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jueves, 31 de mayo de 2018

La paradoja del bibliotecario ciego, de Ana Ballabriga y David Zaplana.

























Datos técnicos:


Título: La paradoja del bibliotecario ciego
Autores: Ana Ballabriga/David Zaplana
Editorial: Amazon Publishing
1ª edición: 27/03/2018
Encuadernación: Tapa blanda
Idioma: Español
ASIN: B0777PR16F
Nº Pág.: 469



Sinopsis:



Confianza y engaño, fidelidad y traición, amor y abuso.
¿Qué hacer cuando tus peores miedos, tus más siniestras pesadillas, tus recuerdos más amargos se agazapan junto a ti, tras la puerta contigua, o duermen a tu lado, en tu misma cama?
Poco imaginaba Camilo, escritor de novela negra de gran éxito aunque de escasa altura literaria, que el hallazgo de una llave escondida dentro de una pistola que perteneció a su padre iba a desatar una serie de acontecimientos que revelarían secretos de sus seres más cercanos y de sí mismo. Poco a poco, los miembros de su familia se adentran en un laberinto infernal del que no saben escapar... acaso porque no existe salida.
En esta novela negra, coral y no exenta de crítica social, los personajes se ven envueltos en una espiral imparable de violencia en la que cada uno se muestra como víctima y verdugo, donde el claroscuro del alma humana aflora con todo su esplendor y muestra también su faceta más oscura.




Opinión Personal:




Si la memoria no me falla, La paradoja del bibliotecario ciego es la primera novela que leo escrita a cuatro manos. Leí varias reseñas muy positivas sobre el título que hoy reseño por lo que, cuando Laky la ofertó mediante sorteo para quienes estuvieran interesados en leerla y tomaran parte en el mes temático dedicado a la metaliteratura, no me lo pensé y tuve la suerte de ser uno de los afortunados en hacerme con uno de los tres ejemplares que se ofertaban. El resultado de su lectura fue muy satisfactorio, aunque con algunas puntualizaciones que aclararé a lo largo de esta reseña. Y aquí viene el primer pero que le pongo a esta novela, y no es otro que su título, porque durante la primera parte de la mitad de la trama me preguntaba por su origen: guarda relación con Borges y Umberto Eco, y la obra que lo encumbró, como es El nombre de la rosa, pero me quedé con las ganas de saber el porqué real del mismo, ya que la conversación que mantienen por dos veces dos de los personajes de la novela, Félix y Martirio, me dejó un tanto decepcionado, ya que uno de ellos ofrece su opinión ante el posible significado, y su interlocutor le responde que podría ser ese el razonamiento, pero que se lo explicaría en otro momento; y ahí terminó ese debate.
(Antiguo barrio del Molinete, Cartagena-Murcia)
La paradoja del bibliotecario ciego es una novela negra -diría que muy negra, con elementos propios del género literario que se conoce como domestic noir, por las investigaciones que llevan a cabo Camilo, -un escritor de este género literario de gran éxito aunque con escasa altura literaria, como indica la sinopsis- y Pura, porque el fallecido padre del autor le pide a través de un escrito que encuentra en una caja de seguridad de un banco de Cartagena, que finalice la investigación de un crimen cometido hace veinte años y que afecta al personaje femenino que le acompaña en las pesquisas que llevan a cabo. Esta sería una de las subtramas, pero hay otras que atraen el interés del lector y que, como también adelanta la sinopsis, se refieren a la violencia de género, al acoso escolar, el maltrato animal, los engaños e infidelidades, o el tema del alzhéimer, que empezará a manifestarse en uno de los personajes, sin olvidarme de la referencia que se hace a la inmigración y al racismo a través de una de las tres familias que cobran protagonismo en la trama, a través de los personajes de Halima y su hija Turia, sobre todo: la primera de ellas trabaja en la casa del escritor, y Turia es amiga de Sergio, uno de los dos sobrinos del protagonista. Como puede comprobar el lector, tiene ante sí una trama compleja con una serie de subtramas que la enriquecen, y que los autores van cerrando a medida que se acerca el desenlace de la novela. En este sentido, aquí viene otro pero mío, ya que en el capítulo 79, que hace las funciones de epílogo, el lector comprobará que se da un salto hasta 2018 y el narrador informa cómo es en esa fecha la situación de los personajes a los que cita: me faltó saber qué le había sucedido a Antonio tras la denuncia interpuesta contra él, porque veo que llama a su hijo Sergio para decirle que la abuela Martirio se está muriendo, y que otro de los personajes, Beatriz, a los que se refiere el narrador en este capítulo, era ahora la madrastra de sus sobrinos, el ya mencionado Sergio, y su hermana Paula.

Lo que más me atrajo de La paradoja del bibliotecario ciego es el componente metaliterario que el lector se encontrará a lo largo de los capítulos, porque no solo se hacen alusiones a autores como Jorge Luis Borges o Umberto Eco y su novela El nombre de la rosa, sino que me encontré también con diversas facetas muy ligadas sobre todo a los escritores, lo que aprovechan muy bien los autores para hacer interesantes reflexiones a través de los personajes en torno al mundo literario, y teniendo como eje central de las mismas la labor como escritor del protagonista de este título que hoy reseño. En este sentido, destacaría el diálogo que mantienen en el capítulo 26, Félix y Camilo, en torno a la novela El nombre de la rosa: como digo en estos casos, no tiene desperdicio el análisis de Félix sobre la magnífica obra de Umberto Eco; y los dardos que le lanza a Camilo sobre su labor como escritor. También me atrajo la conversación entre Felipe, amigo y compañero de su padre, a quien ayudó a entrar en el Cuerpo de Policía, y fue su superior durante muchos años, en el que alecciona al autor para que se aproveche de su situación como escritor de éxito, y del éxito, para que mueva a la sociedad ante los problemas que le afectan. No me olvido de las menciones que se hacen a la obra literaria de Camilo, en una de las cuales se habla sobre la creación del personaje principal de sus novelas, el guardia civil Fulgencio León, y el desenlace que tenía preparado para este personaje.
(Museo Nacional de Arqueología Subacuática, Cartagena-Murcia)
Ana Ballabriga y David Zaplana ofrecen al lector un elenco de personajes muy atractivos, todos ellos construidos con mucha profundidad y, en mi modesta opinión, muy creíbles y cercanos, de los que a lo largo de los capítulos conoceremos sus luces y sus sombras porque, como indica la sinopsis, se desatan una serie de acontecimientos que revelarían secretos de los seres más cercanos de Camilo y de sí mismo. Estamos ante una novela de historias cruzadas y de personajes que mantendrán la atención del lector en todo momento, provocando que las páginas se vayan sucediendo de una forma casi vertiginosa, con el giro brutal que tiene lugar en los capítulos ya próximos al desenlace, y que seguro sorprenderá a más de un lector ante las revelaciones que recibe Camilo cuando cree estar cerca de cumplir los deseos de su padre. Aunque de la sinopsis se deduce que el mencionado Camilo es el personaje principal de la trama, puede decirse que el lector tiene ante sí una novela coral, porque junto a él se encontrará con un magnífico elenco de personajes secundarios de los que se irá conociendo su historia a lo largo de los capítulos, y los episodios en los que toman parte no dejarán indiferente al lector ante los temas que les afectan, muy actuales por desgracia en nuestra sociedad, por lo que la novela está también muy cargada de crítica social. Como bien dice uno de ellos, los problemas que nos afectan pueden estar provocados por alguien muy próximo a nosotros, incluso pertenecer a nuestro círculo familiar, por lo que en muchas ocasiones no nos damos cuenta de que comparte con nosotros el día a día. El lector se encontrará con personajes con los que es difícil empatizar, por esos claroscuros que les acompañan; pero, como digo en estos casos, lo que importa es que estén bien construidos y sean creíbles: y ya lo creo que son. De entre todos ellos, destacaría la figura de Félix, sin olvidarme del peso que tiene Martirio a medida que se desarrolla la trama. Félix me atrajo tanto por sus reflexiones, como por su relación con su nieto Sergio: los autores hacen un perfecto símil al comparar a ambos con los personajes principales de la película Karate Kid, por la influencia que ejerce uno sobre otro, ante los problemas que le acorralan, y ve en él una tabla de salvación que puede ayudarle a enfrentarse a ellos.

Otro apartado que no me convenció mucho de La paradoja del bibliotecario ciego es la ambientación espacio-temporal. Los autores sitúan la trama de la novela en 2011, y posteriormente da un salto en el último capítulo hasta 2018. Me pregunté en más de una ocasión por qué se había elegido esta fecha para ubicar la trama, dado que en ningún momento se hace mención a hechos que hayan ocurrido a lo largo de ese año y que guardasen relación con los temas que se tratan en la novela, salvo que se cita en un momento dado que los crímenes que investiga Camilo tuvieron lugar hace veinte años. Los personajes se mueven por varias localizaciones de la ciudad de Cartagena, aunque el lector comprobará que apenas se hace mención a ellos, salvo a través de los nombres de las calles o plazas por las tienen lugar los escenarios que se relatan, y algunos datos puntuales que ofrecen sobre determinadas localizaciones por las que se mueven los personajes. Soy de los que piensan que en un thriller o novela negra la ambientación desempeña un papel destacado que en muchos casos juega un papel destacado en la trama, y en otros sirve para sorprender a los lectores ante la visión que se nos ofrece de la población en la que tienen lugar los episodios relatados por el narrador de turno, sobre todo si le resulta muy familiar.

La paradoja del bibliotecario ciego es una novela que está bien escrita, con un estilo directo y un ritmo que se acelera o suaviza según lo requiera los episodios que tienen lugar en cada capítulo. El lector tiene ante sí una lectura adictiva, muy entretenida, y una trama bien hilvanada, que atrae en todo momento su atención, para que no pierda detalle de todo lo que ocurre a lo largo de los 79 capítulos de corta extensión en que está estructurada la novela, todos ellos relatados por un narrador omnisciente. Sin duda alguna, y pese a los pequeños peros que comento a lo largo de mi reseña, merece la pena su lectura, por los temas que trata la novela, y por la profundidad de los personajes que se enfrentan a ellos.




Biografía:




Ana Ballabriga y David Zaplana se conocieron en Valencia, cuando él estudiaba una ingeniería y ella psicología. Su compartida pasión por el arte de contar historias los llevó a hilar y escribir su primera novela. Unos años más tarde se adentraron también en el ámbito de la creación audiovisual y en 2006 fundaron su propia productora, ADN Visual. Después de recibir varios premios por cortometrajes y relatos, en 2007 se editó su novela Tras el sol de Cartagena, y en 2010 Morbo gótico.
Aunque continuaron escribiendo, sus siguientes obras permanecieron sin publicarse hasta 2015, cuando Tras el sol de Cartagena encontró una segunda vida en Amazon. En 2016 presentaron también en esta plataforma la primera novela que habían escrito, Cruzados en el tiempo, y la última, Ningún escocés verdadero, ganadora del Premio Indie de Amazon en 2016.
En la actualidad ambos viven en Cartagena y compaginan el trabajo y la crianza de sus dos hijos con la escritura.

Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía de los autores, tomados de Amazon. Imagen del antiguo barrio de El Molinete, en Cartagena, tomado de la web de Planout. Imagen del Museo Nacional de Argeología Subacuática de Cartagena, tomada de Wikipedia. Fotografía de Ana Ballabriga y David Zaplana, de la web  de lecturalia. 













16 comentarios:

  1. No acaba de llamarme la atención. La dejo pasar.

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  2. Hola Paco!!

    Espero leerla pronto, la trama y el género me encantan y como ya se me ha metido entre ceja y ceja...😊

    Besitos carinyet 💋💋💋

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  3. Hola Francisco,

    No sé por qué pero pensaba que habías leído su anterior novela, también escrita a 4 manos, Ningún escocés verdadero.

    El que nos traes hoy lo adquirí en cuanto se publicó y lo quería leer para el mes temático de Laky pero al final no ha podido ser...
    No puedo juzgar hasta que lo lea, pero a priori me da un poco de miedo que el tema central (y sus variantes) sea demasiado recurrente.

    Lástima que no haya leído la novela de Eco... Supongo que no podré disfrutar al 100% de esos debates que se dan entre los protagonista...

    Un saludo,

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  4. Muy buena reseña Paco, a mi me encantó y sorprendió el tema metalitetario. En cuanto al título de la novela a mi Martirio me convenció con su teoría, aunque es verdad que queda abierto, y da como rabia, ja ja ja. Un abrazo

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  5. De momento lo dejo pasar. Tengo mucho pendiente y este año mi reto es bajar esa lista.

    Bs.

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  6. Entiendo los peros que indicas en tu opinión y en parte los comparto, aunque para mí la fuerza de la novela radica en esa violencia común a todos los personajes, de una u otra manera, que nos llega a dejar un sabor de boca amargo.
    Te recomiendo Ningún escocés verdadero, es una muy buena novela negra
    Un abrazo

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  7. No sé por qué, pero no terminan de llamarme las novelas de estos dos escritores. Dejé pasar la del escocés, y me da que voy a dejar pasar esta también. Esos peros que comentas, aunque no perjudiquen la lectura de la trama tal y como dices, tampoco ayudan a que me decida a tenerlo en cuenta... De momento sigo dejándolos pasar...

    ¡Besote!

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  8. No está mal, pero de momento no creo que lo lea, aunque no lo descarto del todo.
    Besos

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  9. Gracias por participar en el mes temático y por esta reseña tan exhaustiva
    En líneas generales coincidimos en impresiones aunque me parece que a mí me ha gustado un poco más que a tí
    Lo del título es verdad que queda un poco explicado a medias pero es un gran título, ¿verdad? Llama mucho la atención
    Coincidimos también en nuestra preferencia por Félix. Es entrañable y su relación con Sergio también
    Besos

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  10. Tengo curiosidad por estos autores porque tampoco he leído el anterior pero este nuevo me atrae más.
    Besos

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  11. Si se pone en mi camino, podría animarme, pero lanzarme a por él...
    Besotes!!

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  12. Esta vez la novela no me llama la atención, me resulta quizá poco "novedoso", no se trata de un libro por el que me lanzaría, en el buen sentido.
    Besos

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  13. Pues no me importaría leerlo, pero de momento va a ser totalmente imposible. Ya acumulo demasiado.
    Un beso ;)

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  14. Me gusta lo que cuentas, pero no se si me animaría con todo lo que tengo pendiente...
    Besos

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  15. A mi me gustó menos que a ti, me pareció que se dilatada mucho el final, y que se querían denunciar demasiadas situaciones de violencia en demasiado poco espacio. No me importaria leer alguna novela más de estos autores. Muy buena reseña. Besinos.

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  16. A mí creo que me podría gustar esta historia aun teniendo en cuenta tus peros. Aborda temas que me atraen y si está bien narrada no me importaría leerla. Eso sí, sin prisas.
    De novelas a cuatro manos te recomiendo sin duda a Nieves Abarca y Vicente Garrido. Aprovecha que El beso de Tosca es independiente y está muy bien.
    Besos

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