquía reinante en el seno familiar. También se refleja en la obra la relación entre los miembros de la familia y el servicio de la casa, siempre y cuando esta tenga posibles para contratar a trabajadores que realicen las tareas domésticas.

El lector/espectador se encuentra con un elenco de personajes femeninos. Se hace alguna mención a los hombres, pero en ningún momento aparecerán en escena; incluso el ya mencionado Pepe el Romano, de quien se conocerá su relación con Angustias. El lector/espectador estará muy pendiente de todos los episodios que se desarrollan en torno a este personaje pasivo, porque su forma de proceder influirá en el trágico final de la obra. Al igual que Pepe el Romano se mencionan otros personajes masculinos, como los segadores que mencionan las hijas de Bernarda Alba. Estos personajes femeninos tienen también un claro simbolismo para García Lorca, y que el lector/espectador podrá identificar a través de los nombres que elige para cada uno de ellos. En este sentido, atrajo mi atención en más de una ocasión el papel desempeñado por la criada Poncia, e incluso me atrevería a decir que levanta alguna sonrisa, al ser muy dada a utilizar refranes cuando la conversación se presta a ello, e incluso diría que también alguna frase lapidaria.

La casa de Bernarda Alba es un drama teatral que con el paso de las escenas se va convirtiendo en una verdadera tragedia, que atrajo mi atención en todo momento, sobre todo por esos tiras y aflojas que se producen entre madre e hijas, y el papel que como mediadora desempeña Poncia; o las disputas que se producen entre las hermanas, que darán a entender cuáles son las intenciones de unas y otras respecto a la relación que se mantiene entre Angustias y Pepe el Romano. El lector/espectador tiene en esta corta pero intensa obra de teatro un título con el que acercarse a la producción literaria de uno de los máximos exponentes de la Generación del 27.



Biografía:

Federico García Lorca nació en Fuente Vaqueros (Granada) el 5 de junio de 1898, y murió fusilado en agosto de 1936. En 1919 estuvo en Madrid, en la Residencia de Estudiantes, conviviendo con parte de los poetas que después formarían la Generación del 27. Se licenció en derecho en el año 1923 en la Universidad de Granada, donde también cursó estudios de filosofía y letras. Viajó por Europa y América y, en 1932, dirigió la compañía de teatro La Barraca. Sus obras poéticas más emblemáticas son el Romancero Gitano(1927), donde el lirismo andaluz llega a su cumbre y universalidad, y Poeta en Nueva York (1940), conjunto de poemas, adscritos a las vanguardias de principios del siglo XX, escritos durante su estancia en la Universidad de Columbia. Entre sus obras dramáticas destacan Bodas de sangre, La casa de Bernarda Alba y Yerma.

Nota: Datos técnicos y sinopsis, tomados de Amazon. Imagen de la Casa en la que Lorca se inspiró para esta obra de teatro, tomada de la web Granada hoy. Cartel La Casa de Bernarda Alba-Visita teatralizada, tomada de la web de la Junta de Andalucía. Fotografía de Federico García Lorca, tomada de la web federicogarcialorca.net








11 comentarios:

  1. Paco yo tampoco soy muy dado a leer obras teatrales, prefiero verlas interpretadas. La obra que hoy nos traes es sin duda una de las mejores de Lorca. Yo no me animo a leerla pero si recomiendo mucho que la gente lo haga o sino que cuando tengan oportunidad, vayan al teatro. Un abrazo

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  2. Hola, A mi es que Lorca me encanta!. Yo este año he releído Doña Rosita la soltera o el lenguaje de las flores. Y la he visto con ojos diferentes a como lo hice la primera vez que tenía 17 años. A mi leer teatro me gusta, lo mismo que leer Poesía, pero me requiere mucho más esfuerzo que la novela, de ahí que lea mucho menos. Por cierto esta obra la he visto en película y en el teatro y es impresionante. Besinos.

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  3. Me gusta mucho más el Lorca dramaturgo que el Lorca poeta. Y esta es mi obra preferida, seguida muy de cerca por Yerma. Magnífica reseña!
    Besotes!!!

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  4. Yo tuve una época en que leí bastante teatro. Las tres obras de Lorca, "yerma", "Bodas de sangre" y "La casa de Bernarda Alba" las tenía mi padre en un mismo tomo de El Círculo de Lectores y fue de lo primero que leí. Luego vino sobre todo Buero Vallejo, pero también Ibsen, Calderón de la Barca... Todo muy variado y anárquico. Ahora hace mucho tiempo que no leo nada de ese género.
    Respecto a la obra que reseñas hoy, es la que tengo más reciente de Lorca porque hace unos años hicimos una especie de lectura dramatizada en la tertulia del instituto. Se hizo para los alumnos de 2º de Bachillerato que tenían esa lectura obligatoria para la Selectividad (ya sé que ya no se llama así, pero ya he perdido la cuenta de los nombres que ha tenido y casi del que tiene ahora, que creo que es EBAU). Fue toda una experiencia. desde luego, la obra es brutal
    Un beso.

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  5. De Lorca solo he leído Bodas de sangre. Tengo pendiente Yerma. La casa de Bernarda Alba la he visto en teatro. Besos.

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  6. ¡Una obra maestra! La leí hace muchos años, la he visto representada y hasta vi la película 😉 Sabes que me pirro por el Teatro.

    Besukis carinyet 💋💋💋

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  7. El teatro me gusta más verlo que leerlo. Esta la he visto en tres ocasiones representada, una de ellas fue tremendamente buena.
    Besos

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  8. Cómo disfruté este libro... lo leí del tirón, no podía dejarlo.
    De hecho, fue con el que me reconcilié con Lorca (sólo había leído antes su Zapatera, que no me gustó nada... sin embargo quiero volver a hacerlo, a ver si con el tiempo cambia mi opinión).
    Estoy con ganas de verlo en vivo, a ver si se da la oportunidad.

    Besotes

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  9. Hace mucho que no leo teatro pero tuve una época en que sí lo hacía y la verdad es que me gustaba. Ésta no la he leído pero sí la he visto representada
    Besos

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  10. Dos veces la he leído a lo largo de mi vida y siempre será un placer leer y releer a Lorca. ¡Saludos!

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  11. ¡Hola!
    Es mi obra pendiente, ya que Yerma y Bodas de sangre las leí por la carrera hace años. A ver si me pongo con ella, porque, obviamente, solo leo maravillas de ella. Además, siendo teatro me puedo poner con ella en una tarde.
    Por cierto, me has recordado que hace poco mi abuela no quería pasar por el pueblo precisamente porque no llevaba ropa negra de luto por mi abuelo, por el qué dirán. Menos mal que no es tan exagerado como antes, pero vaya resquicios quedan aún, sobre todo, en los pequeños pueblos.
    ¡Un saludo!

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