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viernes, 11 de octubre de 2013

Aquel viernes de julio, de Manuel Machuca






















Datos técnicos:



Título: Aquel Viernes de julio.
Audtor: Manuel Machuca.
Editorial Anantes. 1ª edición: octubre de 2012.
Encuadernación: Rústica con sobrecubierta. 
ISBN: 978-84-939770-5-4.
Idioma: Español.
Nº pág.: . 252 páginas.




Sinopsis:



Viernes 17 de julio de 1936. Borja Quincoces y Alvear, un joven de la alta burguesía sevillana, acude a una fiesta en las afueras de Sevilla. Allí se enamora de Rosario, una gitana del barrio de Triana, bailaora del cuadro flamenco contratado. Sin saberlo, esa noche cambiaría su vida por completo.

El día siguiente amanece con disparos y vehículos militares en la calle. La guerra civil ha estallado. Rosario ha huido a Triana y Borja se inquieta sobre lo que podría sucederle en un barrio que sufre el asedio implacable del general Queipo de Llano. A partir de ese momento, el joven inicia una búsqueda desesperada en una ciudad en la que los militares sublevados y sus afines inician la tarea de eliminación drástica de toda resistencia.

Conocer la otra realidad de su ciudad y la crueldad de los que hasta ese momento habían formado parte de su vida provocan una catarsis en Borja Quincoces, para el que la búsqueda de Rosario se convierte en una búsqueda de su propia identidad entre los escombros de un mundo en el que ya no es posible reconocerse.



Opinión Personal:



El historiador británico Paul Preston, en una entrevista concedida al diario ABC de Sevilla, de fecha 14/04/11 sobre su obra «El Holocausto español» sostiene que en Sevilla se juntaron la derecha más dura con los anarquistas más extremos, lo que dio lugar a la represión más feroz de España. Este es el enlace de la entrevista para quienes le interesen saber su punto de vista sobre lo que ocurrió antes, durante y después la Guerra Civil en España: http://www.abcdesevilla.es/20110414/sociedad/sevi-sevilla-durante-guerra-civil-201104140828.html.

(Queipo de Llano en Sevilla, 1936)
Una de las personas claves que nombraría Queipo de Llano para controlar el aparato represivo y así implementar su plan de limpieza política fue Manuel Díaz Criado. Sobre este personaje, para quien esté interesado en ella, se escribió la novela Espuelas de papel, de Olga Merino, publicada por Alfaguara. en 2004. Ambos militares serán mencionados, precisamente, en la novela que hoy reseño, Aquel viernes de julio.


Aquel viernes de julio es una novela más sobre este triste y cruento período de nuestra historia, pero es que en cada novela que uno lee o historias que nos cuentan nuestros mayores sobre lo que se padeció en la misma y en la no menos convulsa situación posterior, como fue la difícil posguerra, salen a relucir hechos que desconocía, como este es el caso. Manuel Machuca, su ópera prima, aborda las duras represalias que se tomaron en Sevilla contra cualquiera que creyesen que se oponían a los sublevados. 

El escritor sevillano recrea en Aquel viernes de julio los primeros acontecimientos que se vivieron en su ciudad natal cuando empezaron a escucharse noticias de que el ejército se había sublevado para derrocar al poder legalmente establecido. En el primer capítulo nos presenta a unos jóvenes despreocupados, amantes de la buena vida, recién salidos de una juerga más. Sin embargo, notaban cómo se palpaba algo raro en el ambiente pues el movimiento que había en los alrededores del chalet Villa Marismas así lo presagiaba. Pese a ello, procuraban continuar con su vida desenfadada, aunque pendientes de las noticias que iban escuchando en la radio. La incertidumbre se torna en realidad. No son conscientes de que, a partir de ese momento, su vida cambia y la camaradería reinante entre ellos ya no será la misma; incluso se abrirían brechas entre jóvenes cuya amistad les unía desde los tiempos en que iban juntos al colegio.

(Studebaker, Sevilla, 1936)
La voz narrativa nos lleva por los barrios de su ciudad, especialmente por el de Triana, y nos mostrará escenas en las que el terror, la desesperación y la muerte se adueñarán de la población. Una población insegura, que no sabía quienes llegarían a ver el siguiente día, porque las represalias no cesaban, y se actuaba contra cualquiera que fuera señalado como colaboracionista, llevando incluso al paredón a personas inocentes, pese a la insistencia de que se podía demostrar que no habían intervenido en ninguna acción contra los sublevados.

« — Sí, pero me refiero a lo que pasó después. Hicieron una redada por los alrededores. Se llevaron por lo menos a setenta personas. Detuvieron a cualquiera, a los que pasaban por allí... » (Pág. 181).


Aquel viernes de julio es una novela en donde nos encontramos con un mosaico de personajes bien definidos por el autor que, prácticamente, representan a las distintas capas de la sociedad sevillana. Unos se declararán acérrimos partidarios de los sublevados porque están convencidos de que iban a enderezar la situación y se verían favorecidos por su posición de adeptos al régimen, caso del terrateniente Gonzalo Villarrasa; otros, pese a ser de la misma condición social, pensaban de distinta manera y lo único que les interesaba era sacar adelante sus tierras y que esta pesadilla terminase pronto pues se sentían neutrales y mantenían buenas relaciones con sus sirvientes y los trabajadores, como don Ignacio Quincoces. Su hijo Borja era diferente a su padre aunque veremos cómo el conflicto bélico hará que su visión de lo que le rodea cambie su personalidad,  encontrándonos con un muchacho totalmente distinto al que habíamos conocido al principio. Pero quizás  fuera el doctor Inchausti el personaje más cabal de todos y el que más simpatía me causó. 

« —Muchacho —interrumpió el médico—, eso es una locura. No te conviene. Y menos, en estos tiempos. Te pueden dar los tuyos...y los otros» (Pág. 117).

(Vapor con exiliados Guerra Civil)
Manuel Machuca utiliza un estilo fresco y directo, y un lenguaje sencillo pero con el que sabe dar consistencia a los diálogos, consiguiendo que nos metamos de pleno en su lectura, ágil y amena. Quizás eché en falta que profundizara un poco más en la recreación de la época, pero creo que el autor lo que nos quiso transmitir en esta novela, sobre todo,  fue lo que ocurrió en su ciudad natal durante el comienzo de lo que sería una de las mayores barbaries que puede cometer el ser humano, como es una guerra civil, una lucha fratricida que lo único que consigue es segar vidas, destruir familias y asolar un país. 

La guerra civil española forma parte de nuestra memoria histórica y, de vez en cuando, me gusta saber lo que, desgraciadamente, ocurrió en otras partes de nuestro país en ese triste período de nuestra historia reciente, como los hechos que nos relata el autor de Aquel viernes de julio, y que tal y como lo hace el narrador omnisciente creo que hiere sensibilidades, y no deja indiferente al lector



El autor:



Manuel Machuca (Sevilla, 1963) es doctor en Farmacia por la Universidad de Sevilla. Miembro correspondiente de la Academia Peruana de Farmacia, consultor de la Organización Mundial de la Salud y profesor honorario de la Universidad de Buenos Aires (Argentina), ha impartido cursos y conferencias en más de veinte países de Europa y América, publicando más de cien artículos científicos y de opinión en revistas científicas y profesionales de repercusión internacional.

Ha recibido diversos reconocimientos como el Premio Eupharlaw a la personalidad del año en el sector farmacéutico (2009), Fundación Avenzoar al mejor artículo farmacéutico publicado en prensa escrita (1997), mejor trabajo científico presentado en el I Congreso Nacional de Atención Farmacéutica (1999) y XV Congreso internacional de OFIL (2012).

Entre 2010 y 2012 fue presidente de la Organización de Farmacéuticos Ibero-Latinoamericanos (OFIL) y en la actualidad preside la Sociedad Española de Optimización de la Farmacoterapia.

En su faceta literaria, coordinó Relatos de farmacéuticos, un libro en el que participaron más de quince profesionales españoles y de América Latina, ha publicado relatos en la revista argentina Motor de ideas, colabora con asiduidad en los diarios del grupo Joly y tambien ha publicado numerosos artículos en Cambio 16 y Cuadernos para el diálogo.



Fuentes: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía del autor tomados de la web de la Editorial Anantes.    Imagen de Queipo de Llano en Sevilla tomada por la web del Diario ABC de Sevilla, imagen de vehículo marca Stukebaker tomada de Wikipedia. Vapor con exiliados de la Guerra Civil Española tomada de la web Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.




 




16 comentarios:

  1. No me cansaré de decirlo. Disfruté mucho de la lectura de este libro que me toca tan de cerca. Besos

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  2. Leí este libro hace unos meses y, en líneas generales, coincido con tus impresiones. Me faltó que profundizara un poco más en algunos aspectos y personajes pero fue una buena lectura. Besos.

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  3. Uy, a nosotras esta temática sigue sin llamarnos, la verdad.

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  4. Radicalismos que acaban en barbarie... Ya había visto comentarios positivos de esta novela, la tuya cierra el círculo definitivamente: sí o sí habrá que hacerse con él y leerlo.

    Gracias y un saludo!

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  5. No la conocía y me interesa, así que me la llevo a la lista. Un beso

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  6. Poca importancia se le ha dado al tema de la guerra en Sevilla. Ese es el mejor acierto de este libro

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  7. De momento la dejo en stand by. A ver si logro terminar todo lo que tengo pendiente.

    Un saludo

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  8. Me gusta lo que cuentas de esta novela creo que no la tenía apuntada así que voy a arreglarlo. Un beso

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  9. Éste si que me atrae, lo tengo en la lista y no le quedará mucho porque le toque el turno.
    Un beso!

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  10. He leído buenas reseñas del libro aunque he de reconocerte que ese período histórico no me atrae demasiado.
    Un abrazo,

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  11. Parece una buena novela, pero yo y la Guerra Civil no nos llevamos demasiado bien... 1beso!

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  12. Con lo que me gusta esta temática, este libro lo tengo que leer.
    Besotes!!!

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  13. Se puede completar la información con el libro "Quién fue Gonzalo Queipo de Llano y Sierra" de mi padrino literario Nicolás Salas (ABEC Editores).
    Un abrazo.

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  14. Yo tengo muchas ganas de leer este novela. Me atrae mucho.

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  15. Los libros ambientados en la guerra civil no me atraen, afortunadamente, esa época me suena muy lejana.

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