viernes, 15 de noviembre de 2019

Férox: serás leyenda, de Olivia Sterling.


















Datos técnicos:


Título: Férox: serás leyenda.
Autora: Olivia Sterling.
Editorial: Ediciones B (GPRH)
1ª edición: Mayo/2019.
Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta.
ISBN: 978-84-666-6579-7.
Idioma: Español.
Nº pág.: 440.


Sinopsis:


En los albores del año 1000, mientras media humanidad vive entre el hambre y la miseria, la otra media aguarda con temor la llegada del fin del mundo.
La joven Micaela y su padre han pasado la vida aislados en el claro de un bosque, escondiéndose de los asesinos que buscan a la curiosa e indómita niña que crece sin conocer nada de lo que ocurre más allá de su hogar.
Pero una mañana sus temores se hacen realidad y ella se ve obligada a huir. Inicia así un viaje lleno de peligros por un medievo sometido a la ley del más fuerte, que la conducirá a encontrar el miedo, la traición y la muerte, pero también el amor. Su destino: descubrir la verdad sobre su origen, custodia por una comunidad de mujeres que sobreviven ocultas en una playa mítica y secreta.

Opinión Personal:

Hoy comparto mis impresiones sobre Férox: serás leyenda, de Olivia Sterling (Darjeeling, 1980) una novela que me llamó mucho la atención tras toparme con ella por las redes sociales, pero sobre todo fue la entusiasta reseña de Yolanda T. Villar (enlace), la administradora del blog El gato trotero, la que me dio el empujón definitivo para tomar la decisión de conocer la historia de Micaela Mediaespada. Y es que me llamó la atención que, pese a que Yolanda decidió salirse de su zona de confort, está claro que se lo pasó en grande mientras el narrador omnisciente le contaba las vicisitudes de esta intrépida protagonista. Y desde luego que yo sentí las mismas sensaciones que ella -aunque en mi caso no estaba fuera de mi zona de confort-, porque también disfruté mucho desde el primer episodio en el que empecé a acompañar a este inolvidable personaje creado por la escritora Olivia Sterling, quien con su ópera prima dejó constancia de su buen oficio en esto de contar historias bien escritas.
(Viguera-Navarra)
El lector que disfrute con novelas de aventuras medievales encontrará en Férox: serás leyenda, una historia en la que el entretenimiento lo tiene asegurado a lo largo de l desarrollo de la trama, junto con la acción, la emoción y algunos giros que incrementan el interés del lector. Olivia Sterling planifica los episodios que giran en torno a Micaela Mediaespada de tal forma que no decae el interés por todas las vicisitudes que interfieren en su huida adelante. Y es que tal y como está construida la historia me dio la sensación de que, pese a que tenía ante mi una novela de aventuras ambientada en la Alta Edad Media, me encontraba ante una trama con ritmo de thriller. Y es que las páginas se van sucediendo ante el lector con un ritmo muy ágil -incluso diría que vertiginoso en algunas fases-, y la intriga también está muy presente a lo largo de los capítulos. Al mismo tiempo, las preguntas se acumulan, tanto en lo que se refiere al pasado de la joven Micaela Mediaespada, que con tanto celo protege su padre, como por conocer quién es realmente Mathías Nuevededos. Estas vicisitudes y preguntas a las irá conociendo el lector de forma muy desgranada a través de dos líneas temporales, que se van alternando a lo largo de la novela, separadas entre sí por un período de diecisiete años. La escritora de origen holandés, pero que vive en una casa cerca de un acantilado sobre el Atlántico, distribuye entre ambas líneas temporales y de forma muy desgranada el pasado de la joven protagonista y la personalidad real de Mathías Nuevededos.
Todas las vicisitudes y preguntas a las que me refiero en el párrafo anterior tienen lugar en los albores del siglo XI, justo cuando se cumplen mil años de la crucifixión y muerte de Jesucristo. El lector comprobará cómo en esa época dominaban las supersticiones, los temores, la ignorancia de la gran mayoría de la población y los anuncios apocalípticos ante la proximidad del fin del mundo que presagiaban una serie de fenómenos que coincidían en períodos cortos de tiempo. Esto que acabo de comentar lo podrá comprobar el lector a lo largo de los capítulos, en los que personajes como fray Tomás Veremundo aprovechaban las situaciones en las que atemorizaban a quienes le escuchaban con sus prédicas, para que se preparasen para ese final que se avecinaba, y que tenía una fecha en concreto, como se recuerda en algún pasaje de esta novela. Junto a estos fenómenos apocalípticos hay capítulos en los que la autora aprovecha las creencias de la gente para que se mencionen algunos seres fantásticos, y otros en los que se incluyen elementos que entiendo son de corte gótico. En este sentido, será mejor que el lector descubra si realmente es cierta la presencia del basilisco, o a quién se refiere el narrador cuando alude a Vaélico y al golem. Disfruté mucho con esa combinación de episodios apocalípticos, de corte fantástico y góticos porque me decía que añadían un aliciente más al interés que suscitan todas las pruebas a las que se enfrenta Micaela Mediaespada en la búsqueda de su pasado. Estos episodios a los que me refiero están descritos con rasgos muy visuales, por lo que el lector puede imaginarse perfectamente las dificultades, así como las expresiones de incredulidad y espanto que muestran los personajes ante las escenas a las que se enfrentan.
Sin duda alguna, uno de los puntos fuertes de esta novela es la ambientación, porque Olivia Sterling describe con tal claridad los escenarios por los que se mueven los personajes, por lo que el lector tendrá la sensación de que es un espectador más de todo lo que sucede en cada uno de ellos. Unas descripciones en las que la naturaleza tiene un gran protagonismo, porque el lector acompañará a Micaela Mediaespada por bosques, montañas agrestes, grutas o cuevas, sin olvidarme de la playa en la que dicen que viven las llamadas mujeres libres. A estos paisajes hay que añadir las que ofrece el narrador sobre Zaragoza, en especial la gran casa de dos plantas del capitán Khamel ben Hud Alanqar; la Torre de Burgos, en la que el alguacil mayor Raymundo Lacruz imparte justicia; o Viguera, a donde se desplaza este personaje para llevarse a la joven que decían se había ayuntado con el diablo.
Junto a Micaela Mediaespada el lector se encontrará a lo largo de los capítulos con personajes bien perfilados y trazados con mucha fuerza de tal forma que, como nos gusta decir en estos casos, parecen cobrar vida propia. Puede decirse que todos ellos pertenecen a las clases sociales más bajas del medievo, y que están muy en consonancia con lo que comenté en el tercer párrafo de esta novela. En este sentido, es un claro adelanto de lo que acabo de comentar sobre los personajes la dedicatoria y el fragmento que antecede al cuerpo de la novela, tomado del cronista benedictino Raoul Glaber. En la joven protagonista se percibe su carácter indómito, reflejo de haber vivido junto con su padre aislada del mundo en el claro del bosque. Pese a estas limitaciones, Mathías Nuevededos había enseñado a su hija a moverse entre la naturaleza, a conocer lo poco que sabía del mundo y del ser humano. La búsqueda de su pasado será para Micaela Mediaespada un viaje iniciático que le ayudará a madurar y a aprender lo mejor -y también diría que lo peor- de quienes se cruzaron con ella en el camino, en el que sabe cómo manejarse a la hora de enfrentarse al peligro, al poner en práctica las enseñanzas de su padre o de quienes pudieron instruirla en esas artes. Junto a la joven protagonista y su padre desfilan a lo largo de los capítulos un variopinto grupo de personajes, casi todos ellos de dudosa reputación que, aunque forman un buen ramillete, el lector no tardará en familiarizarse con ellos porque casi todos se identifican por algún rasgo que los caracteriza.
Férox: serás leyenda es una novela bien escrita. Olivia Sterling utiliza un estilo muy directo, en el que no se anda con rodeos en las intervenciones del narrador ni en los diálogos, que son casi siempre cortos y muy vivos, y en los que se manifiesta la tensión narrativa cuando se percibe un mayor roce entre las disputas que mantienen los personajes. Aunque es un narrador omnisciente quien relata la historia de Micaela Mediaespada, se implica en alguna fase de su narración para comentar si hubo alguna posible variación en la leyenda que se cuenta sobre la protagonista, porque mencionará a bardos, juglares o cronistas como los que fueron contando por los pueblos las hazañas de esta heroína, que para muchos alcanzaría tintes épicos por cómo se ensalzaba su figura y la valentía que mostró a la hora de enfrentarse a los peligros que la acecharon. La novela está estructurada en siete partes, y estas en capítulos cortos, lo que ayuda también a conferirle un ritmo ágil, junto con lo ya comentado sobre el estilo muy directo de la autora. Dicho esto, está claro que disfruté como un enano con esta novela, porque echo en falta aventuras de este tipo que me recuerdan a las que leía en mi juventud, aunque reconozco que también me siguen atrayendo a día de hoy.

Biografía:


Olivia Sterling (Darjeeling, 1980), de padre inglés y madre española, pasó su infancia y adolescencia en distintos lugares del mundo. Tiene estudios de Filosofía, Historia y Antropología. Hace dos años decidió retirarse a escribir a una casa cerca de un acantilado sobre el Atlántico. Allí creó Ferox.




Nota:  Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía de la autora, tomada de la web de Megustaleer. Imagen de Viguera, tomada de la web NueveCuatroUno.com. Imagen de basilisco, tomada de Wikipedia. Imagen de oso, tomada de la web de EITB.









viernes, 8 de noviembre de 2019

Amanecía, de Fatou Keïta.




















Datos técnicos:


Título: Amanecía.
Autora: Fatou Keïta.
Traductora: Alejandra Guarinos Viñals.
Editorial: 2709 books (enlace).
1ª edición: 26/04/2016.
Formato: Ebook.
Idioma: Español.
ISBN: 978-84-941711-8-5.
Nº páginas: 221.


Sinopsis: Shina lleva una vida de pequeña burquesa en Bahía de los Cocodrilos: hija de un ministro, ha estudiado en los mejores colegios y se puede permitir la rebeldía de trabajar, ser independiente y vivir sola en su precioso chalé. Su encuentro con Éloé, un niño de la calle, le hará darse de bruces con la injusticia social, la corrupción política y la violencia.

Una historia sobre mundos opuestos que conviven dándose la espalda. Una novela sobre las consecuencias de la desigualdad, los abusos y el odio, en la que se cuelan la esperanza, el amor y la amistad.



Opinión personal:



Mi primer contacto con la editorial 2709 books fue en 2016, cuando leí y reseñé en este blog el relato El millonario (reseña), del escritor de Costa de Marfil Venance Konan, de quien también leí y reseñé en el presente año dos de sus novelas cortas publicadas por esta misma editorial digital. Es de agradecer la labor que está haciendo la editorial digital 2709 books, porque ofrece la oportunidad de descubrir escritores africanos desconocidos para la gran mayoría de los lectores. La marfileña Fatou Keïta es una de ellas, y hoy comparto mis impresiones sobre su novela Amanecía, que no dudo en recomendar.

Amanecía es una novela de ficción en la que el lector se encontrará con temas universales y muy actuales que, como indica en el prólogo Ángeles Jurado Quintana, se desarrollan a lo largo de los capítulos en una trama ambientada en una ciudad ficticia, pero que es un calco de Abiyán, la capital de Costa de Marfil. Merece la pena leer con detenimiento el prólogo porque ayudará al lector a comprender mejor las vicisitudes que acompañan a la protagonista a lo largo de los capítulos, así como el porqué del título de esta novela.

A través de un narrador omnisciente el lector conocerá la historia de la joven Shina Bonca, un personaje que vive en su particular burbuja que le impide tomar contacto la realidad cruda y dura del entorno que le rodea. Ese primer contacto que el lector tendrá con la protagonista de esta novela le provocará un rechazo inicial hacia este personaje, nada más conocerla tras las primeras informaciones que recibe. Es un rechazo que viene marcado no solo por la riqueza que la rodea y la vida regalada que lleva, sino también por el trato distante y prepotente que mantiene con el personal que trabaja a su servicio, a quienes su padre había sacado del ministerio para se ocuparan de las necesidades domésticas de su hija. Pero Fatou Keïta perfila un personaje que mostrará una evolución con la que conseguirá que el lector empatice a medida que se suceden los capítulos, porque vivirá una serie de situaciones que le harán cambiar su percepción de esa realidad de la que era ajena hasta que toma el primer contacto con ella. Ese cambio de percepción que Shina comienza a tener del mundo cercano que le rodea se manifiesta en ella desde el primer contacto que tiene con Éloé, hijo de una mendiga y niño de la calle. Desde ese primer encuentro con Éloé sus vidas se cruzarán y en la protagonista nacerá un sentimiento protector y maternal hacia ese niño pelirrojo, porque se siente obligada a darle una segunda oportunidad y alejarlo del mundo marginal en el que vive.

Pero Shina no solo se encontrará con ese cambio que supone para ella la presencia de Éloé en su vida, sino que en su camino se cruzarán una serie de personajes que la ayudarán a comprender lo que sucedía en el día a día de los cocodrileños que no tienen la suerte de vivir en la élite de la sociedad a la que ella pertenece. En este sentido, me gustó mucho las circunstancias que crea Fatou Keïta para que surtan en la protagonista los efectos que van a provocar ese cambio que moldeará su personalidad y la convertirán en un personaje más cercano. Y es que ese cambio estará provocado desde los primeros episodios en los que se da de bruces con una forma de entender la vida a la que era totalmente ajena, sobre todo con el lado oscuro de la calle, en quienes viven en un mundo marginal.

Esa realidad a la que me refiero en el párrafo anterior la vivirá Shina Bonca desde dos perspectivas, una de las cuales le ayudará a comprenderla mejor y de una forma más directa, y la otra la sufrirá en sus propias carnes, al igual que su entorno familiar, sobre todo en la figura de su padre, George Bonca, ministro del Gobierno de la República. Y es que por un lado se encontrará con la profesora universitaria Ramatoulaye, con quien irá fraguando una amistad que se consolida con el paso de los capítulos, o el comisario Brice Vadoly, con quien mantendrá un romance al que se resistía en un principio por su condición de hombre casado. Shina conocerá el lado más duro y oscuro de la calle, a través del personal a su servicio, sobre todo Bakari y Marius, a parte del ya mencionado Éloé. A través de los personajes citados Fatou Keïta describe al lector la fisonomía de la capital de Bahía de los Cocodrilos, Transville, y muestra a Shina Bronca lo difícil que es el día a día en la capital del país y, por extensión, en el resto de las regiones que lo conforman, sobre todo para quienes no forman parte de la sociedad privilegiada. El lector se puede hacer una clara idea de los distintos escenarios por los que se mueven los personajes, por las descripciones claras y visuales que describe el narrador omnisciente de las distintas barriadas que conforman la capital cocodrileña, y en las que se percibe con nitidez la diferencia abismal que separa a las clases sociales de este país del África Occidental.

En mi modesta opinión, entiendo que es un gran acierto de la escritora marfileña el hecho de atraer la atención del lector con una novela circular,  porque de esta forma se interesa por la situación que atraviesa el personaje desde las primeras páginas, en las que el narrador omnisciente presenta a una protagonista abatida, hundida y aislada del mundo en su chalet, lo que le lleva a preguntarse qué circunstancias le provocarían el estado actual en el que se encuentra. A lo que acabo de comentar, añado que el lector se encontrará con una trama envolvente, porque en cada capítulo se encuentra con episodios que atraen su atención, sobre todo desde el instante en el que se cruzan las vidas de la protagonista y Éloé, lo que dará lugar a que se redoble nuestro interés por cómo se desarrolla la relación entre a ambos personajes. Y es que Shina y Éloé protagonizarán en algunos tramos de la novela historias paralelas que se complementan, porque ayudarán a la protagonista a descubrir información sobre los secretos que le oculta Éloé, ante algunas reacciones que tiene este niño de la calle y que a la protagonista le resultan extrañas.

Sin duda alguna, merece la pena la lectura de esta primera novela de la escritora marfileña Fatou Keïta que publica en español la editorial 2709 books. En Amanecía el lector está muy pendiente de todo lo que sucede en un país ficticio como es Bahía de los Cocodrilos, pero que puede identificarse claramente con la realidad que castiga a los países del África Occidental, y la mayoría de los países de este continente. Fatou Keïta construye una trama que no deja indiferente al lector por todo lo que en ella sucede, y mantiene su interés hasta el desenlace, en el que se producen giros, algunos de ellos sobrecogedores, y que guardan relación muy directa con la protagonista. El amor, la amistad, la miseria, la violencia, la mezquindad, el SIDA, la corrupción, los pucherazos electorales y las conspiraciones políticas que alertan a las autoridades y a la población están muy presentes a lo largo de los 42 capítulos en los que se estructura la novela, en donde el lector es testigo de cómo la supervivencia es el único fin que persiguen quienes apenas tienen para subsistir. Sin embargo, la escritora marfileña deja entrever que también hay espacio para los sentimientos, las emociones y para aprovechar las segundas oportunidades, por muy escasas que sean las circunstancias que den lugar a ellas. El lector se encuentra con una novela bien escrita, en la que la autora introduce vocablos autóctonos que utilizan los personajes, algunos de ellos propios del argot marfileño y otros son utilizados en África Occidental, y de los que el lector tiene información en el breve vocabulario que acompaña al cuerpo de la novela que le sirve para comprender mejor la novela. 



Biografía:



Fatou Keïta nació en Soubré, Costa de Marfil, en 1965. Su infancia transcurrió entre Burdeos, donde estudió primaria, y Buaké, donde estudió secundaria. Se licenció en Inglés por la Universidad Nacional de Costa de Marfil y se doctoró en Estudios Anglosajones por la Universidad de Caen en 1984. Es profesora de literatura inglesa en la Universidad Félix Houphouët-Boigny de Abiyán y consejera técnica de artes y cultura de la Asamblea Nacional de Costa de Marfil.
Reconocida escritora de literatura infantil y juvenil, ha publicado más de veinte cuentos entre los que destaca Le petit garçon bleu (1996), con el que obtuvo la mención de honor del Premio Unesco de Literatura Infantil y Juvenil en Pro de la Tolerancia. En 1998 publicó su primera novela, Rebelle, un libro sobre el combate de las mujeres contra la ablación que se ha incluido en el programa oficial de bachillerato de Costa de Marfil. Amanecía (2016) es su primera novela traducida al español.


Nota: Datos técnicos, sinopsis, fotografía y biografía de la autora, tomados de la web de la editorial. 









Libros leídos y reseñados en...octubre/2019.












En el pasado mes de octubre han sido 4 los libros leídos y 6 los reseñados.


-Los leídos: 












































-Los reseñados: 


-Atrapando la luz, de Sara Mañero.


-Desaparecida en Siboney, de Rosario Raro. 


-El último caso, de Francisco Marín.


-De otro lugar, de Óscar Montoya.


-Dos húsares, de Lev Tolstoi.


-Avance de retos literarios: 


.Reto 25 españoles (2019):  (38/25). Completado.


.Reto Genérico (2019): (36/40): 90%. (+2). 


.Reto Autores de la A a la Z (2019):  (22/24) :92%. (+2, y 3 opcionales).


.III Edición Reto Literario Nos gustan los clásicos(6/8): 75% (+1).


















jueves, 31 de octubre de 2019

Las flores de la guerra, Geling Yan.





















Datos técnicos:


Título: Las flores de la guerra.
Título original: The Flowers of War.
Autora: Geling Yan.
Traductora: Nuria Pitarque Ledesma.
Editorial: Punto de lectura.
1ª edición: Enero/2013.
Encuadernación: Tapa blanda.
Idioma: Español.
ISBN: 978-84-663-2674-2.
Nº pág.: 256.



Sinopsis:

1937, Nanjing: el ejército japonés ha entrado en la capital china a sangre y fuego. La guerra ha atrapado a Shujuan junto con otras doce estudiantes en el desván de la parroquia Santa María Magdalena, al cuidado del padre Engelmann. Aunque hay algo que sacude su mundo con más fuerza que el sonido de los disparos.
Cuando la misteriosa y seductora Zhao Yumo llega al frente de un grupo de prostitutas en busca de refugio, las niñas y los clérigos tienen que enfrentarse a sus propias encrucijadas: ¿dónde está la justicia?, ¿qué los distingue de esas mujeres?, ¿cómo defenderse de la crueldad?


Opinión Personal:




Hay conflictos bélicos que nos resultan más lejanos y desconocidos, ya no solo por su ubicación geográfica, sino por las causas que originaron esos enfrentamientos armados y los contendientes que los protagonizaron. Por eso me llamó mucho la atención la novela de la escritora china Geling Yan, Las flores de la guerra, porque su argumento se desarrolla en la segunda guerra chino-japonesa, que finalmente enlazaría con la Segunda Guerra Mundial, tras el ataque del llamado ejército imperial a Pearl Harbour en 1941. Sin duda alguna, merece la pena su lectura, porque a lo largo de los 17 capítulos más el epílogo en los que está estructurada, el narrador omnisciente relata la masacre más repulsiva y cruel a la que se vio sometida la ciudad de Nanjing en el mes de diciembre de 1937 por las tropas japonesas. Una vez leída esta novela, uno se vuelve a preguntar hasta donde puede llegar la crueldad y la sinrazón humana con sus semejantes, aunque está claro que no tiene límites, después de que a lo largo de los siglos los choques militares forman parte de la historia de la humanidad.
(Nanjing-diciembre 1937)
La vida en la parroquia de Santa María Magdalena en Nanjing da un vuelco desde que las tropas japonesas entran a sangre y fuego en la que por aquel entonces era la capital China. El padre Englemann, el diácono Fabio Adornato, el cocinero George Chang, y el empleado Ah Gu, no contaban con que tienen que dar cobijo a las estudiantes de la Escuela de Santa María Magdalena. A estas alumnas hay que añadir a un grupo de prostitutas que escapan desde el río Quinhuai y saltan el muro de la parroquia para que las acogieran. El padre Englemann trata de disuadirlas, ante la escasez de agua y alimentos que tenían para subsistir. Pero la situación que vive la parroquia se complica desde el momento en el que tres militares chinos solicitan ser acogidos, ante el temor de que los apresen los soldados japoneses. El padre Englemann tiene que velar para que se mantenga el frágil equilibro entre personajes tan dispares, porque no está dispuesto a que unas niñas que no han salido de los muros de la parroquia se vean influenciadas por la falta de moral de las prostitutas. Pese a que las jóvenes estudiantes son alojadas en el desván, y las prostitutas en el sótano, no por eso dejarán de producirse situaciones tensas entre unas y otras, e incluso rencillas entre las propias alumnas, por lo que nuevamente el padre Englemann tenía que hacer valer su autoridad, en ocasiones ayudado por la autoridad que Zhao Yumo ejercía sobre las demás prostitutas. En este sentido, llama la atención el que tanto el padre Englemann como Zhao Yumo hagan uso de su autoridad procurando utilizar las buenas formas para conseguir aplacar los ánimos exaltados entre quienes comparten el mismo techo.

De nuevo el lector que sienta interés por leer esta novela que hoy reseño, se encontrará con una novela que no le dejará indiferente, ya no solo por el temor a lo que les sucederá a quienes se refugian en esa parroquia, que parecen tener una cierta esperanza de que no sufran las atrocidades a la que es sometida la población civil Nanjing, sino también por la reacción que tendrán quienes acuden a solicitar cobijo a un recinto en el que convivirán personajes de procedencia heterogénea, y que formarán un universo en el que se se producirán situaciones tensas que pueden ponerlas en riesgo, al tener información sobre lo que hacen los japoneses con chicas tan jóvenes como las que se refugian en la parroquia. Pero también el lector tendrá información a través de la voz narrativa sobre la salvaje y despiadada actuación de los soldados japoneses que cometen todo tipo de vejaciones en una población civil indefensa, y ejecutan a los soldados chinos sin miramiento alguno, omitiendo incluso los acuerdos firmados en la Convención de Ginebra, hasta el punto de que no respetan ni la Zona de Seguridad.  Son testimonios visuales porque se describen con detalle, de los que el lector podrá imaginar las escenas que relatan quienes tienen que salir por algún motivo de esa parroquia, pese a que saben que se juegan la vida si salen fuera de sus muros, o quienes relatan lo que les sucedió con las tropas japonesas por su condición de militares. Sin duda alguna, esos testimonios describen episodios duros, espeluznantes, crueles y desgarradores y uno vuelve a preguntarse cómo es posible que esos militares chinos pudieron salir con un mínimo hilo de vida de un escenario en el que se enfrentaron a episodios terroríficos originados por la crueldad y la sinrazón humana.

Las flores de la guerra es una novela de personajes, pese a que el lector se familiarizará con la parroquia de Santa María Magdalena, que irá conociendo con las minuciosas descripciones que relata el narrador omnisciente. Y es que Geling Yan construye una novela coral porque, como digo en estos casos, todos los personajes desempeñan un papel destacado en algunas fases de la novela, con el añadido de que tienen que mantener ese difícil equilibrio entre quienes conviven a la fuerza bajo el techo de una iglesia estadounidense. El lector tiene ante sí un universo de personajes cuyas vidas se entrecruzan en ese oasis, como lo define en algún momento de la trama el padre Englemann, y de los que el narrador ofrecerá información tanto de su aspecto físico como retazos del pasado de los que más peso tienen a lo largo de los capítulos. También relata reflexiones que hacen algunos de ellos ante situaciones que les afectan, o lo que piensan sobre algunos personajes con los que en algún momento dado mantienen una relación más cercana, e incluso íntima. Llamarán la atención del lector determinados detalles a los que se refiere el narrador, que  guardan relación sobre todo con los gestos, las miradas y las expresiones de los personajes, lo que ayuda a que uno imagine con claridad las escenas que protagonizan.

La lectura de Las flores de la guerra me resultó muy envolvente, porque Geling Yan supo cómo atraer mi atención desde las primeras páginas. La escritora china recrea una trama con tal realismo que todos los episodios que se relatan a lo largo de los capítulos bien pudieron ocurrir realmente en el mes de diciembre de 1937 en Nanjing. Ese realismo está plasmado también en las escenas que podrían definirse como costumbristas, como es el día a día de unas estudiantes que apenas alcanzan los trece años, y que no han salido de los muros que rodean la parroquia, y unas prostitutas que utilizan sus artes para conseguir sus propósitos, que no son otros que la subsistencia en un medio en el que la escasez de alimentos y agua puede conducir a un final drástico. Esa diferencia entre ambos grupos de jóvenes queda reflejada también en el lenguaje que utilizan en sus conversaciones, por lo que el padre Englemann y el diácono Fabio Adornato se las ven y desean en algunos momentos para que las alumnas no copien los malos modales y el lenguaje malsonante de las prostitutas, pese a que el choque entre unas y otras se producirá en varias fases de la narración. Geling Yan refleja también en el lenguaje la tensión que viven tanto el padre Englemann como Fabio Adornato, lo que en ocasiones dificultará su comprensión a sus interlocutores. Pero también el lector se encuentra con episodios de gran tensión narrativa en los que tienen presencia los militares japoneses, y que darán lugar a escenas muy desagradables que presenciarán las niñas desde su refugio. 

Quienes gustan leer novelas ambientadas en períodos bélicos tienen en Las flores de la guerra una lectura muy atractiva y envolvente, cargada de realismo, con un reparto coral de personajes trazados con un marcado trasfondo psicológico. Geling Yan muestra a lo largo de los capítulos a través de los personajes que buscan refugio en la parroquia de Santa María Magdalena en Nanjing, su lucha por la supervivencia y la incertidumbre que se va apoderando de ellos ante la masacre cometida por el Ejército Imperial Japonés en Nanjing, desde su entrada a sangre y fuego en la capital china. El desarrollo de la trama va de menos a más y el lector se encuentra en el tramo final con unos giros que atraen su atención por lo que significan para el devenir de la parroquia y sus moradores, y lo mantienen en vilo hasta el desenlace.



Biografía:


Geling Yan nació en Shangai en 1958 en el seno de una familia de artistas y a los trece años entró a formar parte del Ejército Popular de Liberación. Escribió sus primeras novelas en China, antes de trasladarse a Estados Unidos en 1989. Ha publicado más de veinte títulos, entre los que destacan La novena viuda (Alfaguara, 2011), declarada por Asia Wekley como una de las diez mejores novelas en lengua china de 2006. Su obra, traducida a catorce idiomas, ha sido llevada al cine con gran éxito y ha recibido numerosos premios, entre ellos el Premio a la Mejor Novela otorgado por el Primer Festival de Novela en 2010 para Little Aunt Tatsuru, y por la Academia China de Ficción en 2008 para Little Aunt Tatsuru y en 2011 para The Criminal Lu Yanshi.
Actualmente Geling Yan vive parte del año en Berlin y parte en Beijing. Las flores de la guerra es su primera novela en Punto de Lectura.

Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora, tomados de la web Megustaleer. Fotografía de Geling Yan, tomada de Wikipedia. Imagen masacre Nanjing 1937, tomada de la web The Nanking Massacre. Imagen cartel película Las flores de la guerra, tomada de la web de Abc.es.






viernes, 25 de octubre de 2019

Dos húsares, de Lev Tolstói.




















Datos técnicos:


Título: Dos húsares.
Autor: Lev Tolstói.
Traducción: Olga Korobenko.
Editorial: Hermida Editores.
1ª edición: 1ª edición: 11/febrero/2014.
Encuadernación: Tapa blanda con solapas.
ISBN: 978-84-940159-8-4.
Idioma: Español.
Nº pág.: 94.



Sinopsis: Considerada por la crítica como una de las mejores obras de Tolstói, Dos húsares (1856), traducida ahora al castellano por Olga Korobenko, es un “canto” a las licencias indecorosas y descaradas de la aristocracia militar rusa de la primera mitad del siglo XIX, cuya ejemplaridad fue perdiendo fuerza de generación en generación, aproximándose cada vez más hacia un ocaso que vivía de la exaltación de las medallas heredadas y de la gloria de los tiempos pretéritos.

El conde Turbín es un oficial de húsares al que le gustan las mujeres, el juego, la bebida y los duelos. Aunque se deje llevar por sus gustos, no es esclavo de sus pasiones sino dueño de ellas. Dotado de un gran sentido del humor, sensibilidad y humanidad, une a su temperamento impetuoso y arrogante la elegancia de un carácter dominante y sobrio.

Un salto temporal de veinte años. El conde ha muerto. Tostói hace aparecer en escena a su hijo, también oficial de húsares, que no puede vivir sino bajo la sombra de la fuerte e imponente personalidad de su padre, como un Hamlet desheredado. Hábilmente, el escritor ruso logra construir, a través de un juego de espejos entre la personalidad del padre y la del hijo, una historia de dos vidas cruzadas por el destino de las afinidades consanguíneas y por el deseo racional de destruirlas. Toda una obra de arte.



Opinión Personal:



De nuevo me acerco a la narrativa de uno de los escritores rusos más universales, como es Lev Tolstói. En 2016 leí y reseñé en este blog La muerte de Iván Illich (reseña). Hoy le toca el turno a Dos húsares, de la que se dice que es una de sus mejores novelas -añado que con el permiso de Guerra y Paz y Ana Karenina-. Tolstói relata en esta novela corta, a través de un narrador omnisciente, la historia de un padre y un hijo, la historia de un cambio generacional, pero también la historia del paso del tiempo. Y es que el lector percibe a través de las páginas de esta novela corta cómo varios personajes son presentados en el primero en la plenitud de sus vidas, para luego presenciar cómo mengua su fortaleza física y psicológica. Sin duda alguna, Dos húsares es una novela en la que se verá reflejado el lector, salvando las distancias, claro está, por cómo comprendemos nosotros la vida y cómo la comprenden las generaciones que nos suceden.

Como adelanta la editorial en la sinopsis, Tolstói construye a través de un juego de espejos dos historias que le parecerán calcadas al lector, pese a que entre ambas media un espacio de veinte años. Y es en esa diferencia de tiempo entre una y otra el lector se dará cuenta del diferente comportamiento de ambos personajes, pese a que sus personalidades son muy similares, a parte de las afinidades consanguíneas que los une. Un juego de espejos en el hijo del conde Turbín tendrá que convivir con la alargada sombra  de su padre. El conde Turbín tiene que hacer noche en la ciudad de K., capital de la región, y el escuadrón comandado por su hijo tenía que pasar una noche en Morózovka, la aldea en la que vive Anna Fiodorovna, personaje que había coincidido con el conde Turbín el día que tuvo que hacer noche en K, y que había atraído la atención de éste. Estos dos personajes protagonizan escenas que muestran las claras intenciones de uno respeto al otro, y que atraerán la atención del lector.

Si en mi reseña sobre La muerte de Ivan Illich hago referencia al reflejo que se hace en esa novela corta sobre la opulencia en la que vivió durante un tiempo Lev Tolstói, y el cambio drástico que tuvo su vida tras su conversión al catolicismo, en Dos húsares también quedan plasmados rasgos de la vida del escritor ruso. Y es que la vida disipada lo había llevado por la seducción y el juego, cuya afición le acarreará deudas, como lo podrá comprobar el lector a través de los dos condes Tolbín y del ulano Illín; de hecho, las partidas de cartas están presentes en la trama, en las que Tolstói describe con detalle el comportamiento de los participantes, y sobre todo las reacciones que muestran padre e hijo en las incidencias que tienen lugar en las mismas. Y un carácter seductor que también forma parte de la personalidad de los dos personajes, porque padre e hijo pondrán en práctica sus artes seductoras con dos personajes que también tienen afinidad consanguínea, pero será mejor que juzgue el lector el comportamiento de uno y otro en un rasgo que es innato a ambos protagonistas. Al mismo tiempo, el narrador describe pinceladas de la vida militar de la época, tomando como referencia la figura de los dos condes Turbín, ambos húsares.

Dos húsares es una historia de personajes, pese a que el narrador omnisciente describe de forma clara y concisa los espacios por los que se mueven. Pero es el comportamiento de estos lo que atraerá la atención del lector, tanto en los protagonistas, como en los personajes secundarios que más peso tienen en ambas historias. Sin duda alguna, Tolstói es un maestro a la hora de trazar la personalidad de los personajes, porque describe con detalle las reacciones que muestran ante las distintas situaciones a las que se enfrentan, lo que ayuda al lector a familiarizarse con cada uno de ellos, así como a percibir la evolución que manifiestan a lo largo de los capítulos.

El narrador omnisciente muestra también la decadencia que se percibe en esta novela corta, que describe con detalle a través de la ambientación de ambas líneas temporales. El lector percibirá cómo en esos veinte años que transcurre entre una y otra cambia la ambientación en la que se mueven los personajes, pese a que la localización es la misma. Y es que Tolstói pinta a través de ese cambio generacional un lienzo en el que refleja una época en la que se pasa de la exaltación de las medallas heredadas y de la gloria de los tiempos pretéritos -como lo podrá comprobar el lector en el baile que tiene lugar en la casa del decano de los aristócratas de la aldea-, así como el decoro y la galantería en el trato social, a otra en la que esos protocolos ya se aproximaban cada vez más hacia el ocaso, como se manifiesta en la historia del joven conde Turbín.

El estilo narrativo de Tolstói es directo, limpio, con el que transmite a través de esta novela corta el realismo del que hace gala en sus novelas más conocidas por el lector. No da rodeos a la hora de describir lo que piensan, hacen o dicen los personajes, por lo que la claridad está muy presente a lo largo de los dieciséis capítulos en los que se estructura Dos húsares. Quien muestre interés por leer Dos húsares se encontrará con una novela corta en la que los personajes tienen una gran carga psicológica, y en donde la tensión narrativa estará presente en algunas fases de la trama. El lector tiene ante sí la historia de dos vidas cruzadas, pese a que los episodios que protagonizan ambos personajes se desarrollan con una diferencia de veinte años, con el interés añadido de que la acción que protagonizan ambos personajes transcurre durante un día. Sin duda alguna, quienes gusten leer clásicos tienen en Dos húsares una lectura muy apetecible, que se degusta gracias a una exquisita traducción


Biografía:



Lev Nikoláievich Tolstói (Yasnaia Poliana 1828 – Astapovo 1910) nació en el seno de una familia noble de la vieja Rusia, hijo del conde Nikolái Ilich Tolstói y de la princesa Mariya Volkonskaya. Su madre murió cuando tenía tan sólo dos años, y su padre cuando contaba nueve. Lev se trasladó junto con sus cuatro hermanos a casa de su tía en Kazán, en cuya universidad se matriculó en 1844 para cursar primero lenguas orientales y después Derecho, hasta que en 1847 abandonó los estudios, regresando a la propiedad familiar que heredó en Yasnaia Poliana. Comenzó a redactar el Diario, y allí respira por primera vez el ambiente de tensión entre clases, preocupación que lo acompañará el resto de su vida. Su espíritu inquieto le empuja a la carrera militar y al campo de batalla, aunque pronto viaja a Moscú para después volver al ejército, participando en la Guerra de Crimea (1853), donde se granjeó una buena reputación por su valor en el frente.

Decide dedicarse exclusivamente a las letras. Su obra Juventud (1854), ópera prima, lo coloca ya en las primeras filas de la literatura rusa, a la que le seguirá Dos húsares (1856). Viaja a Europa y se siente fuertemente impresionado por la nueva pedagogía y las ideas anarquistas del norteamericano Thoreau, que lleva a la práctica en Yasnaia Poliana, donde funda una escuela para pobres junto a la mansión familiar. Su actitud empieza a incomodar al gobierno, a la milicia y a la iglesia ortodoxa, cuyos ritos y liturgias aborrecía. En 1861 concede la emancipación a sus siervos y se establece definitivamente en su ciudad natal junto a su mujer Sofía Behrs, con la que tuvo trece hijos. Durante los primeros años de matrimonio escribe Guerra y paz (1864-1869), novela que lo consagra como gran escritor no solo en Rusia sino en Europa. A ésta le seguirán otras obras, entre las que destacan Ana Karénina (1877) y los relatos La muerte de Iván Ilich (1886) y La sonata a Kreutzer (1889). Profundamente religioso al final de su vida, en toda su trayectoria literaria refleja la constante búsqueda del sentido moral de la existencia humana y su posible justificación.

Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía de Lev Tolstói, tomadas de la web de la editorial.














martes, 22 de octubre de 2019

Lista definitiva de participantes y ganadores del sorteo 8º aniversario Blog Un Lector Indiscreto.





















Como solo eran tres los participantes que tenían que aportar el orden de preferencias de las novelas que se sortean y, como ya están completados todos los requisitos solicitados, doy a conocer la lista definitiva de participantes y los números adjudicados. Al ser solo diez los que habéis decidido tomar parte en este sorteo, doy a conocer también el nombre de los tres ganadores y la novela que les corresponde.



Carmen CG...............................1-9


Álvaro Polo Renedo................10-18


Rosa Berros Canuria...............19-27


Margari....................................28-36


Juan Carlos..............................37-45


Ful Navalón.............................46-54


Inquilinas Netherfield............55-63


Marisa G.................................64-70


Leyendo con Mar....................71-77


Raquel González.............,......78-86


¡Y los tres ganadores son!:


Marisa G.: 

El último caso, de Francisco Marín





Ful Navalón: 

La colina del almendro, de Mayte Esteban. 




Carmen CG: 

El complot de los inocentes, de Mª Carmen Crespo Saitua.



-El ganador tiene un plazo de 48 horas para remitir sus datos postales, para derivárselos a los respectivos autores, a mi correo electrónico franciscoj.portela@telefonica.net. De no ser recibidos en plazo, se realizarían posteriores sorteos hasta que sean recibidos en el plazo establecido.


-Serán los autores quienes envíen los ejemplares a los respectivos ganadores con dedicatoria incluida.

Enhorabuena a los afortunados y, a los demás participantes, gracias por inscribiros en este sorteo. ¡Hasta el próximo!