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viernes, 28 de junio de 2019

2222, de P. L. Salvador.






















Datos técnicos:


Título: 2222
Autor: P. L. Salvador
Editorial: Pez de plata
1ª edición: octubre/2017
Encuadernación: rústica con solapas
Idioma: Español
ISBN: 978-84-946962-2-0

Nº pág.: 104


Sinopsis:



Imagínate en el año 2222. Imagina un planeta superpoblado donde convivimos con robots, aeronaves personales y androides de todo tipo. Como somos demasiados, los elementos deletéreos lo tienen fácil. Lo que antes mataba a seis personas, ahora mata a seis mil. Imagina cuánto paro habrá. Cuánta insatisfacción. Imagina hambrunas, hacinamiento, epidemias, catástrofes naturales... ¿Todavía crees en la humanidad? Piénsalo.
Ahora imagina una casa de campo y un grupo de personas que quieren vivir al margen de la sociedad. Imagina que eres una de esas personas. Visualízate. Si ya te ves dentro de esta historia, responde a la pregunta que la inicia: «Imagina un mundo mejor. ¿Qué añadirías? ¿Qué quitarías? Piénsalo bien».


Opinión Personal:


Quienes tienen a bien visitar este blog comprobarán que son muy poco habituales mis lecturas relacionadas con la ciencia-ficción, salvo autores clásicos como Julio Verne, H. G. Wells o Ray Bradbury y su inolvidable Farenheit 451. Las novelas que se publican hoy día encuadradas en este género literario no me atraen, sobre todo por cómo las enfocan los autores; aunque la única excepción que hago es Guy Saville (El Reich africano, Madagascar, …). Sin embargo, me llamó mucho la atención la reseña que publicó Laky en su blog Libros que hay que leer, sobre la novela P.L. Salvador, 2222, por lo que me dije que era una oportunidad que no podía desaprovechar para salir de mi zona de confort y acercarme a un género literario que apenas frecuento, salvo las excepciones comentadas al principio de este párrafo.

2222 es una novela muy corta -104 páginas-, por lo que, como digo en estos casos, tengo que andar con pies de plomo a la hora de reflejar las impresiones que me causaron su lectura. Espero no destripar la atractiva trama que construyó P. L. Salvador, para que otros lectores se interesen por lo que cuenta en esta distopía. Sin duda alguna, es una lectura que merece la pena afrontar, porque no deja indiferente a quienes deciden darle una oportunidad, ya que invita a reflexionar ante la deriva que toma la habitabilidad de un planeta del que no aprovechamos de forma racional los recursos que nos ofrece, para que los adaptemos a nuestras necesidades, y el futuro que le espera a la humanidad al tener que convivir con un mundo robotizado, en el que el mercado laboral era cada vez más difícil.

Lo primero que atrae al lector de la novela que hoy reseño es su estructura, pero sobre todo diría que llama la atención el estilo narrativo de P. L. Salvador. Y es que el escritor valenciano tiene un estilo muy particular, pero que le permite abarcar en tan pocas páginas las cuestiones que la sinopsis plantea al lector, de tal forma que consigue atraer su atención a lo largo de todo el desarrollo de la trama. En la novela se suceden una serie de episodios que nos invitan a preguntar qué les espera a los personajes una vez que se ponga en marcha el programa implantado para establecer un nuevo orden mundial.

2222 tiene un formato epistolar,  en el que los cuatro narradores que se ceden el testigo sienten la necesidad de contar todo lo que sucedió desde el momento en el que conocen la puesta en marcha del que se conoce como Programa Zeta. De esta forma el lector es informado de las diversas perspectivas de los efectos de dicho programa, porque cada uno de ellos refleja en sus apuntes lo que vivieron en primera persona. A través de estos diarios el lector puede hacerse una idea de cómo todo lo que sucedió desde el momento en el que el Coronel (Nat) da a conocer la existencia de ese programa, y las posteriores consecuencias que se derivan de su puesta en marcha, así como los giros que tienen lugar una vez que los personajes tienen conocimiento de los resultados del mismo. Esos giros incrementan el interés del lector por conocer las consecuencias que se derivan desde el momento en el que nuevo orden ha sido instaurado, ya que los personajes se llevarán sorpresas que les incitan a actuar en función de la información que les llega.

2222 es una trama coral en la que nos encontramos con unos personajes bien perfilados, pese a la muy corta extensión de la novela. El lector los conocerá a lo largo de los 50 cortos capítulos en los que está estructurada, agrupados en los cinco diarios ya mencionados. La editorial ofrece una la relación de personajes antes de comenzar el cuerpo de la novela, en la que ya conocemos algunos de sus rasgos. Nos familiarizaremos con los personajes que tienen mayor peso en la trama a medida que se suceden los episodios: Zalt, el dueño de la granja en la que se presenta el Coronel Nat quien informa, a él y a quienes se van a incorporando como miembros de esa nueva comunidad, sobre el nuevo orden mundial que se quiere establecer, ante la superpoblación mundial que está minando los recursos que el planeta ofrece a la humanidad. Kest es una genoide que ofrece al lector una idea del poder que puede tener la robótica en el futuro. La doctora Rut, que formará un llamativo triángulo con Zalt y Kest, tiene también un papel destacado en esa nueva comunidad que se está formando, similar a otras a las que dará lugar el nuevo orden establecido una vez que se haga realidad la aplicación del Programa Zeta. El propio autor, que se menciona como tataradeudo, y el grupo Prolýmbux del que es guitarrista, también tienen su papel en la novela, porque el lector se encontrará con alguna de sus canciones, y con algún relato que escribió que se conservan en la biblioteca de la granja.

P.L. Salvador ofrece al lector una novela que no deja le indiferente ante los problemas que plantea como consecuencia de la superpoblación del planeta, y los riesgos que supone para la población el avance tecnológico, a través del papel que tiene la robótica y de las nuevas tecnologías que se utilizan tanto como herramientas de escritura, como para otras facetas de la vida diaria. Aunque también, y pese al inesperado desenlace que supone la instauración del nuevo orden mundial, da lugar a la esperanza para que el ser humano actúe de una forma más racional. Todo esto está reflejado, como ya comenté, a través de un estilo muy personal del autor, pero a la vez efectivo, porque va directamente al grano. El escritor valenciano utiliza un lenguaje sencillo, pero en el que nos encontramos también con tecnicismos que hacen referencia a los avances que presenta la tecnología y la ciencia en el año en el que se desarrolla la trama. Ese estilo tan particular de P. L. Salvador hace que sea muy directo, y nos encontremos con frases cortas, casi telegráficas, pero con las que logra transmitir al lector el mensaje que envía a través de los cinco diarios que la conforman, en los que la metaliterara está muy presente. 



Biografía:



P.L. Salvador (Valencia, 1959) es el pseudónimo de Salvador Pérez López. De naturaleza y posición autodidacta, lleva cincuenta años estudiando por su cuenta y ha publicado Donde la brisa te habla, El séptimo sentido, Nadando contracorriente, Egregios (Premio I Certamen Literario Imprimátur), De lobos (divergentes)en coautoría con Mercedes de Miguel González, Nueve semanas (Pez de Plata, 2016) y 2222 (Pez de Plata, 2017). Con el relato ¿No es un día seductor? ganó el Concurso de Relato Breve Ciudad de Arnedo 2010.
Es el guitarrista del grupo musical Prolýmbux, con el cual ha grabado tres álbumes. En la actualidad se gana la vida creando joyas, reparándolas, pero en el pasado trabajó de casi todo. Su musa se llama Marleen.




Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía del autor, tomados de la web de la editorial. Imagen del autor, tomada de la web Lecturalia. 





miércoles, 26 de junio de 2019

Carne de Carnaval, de David Monthiel.























Título: Carne de Carnaval
Autor: David Monthiel
Editorial: El Paseo
1ª edición: enero/2017
Encuadernación: rústica con solapas
Idioma: español
ISBN: 978-84-045887-4-9
Nº pág.: 288



Sinopsis:

Rafael Bechiarelli, un gaditano buscavidas, recibe un encargo que le sacará de apuros para el próximo Carnaval, pero que intuye que está cargado de mierda. El aparente suicidio de un talentoso guitarrista integrante de una comparsa le mete de lleno en el mundillo carnavalero, repleto de personajes, intrigas, polémicas, dinero y mafia. Bechiarelli sabe que será difícil llegar a saber la verdad en medio del ambiente cargado y variopinto de la fiesta, única tabla de salvación -o de perdición- de la ciudad.
Esta novela de intriga de David Montiel presenta un retrato ambiental del Carnaval de Cádiz. Pocas veces se ha contado con tanta fidelidad y rigor esta fiesta única: las citas gastronómicas, del Concurso ficial, del carnaval callejero, los tablaos, el barrio de la Viña, las letras y la música, los autores y los intérpretes, las ninfas y las coristas...Un contexto inédito para algunos, muy conocido para otros, y en todo caso, con todos los elementos para crear una gran historia.


Opinión Personal:


Cádiz se está poniendo de moda en la literatura española, y sobre todo en novela negra. Cuando vi la atractiva portada y leí la reseña de Carne de Carnaval, de David Monthiel en el blog de Margari, me dije que tenía una gran oportunidad para vivir en primera fila uno de los carnavales más conocidos de nuestro país, como es el que se celebra en la Tacita de Plata, con el gran reclamo que supone el concurso que tiene como escenario el Gran Teatro Falla. Sin duda alguna, David Monthiel me hizo disfrutar página tras página con todo lo que se cuece en ese ritual tan sagrado para los gaditanos, en el que rinden tributo a lo grande a don Carnal, sin olvidar el no menos atractivo que supone para los gaditanos el llamado Carnaval Chiquito.
(Puerta de Tierra-Cádiz)
Uno de los grandes alicientes de Carne de Carnaval es su protagonista, Rafael Bechiarelli: un detective de 41 años, a quien la sinopsis de esta novela lo presenta como un buscavidas, y que él mismo se define como de low cost, y también disfruta fumando un macafly. El lector podrá comprobar a lo largo de los capítulos que es un detective atípico, y que el salario que cobra por los servicios prestados es en especies, o bien por saldar deudas del pasado, o también percibe algunas cantidades que le sirven para ir tirando, y así poder disfrutar de una fiesta que lleva muy adentro. David Monthiel tiene en Bechiarelli un personaje que, sin duda alguna, le va a dar grandes alegrías, porque su forma de actuar invita al lector a que empatice con él desde las primeras páginas. Y es que no es para menos, porque e personaje que le da mucho juego a la novela, en la que protagoniza situaciones atractivas, en las que incluso levanta alguna sonrisa, bien la forma en que resuelve las situaciones comprometidas en las que se ve envuelto; bien por los diálogos chispeantes que mantiene en conversaciones que no tienen desperdicio y que en más de una ocasión me preguntaba cómo les pondría fin, porque algunos se podrían catalogar como absurdos, como el que tiene lugar en el capítulo titulado Esperando a Godot. Pero Bechiarelli también actúa como una mosca cojonera a la hora de sacarle información a quien cree que guarda alguna relación con la muerte del joven punteao, cuyo cadáver es encontrado en la playa de La Caleta, porque cada vez está más convencido de que hay intereses oscuros que tienen algo que ver con este suceso luctuoso. A lo largo de los capítulos, Bechiarelli amargará la jornada a quienes toman parte activa en el concurso que se celebra en el teatro Falla, lo que provoca que se vea envuelto en situaciones tensas que atraen el interés del lector. En estos episodios, David Monthiel resalta los picos álgidos de la investigación a través de diálogos en los que saltan chispas o protagoniza escenas en las que el detective recibe alguna visita poco amigable, de la que no saldrá muy bien parado, lo que le da a entender que está muy cerca de resolver el caso que investiga.

Otra particularidad de Carne de Carnaval es su estructura. La novela sigue el esquema del concurso oficial de agrupaciones del Carnaval de Cádiz, en la modalidad de comparsas. Incluso con una relación final de peñas y bares para la conviá. La trama es lineal y es un narrador omnisciente quien relata todo lo que sucede en torno a la investigación de Rafael Bechiarelli sobre las causas reales que determinaron la muerte del que se tenía por el mejor punteaos del momento. Es una trama lineal que comienza el jueves, 25 de noviembre, y finaliza con el Carnaval Chiquito. Son 56 capítulos titulados de corta extensión que se leen con un ritmo fluido, sobre todo si en ellos domina el diálogo frente a la narración. El lector comprobará cómo el escritor gaditano incrementa la tensión narrativa coincidiendo con los días más álgidos del concurso, en los que tanto los participantes como los seguidores de las comparsas, turistas y aficionados en general están muy pendientes de saber quiénes serán los ganadores de las diferentes modalidades, y hacen sus cábalas y celebran los triunfos como si de de una competición futbolera se tratara.
(Plaza Fragela-Cádiz)
Carne de Carnaval es una novela negra con un claro sabor a clásico. A parte de las referencias literarias en las que se mencionan autores del género, el lector se encontrará con episodios propios de lo negrocriminal, y con una investigación detectivesca que sigue las pautas habituales de estas novelas. Pero, sobre todo, y como lo comenta David Monthiel tanto en la nota del autor como en los agradecimientos finales, es Manuel Vázquez Montalbán quien más se ve reflejado a lo largo de los capítulos, sobre todo en la figura de Rafael Bechiarelli, pues el escritor gaditano lo perfiló con rasgos propios que definen la narrativa del creador del mítico Pepe Carvalho. Y también nos encontramos a lo largo de la novela algún cameo del autor estilo Hitchcock.

Pero Carne de Carnaval no es solo una novela negra, porque sus páginas destilan elementos costumbristas, en los que el lector se familiariza con la idiosincrasia gaditana. David Monthiel aprovecha los episodios que se desarrollan en los diferentes puntos de la ciudad para dar a conocer las costumbres que tienen los gaditanos a la hora de celebrar uno de sus eventos más populares y conocidos. En este sentido, el lector ve reflejado el habla gaditana en los diálogos, lo que no quita que pierda el hilo de las conversaciones que mantienen los personajes porque seguro que le serán familiares muchos de los términos gaditanos que emplean, todos ellos resaltados en letra cursiva. A la par que Rafael Bechiarelli sigue sus investigaciones, el narrador muestra al lector los rincones carnavaleros más emblemáticos de Cádiz, sin olvidarse de las influencias fenicias que todavía perviven en la ciudad, que serán mencionadas por los personajes en algunos episodios.
(Playa de La Caleta-Cádiz)
Si Rafael Bechiarelli es el protagonista indiscutible de esta novela, David Monthiel le rodea de un universo de personajes secundarios estereotipados, quienes forman parte de ese mundillo que vive por y para el carnaval. Todos ellos son arquetipos y están construidos de tal forma que el lector los tomará por reales, porque parecen estar dotados de vida propia, y el lector conocerá a casi todos ellos por sus apodos. A través de todos ellos el narrador nos muestra el lado más oscuro del mundillo carnavalero, y refleja en los personajes que se mueven en torno a este evento lo peor que ofrece la condición humana. El lector comprobará cómo a lo largo de los capítulos estarán muy presentes las polémicas que se vierten en torno al concurso, lo que dará lugar a la sospecha de amaños en el jurado para nombrar a los diversos ganadores. En la novela se reflejan las rencillas que hay entre los miembros de las diferentes comparsas, y la mafia que mueve los hilos para aprovecharse de quienes viven en las zonas más humildes de la ciudad. Entre todos ellos informarán al detective y al lector de cómo era realmente el personaje cuyo cadáver fue encontrado en la playa de La Caleta, y unos y otros darán a entender al Bechiarelli que cualquiera de ellos puede estar implicado en la muerte del joven punteao.

Carne de Carnaval es una novela bien escrita, con claros elementos costumbristas, en la que el lector se empapa de todo lo que supone el Carnaval de Cádiz para los gaditanos. A través de los 56 capítulos en los que está estructurada esta novela en la que David Monthiel nos presenta a este peculiar detective, el lector disfrutará de una lectura entretenida, en la que también está muy presente la crítica social. No me olvido del carácter mediático del carnaval y su influencia en el espíritu de este evento, pero es mejor que sea el lector quien conozca todos los entresijos que se mueven en torno al Carnaval de Cádiz, y el peculiar personaje que es el detective Rafael Bechiarelli, que atrapará al lector desde las primeras páginas de esta novela, como ya comenté en esta reseña.




Biografía:


David Monthiel (1976). Ha publicado el libro de relatos Yuri Gagarin que estás en los cielos (Diputación de Cádiz, 2011) y los poemarios Apuntes para una teoría del valor (Olifante, 2014), Libro de la servidumbre (Germania, 2011), Apuntes de la servidumbre (Cuadernos Caudales de poesía, 2009), Las cenizas de salvochea (Baile del sol, 2008), aforos completos y otros mínimos aforismos (Ediciones del 4 de agosto, 2007), Renta básica del olvido (Ayuntamiento de Lepe, 2004). Mantiene un blog y colaboraciones en publicaciones impresas y digitales de la ciudad. El Paseo ha publicado sus dos novelas hasta ahora, Carne de Carnaval (2017) y Las niñas de Cádiz (2018).

Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía del autor, tomados de la web de la editorial. Imagen de la Puerta de Tierra, tomada de la web de TripAdvisor. Imagen de Plaza Flagela, tomada de la web Me encanta Cádiz. Imagen de la playa de La Caleta, de la web de Traveler. Fotografía de David Monthiel, tomada de la web de la Agencia EFE. 














viernes, 21 de junio de 2019

Las hermanas Bunner, de Edith Wharton.
























Datos técnicos:


Título: Las hermanas Bunner.
Título original: Bunner Sisters-
Autora: Edith Wharton.
Tradutor: José Luis López Muñoz.
Editorial: Alianza Editorial.
1ª edición: Marzo/2016.
Idioma: Español.
Encuadernación: Tapa blanda.
ISBN: 978-84-9104-326-3.
Nº pág.: 140.



Sinopsis:


El presente volumen recoge dos de las novelas breves más conseguidas y alabadas de Edith Wharton. Ambas tienen en común el amor, la fuerza que le oponen las convenciones morales y los caprichos de la vida que a menudo deparan inesperados giros a la existencia. "Ethan Frome" se urde en torno a la relación amorosa del protagonista con Mattie, la prima de su mujer enferma, y la pugna entre el deseo y el deber. En "Las hermanas Bunner", pareja de solteronas que regentan una humilde mercería en Nueva York, es la irrupción de una posibilidad ya descartada el detonante del drama.



Opinión Personal:



Es un placer disfrutar de la narrativa de quien es considerada como una de las más grandes escritoras estadounidenses: Edith Wharton. Quienes frecuentan lecturas de autores clásicos tienen en esta autora neoyorkina títulos que deleitarán sus ratos de ocio, contados con tal maestría y naturalidad que hacen al lector partícipe de todo lo que sucede a lo largo de cada uno de los capítulos que los conforman. Y es que cada vez que leo una de sus novelas tengo la impresión de que todo lo que se desarrolla en las historias escritas por una pluma tan brillante es presenciado por mi como si fuese un personaje más, porque el narrador de turno me relata los episodios de tal forma que consigue que no pierda detalle de todo lo que sucede en torno a los personajes que toman parte en ellas.

Y esto que acabo de comentar me volvió a suceder con la novela corta que hoy reseño, Las hermanas Bunner. En esta ocasión, comparte volumen con otra título de Edith Wharton, Ethan Frome (reseña). Alianza Editorial entendió que tenían elementos comunes porque, como lo indican en la sinopsis: el amor, la fuerza que le oponen las convenciones morales y los caprichos de la vida que a menudo deparan inesperados giros a la existencia, están presentes en ambos títulos.

Al igual que sucede en la vida real, el lector comprueba en Las hermanas Bunner cómo el día a día de las protagonistas cambiar por un detalle que en ese momento puede parecer insignificante. Y es que ambas solteronas no se imaginaban el vuelco que daría su modesta existencia el día en el que Ann Eliza ofrece como regalo de cumpleaños a su hermana menor, Evelina, «uno de esos relojes redondos de níquel»(pág. 167). Ese regalo es el detonante de la serie de episodios que atraen la atención del lector, sobre todo desde que se presenta en la mercería que regentan las hermanas el dueño de la relojería en la que Ann Eliza había comprado el regalo para su hermana, el señor Ramy, en la mercería que tienen en una deprimente calle de Nueva York. Este personaje utiliza también los detalles para acercarse a las Bunner, lo que provocará que el lector sospeche cuales son sus intenciones, que se confirmarán en la segunda parte de esta novela corta. Y es que ese vuelco cambiará el estado civil de Evelina,  la menor de las hermanas, aunque también cambiará la vida de Ann Eliza, porque se van distanciado cada vez más la correspondencia que recibe de su hermana Evelina desde San Luis, en donde había fijado su residencia el matrimonio.


La ambientación es uno de los sellos de identidad de Edith Wharton, que ofrece al lector un magnífico retrato de la sociedad de la época en la que se desarrolla la trama. En esta ocasión, la escritora estadounidense refleja el modo de vida de unos personajes de condición social humilde, pero que muestran su conformidad con el modo de vida que llevan, en el que para ellos cualquier sencilla situación se convierte en un acontecimiento social, porque les sirve de excusa para relacionarse con sus vecinos. Ese retrato está aderezado con cuidadas pinceladas de todo lo que sucede en torno a las protagonistas y los personajes secundarios que las acompañan. De esta forma, el lector se puede hacer una clara idea de cómo son los escenarios por los que se mueven los personajes: desde la calle deprimente en la que viven las hermanas Bunner, hasta los paseos que dan por Central Park, o la visita que hacen a la señora Hochmüller, amiga del relojero, que vivía en Hoboken.
(Hoboken-Estados Unidos)
De nuevo Edith Wharton construye una historia en la que las escenas que la conforman son compartidas por un reducido número de personajes. Son personajes con los que nos familiarizaremos tanto con su aspecto físico como por la gran carga psicológica que tienen, por lo que nos da la sensación de que cobran vida propia. En este sentido, el lector conocerá en mayor profundidad a Ann Eliza Bunner, porque las reflexiones estarán presentes en este personaje, desde el momento en el que Herman Ramy aparece en la vida de las dos hermanas. A Herman Ramy lo conoceremos primero de forma directa y después como personaje pasivo, tras la información que vamos recibiendo desde que se muda con su esposa a San Luis. Junto a estos tres personajes conoceremos también a la señorita Mellins, que tiene una mercería en la segunda planta de este modesto edificio, el matrimonio Hawkins o la peculiar señora Hochmüller.

Las hermanas Bunner es una novela en la que la intriga está muy presente, aunque también los secretos atraerán el interés del lector, sobre todo por el papel que desempeña el relojero Herman Ramy, un personaje del que conoceremos su pasado desde que el matrimonio fija su residencia en San Luis, porque Ramy afirmaba que le habían ofrecido un trabajo bien remunerado. El lector se encuentra con una historia en la que los sentimientos están muy presentes, porque las hermanas Bunner estaban muy unidas, ya que su vida se reducía a la modesta mercería que regentaban, en cuya trastienda vivían. Unos sentimientos que se convierten también en preocupación, porque Ann Eliza comprueba cómo se va distanciando su relación con Evelina, hasta el punto de que decide investigar qué es lo que la está alejando de su hermana. El lector asistirá a una investigación que lo mantendrá en vilo hasta el desenlace de la trama. Al igual que en La solterona (reseña) y Ethan Frome, Edith Wharton resuelve el desenlace de forma magistral, cargado de un dramatismo que volverá a marcar la vida de la mayor de las hermanas Bunner. El estilo elegante de la escritora neoyorkina imanta al lector, que disfruta de la trama con un ritmo de lectura pausado.




Biografía:


Edith Wharton (1862-1937) nació en Nueva York, en el seno de una familia adinerada y distinguida. Su condición social y su mente inquieta y despierta le permitieron llevar una existencia rica y activa. Su penetrante sensibilidad social y psicológica y su habilidad para construir historias hacen que sea considerada una de las más grandes escritoras estadounidenses.





Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora, tomados de la web de Alianza Editorial. Imagen reloj níquel tomada de la web del Museo Internacional de Alta Relojería de bolsillo. Imagen de Hobocken tomada de Wikipedia. Imagen de Edith Wharton tomada de la web  de Culturalmas. 

miércoles, 19 de junio de 2019

El Albatros y los piratas de Galguduud, de Fede Supervielle Bergés.




















Datos técnicos:


Título: El Albatros y los piratas de Galguduud.
Autor: Federico Supervielle Bergés.
Autoeditado Amazon (enlace).
1ª edición: 18/12/2018.
Formato: Ebook.
Idioma: Español.
ASIN: B07LG3NJMC.
Nº pág.: 371.
Precio: 2,99 € Ebook
           14, 99 Papel.


Sinopsis:


Los campamentos piratas que salpican la costa de Somalia amenazan con secuestrar cualquier barco que se les acerque pero los países desarrollados no parecen capaces de hacer frente al problema. La industria energética mundial está al borde del colapso. ¿Podrá un hombre de negocios enfrentarse a los piratas? ¿Será capaz el fallido estado somalí de controlar su propia costa?


Un joven marino gaditano, huyendo de sus pesadillas personales, es elegido para acabar con los enemigos del magnate, pero ni siquiera el Índico está lo suficientemente lejos de su pasado. A medida que se desarrollan los acontecimientos, se intuye una trama más compleja detrás de los ataques. Sin darse cuenta, Pablo se ve arrastrado al centro de una conspiración internacional en la que solo contará con la ayuda de su dotación y su barco: el Albatros.




Opinión Personal:



De vez en cuando busco lecturas a las que solo les pido tener el entretenimiento asegurado, y un género que no suele fallar en este sentido es el de aventuras, siempre y cuando la novela de turno me ofrezca una trama solvente y creíble, y esté bien escrita. En esta ocasión, el título elegido es El Albatros y los piratas de Galguluud, de Fede Supervielle Bergés, que cumple los requisitos que acabo de mencionar, y que es la ópera prima de este autor. Sin embargo, he de puntualizar alguna cosilla en lo que se refiere al estilo narrativo, si bien son errores menores que seguro el autor pulirá en sus siguientes publicaciones, porque estoy seguro de que algún título más ofrecerá a los lectores, ya que está claro que tiene mimbres para ello.

A parte de ser una novela entretenida, El Albatros y los piratas de Galguduud tiene una trama original, ya que en ella se aborda la temática de los secuestros por piratas somalíes de petroleros que navegan por el Océano Índico, con el aliciente de que, como figura al pie de la portada, es un barco con patente de corso el encargado de enfrentarse a quienes habían secuestrado ya a varios superpetroleros de la naviera propiedad del magnate suizo Friedrich Gotthelf.

En la biografía de Fede Supervielle Bergés se refleja que ha participado en la misión anti piratería de la Unión Europea en el Índico. El autor aprovecha los conocimientos que tiene en este tipo de misiones militares para plasmar en esta novela cómo se desarrollan estos operativos, si bien tiene en cuenta que el protagonista está al frente de la dotación de un Buque de Acción Marítima al servicio de un armador particular, ya mencionado en el párrafo anterior. Esto que acabo de comentar le sirve también para dotar de realismo a todo lo que sucede a bordo del barco, tanto en la travesía hasta el Océano Índico, como las operaciones en las que se ven implicados una vez que tienen los primeros avisos de secuestro de superpetroleros propiedad del magnate suizo, e incluso su intervención en operaciones que les acarrearán problemas con el gobierno somalí, tomando como base de estos problemas las autorizaciones para llevar a cabo sus actuaciones.
(Bar Terraza- Cádiz)
El Albatros y los piratas de Galguduud es una novela que tiene dosis de intriga porque el lector, al igual que los personajes que más peso tienen en la trama, se preguntará en más de una ocasión quién puede tener intereses en llevar a cabo esos secuestros. Y es comprueban que siguen un mismo patrón, porque los superpetroleros secuestrados pertenecen al mismo propietario.  Sin embargo, esta intriga se mantiene hasta el desenlace, lo que hará que nos mantenga en vilo a lo largo de los 16 capítulos más el epílogo en los que se estructura la novela. El autor supo cómo mantener nuestra atención hasta ese momento álgido porque, pese a me daba la sensación que durante el desarrollo de la trama apenas se sucedían episodios que provocaran esos giros que el lector desea se produzcan, ese incentivo es sustituido por la información que facilita el autor de forma dosificada tanto en lo que se refiere a los secuestros que realizan los piratas somalíes, como los motivos que mueven a la mayoría de la dotación para enrolarse en el barco, sobre todo los oficiales. A esos giros que tienen lugar en el tramo final de la novela hay que añadir algunos roces que se producen sobre todo entre los oficiales, así como algún incidente con los piratas somalíes que pone a la dotación del Albatros en serios aprietos. Aunque también tienen lugar dos episodios que minarán la moral de la dotación del Albatros durante algún tiempo. Será también en el desenlace de esta novela cuando el lector conozca el porqué del nombre de este barco con patente de corso.

Pese a que buena parte de la trama de El Albatros y los piratas de Galguduud tiene lugar durante la travesía que realiza el barco, desde su botadura en los astilleros de Navantia en Cádiz hasta que llegan a su punto de destino en el Océano Índico, el lector se encontrará también con episodios que tienen por escenario Zúrich, Cádiz o Mogadiscioen donde se llevarán algún que otro susto como consecuencia de la inestabilidad que vivía el país), algunos de ellos claves para hacer realidad el proyecto de construcción del barco que iba a hacer frente a los piratas somalíes. En Mogadiscio algunos miembros de la dotación del barco serán sorprendidos con algún episodio que pone en peligro su integridad, y también se generaran situaciones tensas con el Gobierno somalí, que pueden poner en peligro la continuidad del proyecto. También atraen la atención del lector algunos episodios que tienen como escenario la costa de Somalia, porque se sospecha que es donde están las bases de los piratas, como se puede comprobar en el título de la novela, en el que se hace referencia a una región administrativa situada en el centro del país ubicado en el llamado Cuerno de África.
(Mogadiscio-Somalia)
Fede Supervielle construye unos personajes que se hacen muy cercanos al lector con el paso de los capítulos, pese a que en un principio cuesta empatizar con ellos. Quizás esa lejanía inicial se debe a que casi todos ellos guardan relación con el mundo naval, pero están perfilados de tal forma que nos familiarizaremos con ellos por sus intervenciones en los diferentes episodios, sobre todo en aquellos que conllevan más riesgo para la integridad de la dotación del barco, en los que se muestra su faceta más solidaria. Y así es como conoceremos junto al ya mencionado Pablo Marzán, al ferrolano Gabi, quien será su segundo de a bordo; Thomas Johnson, más conocido por el apodado de Grease, un antiguo suboficial mecánico de la US Navy, que montó un taller mecánico de coches junto a la Base Naval de Rota, y que sería contratado como jefe de máquinas; Jaime Reyes, el asesor que dirige el proyecto ideado por el magnate Friedrich Gotthelf, quien será el enlace entre este personaje y la dotación del barco. Pablo Marzán es el personaje a quien más conocerá a fondo el lector, no solo por su evolución personal y la relación que mantiene con los oficiales y demás miembros de la tripulación del barco, sino también por los miedos y secretos que tiene, y que se conocerán sobre todo en los capítulos finales de la novela. Otro personaje más es el barco, El Albatros, a quien Fede Supervielle describe en pequeñas dosis a lo largo de los capítulos, para que los datos que facilita el narrador no interfieran en la fluidez de su relato.

Fede Supervielle utiliza estilo narrativo directo y un lenguaje sencillo, aunque con inclusión de términos marinos y militares, de los que da cumplida información en las notas al final de cada capítulo, en las que explica el significado de los mismos. Sin embargo, hubo algún momento en el que me decía que me sobraba alguna información que facilitaba sobre el funcionamiento del barco, sobre todo en lo que relativo al armamento y algunas cuestiones técnicas referentes a la sala  de máquinas, que era lo que más le preocupaba al comandante del barco, para que alcanzara la máxima velocidad de crucero, al querer sacarle el mayor rendimiento posible para abordar las embarcaciones de los piratas somalíes. En algunos momentos de la narración me dio la sensación de que algunos episodios estaban viciados con el empleo de complementos circunstanciales de tiempo, lo que afean un tanto el estilo narrativo -o será que soy partidario de evitar su empleo, salvo que sea imprescindible-. Pero, como digo en estos casos, estos comentarios que hago en lo que al estilo narrativo se refiere, son apreciaciones mías, lo que no quita que otro lector no las comparta. 

Como ya adelanté en el primer párrafo de esta reseña, El Albatros y los piratas de Galguduud cumple con creces los requisitos de entretener al lector, porque la aventura y la acción están asegurados y el ritmo de lectura es fluido.  


Biografía:


Fede Supervielle Bergés es oficial de la Armada española y ha estado destinado a bordo de la fragata Victoria y del patrullero Tornado. Ha participado en la misión anti piratería de la Unión Europea en el Índico y en un despliegue de seguridad cooperativa en el Golfo de Guinea. Es Máster en Seguridad, Paz y Conflictos Internacionales por la USC y ha escrito artículos para la Revista General de Marina y el Instituto Español de Estudios Estratégicos.




Notas:  Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía del autor, tomados de Amazon. Imagen del Bar Terraza, en Cádiz, tomada de la web Guía de Cádiz. Imagen de Mogadiscio, tomada de la web Viajeros en ruta. 


jueves, 13 de junio de 2019

Tiempos de esperanza, de Emilio Lara.




















Datos técnicos:

Título: Tiempos de esperanza.
Autor: Emilio Lara.
Editorial: Edhasa.
Primera edición: 18/93/2019.
Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta.
Idioma: Español.
ISBN: 978-84-350-6341-8
Nº pág.: 480.


Sinopsis:


1212, año del Señor. Europa está en plena convulsión cuando por el reino de Francia avanza una tropa desigual de niños cruzados, conducida por el pastorcillo Esteban de Cloyes, cuyo objetivo es liberar Jerusalén con la única arman de la fuerza de la fe.

Mientras tanto, el califa almohade al-Nasir prepara en Sevilla un poderoso ejército para marchar sobre Roma, que vive atemorizada. El fervor religioso se mezcla con el odio al otro: los judíos son perseguidos con saña, robados y masacrados. Entre los niños que toman parte en esa cruzada histórica está Juan, hijo de un noble castellano asesinado en una emboscada, junto a sus compañeros Pierre y Philippe. Sus pasos se encontrarán con los de otros caminantes: Raquel y Esther, mujeres que huyen del odio antisemita y que sólo se tienen la una a la otra; o Francesco, un sacerdote de la Santa Sede que quiere salvar almas y cuerpos... y que encontrará su propia salvación a través del amor.

Emilio Lara, autor de La cofradía de la Armada Invencible y El relojero de la Puerta del Sol, se consagra como un auténtico maestro de la novela histórica y un apasionado narrador del alma humana, con sus miserias y con sus grandezas. Las críticas y premios que ha recibido por sus libros anteriores ya lo venían anunciando y con esta obra ha conseguido ser el ganador del Premio Edhasa Narrativas Históricas 2019, que se celebra por segundo año consecutivo.



Opinión Personal:



Hoy comparto mis impresiones sobre una novela que me llamó la atención porque su autor, Tiempos de esperanza, Emilio Lara (Jaén, 1968), con la que se alzó ganador de la II Edición del Premio Edhasa Narrativas Históricas 2019. Del escritor jienense afirman que este galardón literario le consagra como un auténtico maestro de la novela histórica y un apasionado narrador del alma humana, con sus miserias y con sus grandezas. Sin embargo, he de reconocer que no se cumplieron todas las expectativas que tenía puestas en la lectura de esta novela, como lo aclararé a lo largo de esta reseña; aunque, como digo en estos casos, son elucubraciones mías. Pese a lo que acabo de comentar, no dudo en recomendar su lectura, porque es una historia entretenida y bien contada. Merece la pena disfrutar de la prosa de un autor que cuida con esmero su estilo narrativo, en el que destacaría la riqueza léxica que utiliza la voz narrativa, de tal forma que consigue que el lector se sienta atrapado por la historia que relata. A través de la lectura de esta novela, uno siente que realiza un viaje literario a la época en la que se desarrolla la trama, en la que se nota que el autor realizó una ardua labor de documentación para causar esa sensación en el lector. 
(Cruzada de los Niños-1212)
Tiempos de esperanza aborda un hecho que supongo muy poco conocido por la mayoría de los lectores, como es la cruzada en la que en 1212 encabezó el pastorcillo Esteban de Cloyes, con la pretensión de conquistar Jerusalén con un ejército de niños, con la fe como única arma y la certeza de que «En cuanto nos acerquemos a las murallas de Jerusalén Dios que fulminará a sus enemigos» (pág. 27). El escritor jienense aprovechó también el hecho de que ese año cristianos y almohades se miraban con recelo, porque en Roma había el temor de que el califa Muhammad Al-Nasir llegara hasta la Ciudad del Apóstol y cumpliera la amenaza de convertir el Vaticano en un abrevadero para sus caballos. Los reinos cristianos se habían unido en una nueva cruzada, promovida como tal por el Papa Inocencio III, con el fin de frenar el avance musulmán e impedir así que se cumpliera el juramento prometido por el califa. La batalla de Las Navas de Tolosa pondría fin a las aspiraciones de quien los cristianos conocían como Miramamolín. A estos episodios históricos hay que añadir el hecho de que este año el antisemistismo se extendía por Europa, en donde los judíos sufrieron una serie de progromos.

El contexto histórico expuesto en el párrafo anterior es un aliciente para que el lector disfrute de una novela atractiva, que Emilio Lara estructuró de una forma muy dinámica, ya que está dividida en 116 capítulos de muy corta extensión, por lo que nos encontramos con un ritmo lector muy fluido, sin apenas darnos cuenta de que tenemos por delante una novela de 480 páginas. Sin embargo, hubo algún momento en el que la lectura se me ralentizó un tanto: en algunas fases de la narración me dio la impresión de que me sobraban páginas que provocaban el efecto que acabo de comentar, sobre todo en la subtrama que gira en torno al antisemitismo, y algunos episodios relativos a la cruzada de los niños en su camino entre París y Marsella, porque me decía que aportaban poco a este hecho histórico que linda entre la realidad y la fantasía. Si bien he de reconocer que esto último que comento sobre esta singular y alocada cruzada puede deberse al rechazo que sentía hacia el personaje de Esteban de Cloyes, a quien lo veía como un iluminado con afán de protagonismo, y a quien le llamaba de todo, especialmente a la hora de tomar algunas decisiones drásticas, sin tener en cuenta el estado en el que se encontraban los niños que le seguían en esa alocada aventura. 
(Abadía de San Denís-Francia)
Tiempos de esperanza es una novela que tiene una trama lineal, pese a que nos encontramos con un prólogo y un epílogo que nos sitúan en 1260, ya que los capítulos relatados por un narrador omnisciente tienen lugar entre el 4 de mayo y el 16 de septiembre de 1212, con un salto en el último capítulo al año 1217. Durante estos cinco meses en los que tiene lugar el desarrollo de la trama se suceden una serie de episodios que atraen la atención del lector, si bien no se producen grandes giros que la incrementen, pese a que tienen lugar algunas situaciones en la novela que nos invitan a preguntar por el devenir que le espera a algunos personajes, desde el momento en el que se producen unos episodios que provocan en ellos un futuro incierto. Si bien el último tramo de la novela, ya próximo al desenlace, ofrece algunos episodios que incrementan la atención del lector, por el giro que toma el destino de los cruzados infantiles que permanecían en la playa de Marsella, para que se cumpliera el milagro al que hacía referencia el pastorcillo. Este desenlace llevará a esos niños a un viaje muy diferente, que no tendría nada ue ver con intenciones iniciales del pastorcillo Esteban de Cloyes.

Emilio Lara ofrece al lector una historia coral, en la que estará pendiente de  los personajes que protagonizan las subtramas que conforman la novela. Y así es como seguirá las vicisitudes de Raquel, que ve como una exaltada muchedumbre asalta la barriada judía de Narbona, y logra huir una vez que comprobó que la calma había vuelto a lo que quedaba de su hogar y al barrio en el que vivía. Raquel decide marchar a Marsella, con la incertidumbre de encontrarse con su esposo. El segundo personaje en el que se fijará el lector es Juan, un niño que presencia cómo es asaltada la delegación diplomática de la que formaba parte su padre, que iba a pactar una alianza con el rey francés para que se uniera a la cruzada contra los almohades. Quien también cobra protagonismo en la novela es el joven sacerdote Francesco Roncalli, un idealista que formaba parte de la Corte Pontificia, pero que se preocupaba más por el bienestar de los necesitados que por el ambiente de corruptelas cardenalicias y hábitos libertinos que apenas escandalizaban a la curia. La labor llevada a cabo por este joven sacerdote le recodará al lector, sin duda alguna, a la realizada por San Francisco de Asís, pues eran muy similares la idea de iglesia que tenían ambos.

Emilio Lara ofrece a lo largo de los 116 capítulos que conforman la novela un magnífico fresco del año 1212, por lo que el lector se puede hacer una perfecta idea de cómo era la vida cotidiana en aquel entonces, con la particularidad de que se vería alterada por el camino que seguía la Cruzada de los Niños desde París hasta Marsella, lugar en el que el pastorcillo pretendía que se produjese el mismo milagro que permitió a Moisés cruzar las aguas del Mar Rojo en su huida de Egipto. Y es que en ese fresco el lector conoce a personajes que pertenecen a los diversos estamentos sociales del momento, todos ellos estereotipados. Salvo las escenas en las que figuran el papa Inocencio III, el rey Felipe II de Francia o el califa Muhammad Al-Nasir, el resto de personajes son representativos de la población de la época, todos ellos estereotipados.
(Batalla de Las Navas de Tolosa)
Emilio Lara describe a lo largo de los capítulos verdaderas estampas de los espacios por los que se mueven los personajes, a través de unas descripciones que nos ofrecen una idea muy visual de los mismos. Y así es cómo el narrador omnisciente ofrece pinceladas de la vida en la Corte Pontificia, o en el Hospital de los Prados. Las preciosas descripciones que ofrece de la Sevilla de los almohades, en donde el narrador recrea las costumbres musulmanas, así como los preparativos que se realizaban para que el ejército almohade extendiera sus fronteras, pues esa era la gran preocupación del califa, sobre todo tras la victoria de su padre en la batalla de Alarcos. El bullicio de París con la presencia de Esteban de Cloyes y los cruzados infantiles, que se volvería a repetir en Marsella, en donde el autor refleja lo mejor y lo peor del ser humano. A Esteban de Cloyes le seguirán también algunos adultos, entre los que se encuentran varios clérigos, y dos personajes que atraerán la atención del lector, de quienes recelé en todo momento, porque no tenía muy claro qué papel desempeñaban realmente en esa cruzaba: el abuelito, y Gaspard. Las peripecias que acompañan a Raquel y Esther en su viaje hasta Marsella atraerán también la atención del lector, pues el narrador relatará una serie de episodios en los que estas dos mujeres tendrán que ingeniárselas bien para subsistir, bien para escapar de lugares en los que vieron peligrar sus vidas por su condición de judías. Sin olvidarme de la vida en Cerdeña, en donde atraerá la atención del lector Giulia de la Gherardesca

Desde que vi por primera vez en el catálogo de Edhasa la novela que hoy reseño, me vino en todo momento a la memoria Charles Dickens, y sobre todo títulos como Grandes esperanzas y Tiempos difíciles, pues me decía que la esperanza estaba muy presente lo largo de los capítulos en unos tiempos muy difíciles para personajes mencionados en esta reseña, caso de las judías Raquel y Esther, o los niños Juan, Pierre y Philippe, o el joven sacerdote Francesco. Pero también hay escenas que parecen salidas de las novelas de escritor inglés, como las que tienen lugar en el hospicio al que es llevado Juan, tras fallecer su padre, o algunos episodios protagonizados por los niños que acompañan a Esteban de Cloyes en el camino que les conduce de París a Marsella. Aunque para estos personajes es también una historia de segundas oportunidades, pues la vida les endereza un rumbo que se les había torcido, pese a que a lo largo de los capítulos ven cómo están muy presentes el odio, las intrigas cardenalicias, el fanatismo, la guerra, aunque también el amor y la amistad, caso de las ya mencionadas Raquel y Esther o de Juan con Pierre y Philippe, dos niños de un origen muy diferente al hijo del fallecido noble castellano, pero el lector comprobará cómo entre los tres se cuidarán como si fueran hermanos, sin olvidarme de incluir en este grupo de personajes al joven sacerdote Francesco. 



Biografía:



Emilio Lara (Jaén, 1968) es doctor en Antropología, licenciado en Humanidades con Premio Extraordinario, Premio Nacional de Fin de Carrera y profesor de Geografía e Historia de Enseñanza Secundaria. Ha publicado varios libros de Historia y decenas de artículos en revistas universitarias y centros de investigación españoles, italianos y franceses. Ha participado en la elaboración del Diccionario Biográfico Español de la Real Academia de la Historia. También ha obtenido diversos premios de literatura, historia y periodismo. En Edhasa ha publicado dos novelas, ambas, muy bien acogidas por la crítica y el público, la primera La cofradía de la Armada Invencible(2016) y la segunda El Relojero de la puerta del Sol (2017). Por esta última recibió dos premios en el 2018: El XXIV Premio Andalucía de la Crítica y el XIX Premio de Novela Histórica Ciudad de Cartagena. Ahora está enfrascado en la escritura de su tercera novela.
En 2019 gana la segunda edición del Premio Edhasa Narrativas Históricas con su novela Tiempos de esperanza.
Emilio Lara ha publicado artículos en Todoliteratura y en el diario ABC Sevilla, y ha pronunciado una conferencia sobre la “Jura de la Constitución por Su Majestad la Reina Regente Doña María Cristina”.
Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía del autor, tomados de la web de Edhasa. Imagen de la Cruzada de los Niños tomada de Wikipedia. Imagen de la abadía de San Denís, tomada de la web El arte como arte. Imagen de la batalla de Las Navas de Tolosa, tomada de Wikipedia.