viernes, 21 de junio de 2019

Las hermanas Bunner, de Edith Wharton.
























Datos técnicos:


Título: Las hermanas Bunner.
Título original: Bunner Sisters-
Autora: Edith Wharton.
Tradutor: José Luis López Muñoz.
Editorial: Alianza Editorial.
1ª edición: Marzo/2016.
Idioma: Español.
Encuadernación: Tapa blanda.
ISBN: 978-84-9104-326-3.
Nº pág.: 140.



Sinopsis:


El presente volumen recoge dos de las novelas breves más conseguidas y alabadas de Edith Wharton. Ambas tienen en común el amor, la fuerza que le oponen las convenciones morales y los caprichos de la vida que a menudo deparan inesperados giros a la existencia. "Ethan Frome" se urde en torno a la relación amorosa del protagonista con Mattie, la prima de su mujer enferma, y la pugna entre el deseo y el deber. En "Las hermanas Bunner", pareja de solteronas que regentan una humilde mercería en Nueva York, es la irrupción de una posibilidad ya descartada el detonante del drama.



Opinión Personal:



Es un placer disfrutar de la narrativa de quien es considerada como una de las más grandes escritoras estadounidenses: Edith Wharton. Quienes frecuentan lecturas de autores clásicos tienen en esta autora neoyorkina títulos que deleitarán sus ratos de ocio, contados con tal maestría y naturalidad que hacen al lector partícipe de todo lo que sucede a lo largo de cada uno de los capítulos que los conforman. Y es que cada vez que leo una de sus novelas tengo la impresión de que todo lo que se desarrolla en las historias escritas por una pluma tan brillante es presenciado por mi como si fuese un personaje más, porque el narrador de turno me relata los episodios de tal forma que consigue que no pierda detalle de todo lo que sucede en torno a los personajes que toman parte en ellas.

Y esto que acabo de comentar me volvió a suceder con la novela corta que hoy reseño, Las hermanas Bunner. En esta ocasión, comparte volumen con otra título de Edith Wharton, Ethan Frome (reseña). Alianza Editorial entendió que tenían elementos comunes porque, como lo indican en la sinopsis: el amor, la fuerza que le oponen las convenciones morales y los caprichos de la vida que a menudo deparan inesperados giros a la existencia, están presentes en ambos títulos.

Al igual que sucede en la vida real, el lector comprueba en Las hermanas Bunner cómo el día a día de las protagonistas cambiar por un detalle que en ese momento puede parecer insignificante. Y es que ambas solteronas no se imaginaban el vuelco que daría su modesta existencia el día en el que Ann Eliza ofrece como regalo de cumpleaños a su hermana menor, Evelina, «uno de esos relojes redondos de níquel»(pág. 167). Ese regalo es el detonante de la serie de episodios que atraen la atención del lector, sobre todo desde que se presenta en la mercería que regentan las hermanas el dueño de la relojería en la que Ann Eliza había comprado el regalo para su hermana, el señor Ramy, en la mercería que tienen en una deprimente calle de Nueva York. Este personaje utiliza también los detalles para acercarse a las Bunner, lo que provocará que el lector sospeche cuales son sus intenciones, que se confirmarán en la segunda parte de esta novela corta. Y es que ese vuelco cambiará el estado civil de Evelina,  la menor de las hermanas, aunque también cambiará la vida de Ann Eliza, porque se van distanciado cada vez más la correspondencia que recibe de su hermana Evelina desde San Luis, en donde había fijado su residencia el matrimonio.


La ambientación es uno de los sellos de identidad de Edith Wharton, que ofrece al lector un magnífico retrato de la sociedad de la época en la que se desarrolla la trama. En esta ocasión, la escritora estadounidense refleja el modo de vida de unos personajes de condición social humilde, pero que muestran su conformidad con el modo de vida que llevan, en el que para ellos cualquier sencilla situación se convierte en un acontecimiento social, porque les sirve de excusa para relacionarse con sus vecinos. Ese retrato está aderezado con cuidadas pinceladas de todo lo que sucede en torno a las protagonistas y los personajes secundarios que las acompañan. De esta forma, el lector se puede hacer una clara idea de cómo son los escenarios por los que se mueven los personajes: desde la calle deprimente en la que viven las hermanas Bunner, hasta los paseos que dan por Central Park, o la visita que hacen a la señora Hochmüller, amiga del relojero, que vivía en Hoboken.
(Hoboken-Estados Unidos)
De nuevo Edith Wharton construye una historia en la que las escenas que la conforman son compartidas por un reducido número de personajes. Son personajes con los que nos familiarizaremos tanto con su aspecto físico como por la gran carga psicológica que tienen, por lo que nos da la sensación de que cobran vida propia. En este sentido, el lector conocerá en mayor profundidad a Ann Eliza Bunner, porque las reflexiones estarán presentes en este personaje, desde el momento en el que Herman Ramy aparece en la vida de las dos hermanas. A Herman Ramy lo conoceremos primero de forma directa y después como personaje pasivo, tras la información que vamos recibiendo desde que se muda con su esposa a San Luis. Junto a estos tres personajes conoceremos también a la señorita Mellins, que tiene una mercería en la segunda planta de este modesto edificio, el matrimonio Hawkins o la peculiar señora Hochmüller.

Las hermanas Bunner es una novela en la que la intriga está muy presente, aunque también los secretos atraerán el interés del lector, sobre todo por el papel que desempeña el relojero Herman Ramy, un personaje del que conoceremos su pasado desde que el matrimonio fija su residencia en San Luis, porque Ramy afirmaba que le habían ofrecido un trabajo bien remunerado. El lector se encuentra con una historia en la que los sentimientos están muy presentes, porque las hermanas Bunner estaban muy unidas, ya que su vida se reducía a la modesta mercería que regentaban, en cuya trastienda vivían. Unos sentimientos que se convierten también en preocupación, porque Ann Eliza comprueba cómo se va distanciando su relación con Evelina, hasta el punto de que decide investigar qué es lo que la está alejando de su hermana. El lector asistirá a una investigación que lo mantendrá en vilo hasta el desenlace de la trama. Al igual que en La solterona (reseña) y Ethan Frome, Edith Wharton resuelve el desenlace de forma magistral, cargado de un dramatismo que volverá a marcar la vida de la mayor de las hermanas Bunner. El estilo elegante de la escritora neoyorkina imanta al lector, que disfruta de la trama con un ritmo de lectura pausado.




Biografía:


Edith Wharton (1862-1937) nació en Nueva York, en el seno de una familia adinerada y distinguida. Su condición social y su mente inquieta y despierta le permitieron llevar una existencia rica y activa. Su penetrante sensibilidad social y psicológica y su habilidad para construir historias hacen que sea considerada una de las más grandes escritoras estadounidenses.





Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora, tomados de la web de Alianza Editorial. Imagen reloj níquel tomada de la web del Museo Internacional de Alta Relojería de bolsillo. Imagen de Hobocken tomada de Wikipedia. Imagen de Edith Wharton tomada de la web  de Culturalmas. 

miércoles, 19 de junio de 2019

El Albatros y los piratas de Galguduud, de Fede Supervielle Bergés.




















Datos técnicos:


Título: El Albatros y los piratas de Galguduud.
Autor: Federico Supervielle Bergés.
Autoeditado Amazon (enlace).
1ª edición: 18/12/2018.
Formato: Ebook.
Idioma: Español.
ASIN: B07LG3NJMC.
Nº pág.: 371.
Precio: 2,99 € Ebook
           14, 99 Papel.


Sinopsis:


Los campamentos piratas que salpican la costa de Somalia amenazan con secuestrar cualquier barco que se les acerque pero los países desarrollados no parecen capaces de hacer frente al problema. La industria energética mundial está al borde del colapso. ¿Podrá un hombre de negocios enfrentarse a los piratas? ¿Será capaz el fallido estado somalí de controlar su propia costa?


Un joven marino gaditano, huyendo de sus pesadillas personales, es elegido para acabar con los enemigos del magnate, pero ni siquiera el Índico está lo suficientemente lejos de su pasado. A medida que se desarrollan los acontecimientos, se intuye una trama más compleja detrás de los ataques. Sin darse cuenta, Pablo se ve arrastrado al centro de una conspiración internacional en la que solo contará con la ayuda de su dotación y su barco: el Albatros.




Opinión Personal:



De vez en cuando busco lecturas a las que solo les pido tener el entretenimiento asegurado, y un género que no suele fallar en este sentido es el de aventuras, siempre y cuando la novela de turno me ofrezca una trama solvente y creíble, y esté bien escrita. En esta ocasión, el título elegido es El Albatros y los piratas de Galguluud, de Fede Supervielle Bergés, que cumple los requisitos que acabo de mencionar, y que es la ópera prima de este autor. Sin embargo, he de puntualizar alguna cosilla en lo que se refiere al estilo narrativo, si bien son errores menores que seguro el autor pulirá en sus siguientes publicaciones, porque estoy seguro de que algún título más ofrecerá a los lectores, ya que está claro que tiene mimbres para ello.

A parte de ser una novela entretenida, El Albatros y los piratas de Galguduud tiene una trama original, ya que en ella se aborda la temática de los secuestros por piratas somalíes de petroleros que navegan por el Océano Índico, con el aliciente de que, como figura al pie de la portada, es un barco con patente de corso el encargado de enfrentarse a quienes habían secuestrado ya a varios superpetroleros de la naviera propiedad del magnate suizo Friedrich Gotthelf.

En la biografía de Fede Supervielle Bergés se refleja que ha participado en la misión anti piratería de la Unión Europea en el Índico. El autor aprovecha los conocimientos que tiene en este tipo de misiones militares para plasmar en esta novela cómo se desarrollan estos operativos, si bien tiene en cuenta que el protagonista está al frente de la dotación de un Buque de Acción Marítima al servicio de un armador particular, ya mencionado en el párrafo anterior. Esto que acabo de comentar le sirve también para dotar de realismo a todo lo que sucede a bordo del barco, tanto en la travesía hasta el Océano Índico, como las operaciones en las que se ven implicados una vez que tienen los primeros avisos de secuestro de superpetroleros propiedad del magnate suizo, e incluso su intervención en operaciones que les acarrearán problemas con el gobierno somalí, tomando como base de estos problemas las autorizaciones para llevar a cabo sus actuaciones.
(Bar Terraza- Cádiz)
El Albatros y los piratas de Galguduud es una novela que tiene dosis de intriga porque el lector, al igual que los personajes que más peso tienen en la trama, se preguntará en más de una ocasión quién puede tener intereses en llevar a cabo esos secuestros. Y es comprueban que siguen un mismo patrón, porque los superpetroleros secuestrados pertenecen al mismo propietario.  Sin embargo, esta intriga se mantiene hasta el desenlace, lo que hará que nos mantenga en vilo a lo largo de los 16 capítulos más el epílogo en los que se estructura la novela. El autor supo cómo mantener nuestra atención hasta ese momento álgido porque, pese a me daba la sensación que durante el desarrollo de la trama apenas se sucedían episodios que provocaran esos giros que el lector desea se produzcan, ese incentivo es sustituido por la información que facilita el autor de forma dosificada tanto en lo que se refiere a los secuestros que realizan los piratas somalíes, como los motivos que mueven a la mayoría de la dotación para enrolarse en el barco, sobre todo los oficiales. A esos giros que tienen lugar en el tramo final de la novela hay que añadir algunos roces que se producen sobre todo entre los oficiales, así como algún incidente con los piratas somalíes que pone a la dotación del Albatros en serios aprietos. Aunque también tienen lugar dos episodios que minarán la moral de la dotación del Albatros durante algún tiempo. Será también en el desenlace de esta novela cuando el lector conozca el porqué del nombre de este barco con patente de corso.

Pese a que buena parte de la trama de El Albatros y los piratas de Galguduud tiene lugar durante la travesía que realiza el barco, desde su botadura en los astilleros de Navantia en Cádiz hasta que llegan a su punto de destino en el Océano Índico, el lector se encontrará también con episodios que tienen por escenario Zúrich, Cádiz o Mogadiscioen donde se llevarán algún que otro susto como consecuencia de la inestabilidad que vivía el país), algunos de ellos claves para hacer realidad el proyecto de construcción del barco que iba a hacer frente a los piratas somalíes. En Mogadiscio algunos miembros de la dotación del barco serán sorprendidos con algún episodio que pone en peligro su integridad, y también se generaran situaciones tensas con el Gobierno somalí, que pueden poner en peligro la continuidad del proyecto. También atraen la atención del lector algunos episodios que tienen como escenario la costa de Somalia, porque se sospecha que es donde están las bases de los piratas, como se puede comprobar en el título de la novela, en el que se hace referencia a una región administrativa situada en el centro del país ubicado en el llamado Cuerno de África.
(Mogadiscio-Somalia)
Fede Supervielle construye unos personajes que se hacen muy cercanos al lector con el paso de los capítulos, pese a que en un principio cuesta empatizar con ellos. Quizás esa lejanía inicial se debe a que casi todos ellos guardan relación con el mundo naval, pero están perfilados de tal forma que nos familiarizaremos con ellos por sus intervenciones en los diferentes episodios, sobre todo en aquellos que conllevan más riesgo para la integridad de la dotación del barco, en los que se muestra su faceta más solidaria. Y así es como conoceremos junto al ya mencionado Pablo Marzán, al ferrolano Gabi, quien será su segundo de a bordo; Thomas Johnson, más conocido por el apodado de Grease, un antiguo suboficial mecánico de la US Navy, que montó un taller mecánico de coches junto a la Base Naval de Rota, y que sería contratado como jefe de máquinas; Jaime Reyes, el asesor que dirige el proyecto ideado por el magnate Friedrich Gotthelf, quien será el enlace entre este personaje y la dotación del barco. Pablo Marzán es el personaje a quien más conocerá a fondo el lector, no solo por su evolución personal y la relación que mantiene con los oficiales y demás miembros de la tripulación del barco, sino también por los miedos y secretos que tiene, y que se conocerán sobre todo en los capítulos finales de la novela. Otro personaje más es el barco, El Albatros, a quien Fede Supervielle describe en pequeñas dosis a lo largo de los capítulos, para que los datos que facilita el narrador no interfieran en la fluidez de su relato.

Fede Supervielle utiliza estilo narrativo directo y un lenguaje sencillo, aunque con inclusión de términos marinos y militares, de los que da cumplida información en las notas al final de cada capítulo, en las que explica el significado de los mismos. Sin embargo, hubo algún momento en el que me decía que me sobraba alguna información que facilitaba sobre el funcionamiento del barco, sobre todo en lo que relativo al armamento y algunas cuestiones técnicas referentes a la sala  de máquinas, que era lo que más le preocupaba al comandante del barco, para que alcanzara la máxima velocidad de crucero, al querer sacarle el mayor rendimiento posible para abordar las embarcaciones de los piratas somalíes. En algunos momentos de la narración me dio la sensación de que algunos episodios estaban viciados con el empleo de complementos circunstanciales de tiempo, lo que afean un tanto el estilo narrativo -o será que soy partidario de evitar su empleo, salvo que sea imprescindible-. Pero, como digo en estos casos, estos comentarios que hago en lo que al estilo narrativo se refiere, son apreciaciones mías, lo que no quita que otro lector no las comparta. 

Como ya adelanté en el primer párrafo de esta reseña, El Albatros y los piratas de Galguduud cumple con creces los requisitos de entretener al lector, porque la aventura y la acción están asegurados y el ritmo de lectura es fluido.  


Biografía:


Fede Supervielle Bergés es oficial de la Armada española y ha estado destinado a bordo de la fragata Victoria y del patrullero Tornado. Ha participado en la misión anti piratería de la Unión Europea en el Índico y en un despliegue de seguridad cooperativa en el Golfo de Guinea. Es Máster en Seguridad, Paz y Conflictos Internacionales por la USC y ha escrito artículos para la Revista General de Marina y el Instituto Español de Estudios Estratégicos.




Notas:  Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía del autor, tomados de Amazon. Imagen del Bar Terraza, en Cádiz, tomada de la web Guía de Cádiz. Imagen de Mogadiscio, tomada de la web Viajeros en ruta. 


jueves, 13 de junio de 2019

Tiempos de esperanza, de Emilio Lara.




















Datos técnicos:

Título: Tiempos de esperanza.
Autor: Emilio Lara.
Editorial: Edhasa.
Primera edición: 18/93/2019.
Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta.
Idioma: Español.
ISBN: 978-84-350-6341-8
Nº pág.: 480.


Sinopsis:


1212, año del Señor. Europa está en plena convulsión cuando por el reino de Francia avanza una tropa desigual de niños cruzados, conducida por el pastorcillo Esteban de Cloyes, cuyo objetivo es liberar Jerusalén con la única arman de la fuerza de la fe.

Mientras tanto, el califa almohade al-Nasir prepara en Sevilla un poderoso ejército para marchar sobre Roma, que vive atemorizada. El fervor religioso se mezcla con el odio al otro: los judíos son perseguidos con saña, robados y masacrados. Entre los niños que toman parte en esa cruzada histórica está Juan, hijo de un noble castellano asesinado en una emboscada, junto a sus compañeros Pierre y Philippe. Sus pasos se encontrarán con los de otros caminantes: Raquel y Esther, mujeres que huyen del odio antisemita y que sólo se tienen la una a la otra; o Francesco, un sacerdote de la Santa Sede que quiere salvar almas y cuerpos... y que encontrará su propia salvación a través del amor.

Emilio Lara, autor de La cofradía de la Armada Invencible y El relojero de la Puerta del Sol, se consagra como un auténtico maestro de la novela histórica y un apasionado narrador del alma humana, con sus miserias y con sus grandezas. Las críticas y premios que ha recibido por sus libros anteriores ya lo venían anunciando y con esta obra ha conseguido ser el ganador del Premio Edhasa Narrativas Históricas 2019, que se celebra por segundo año consecutivo.



Opinión Personal:



Hoy comparto mis impresiones sobre una novela que me llamó la atención porque su autor, Tiempos de esperanza, Emilio Lara (Jaén, 1968), con la que se alzó ganador de la II Edición del Premio Edhasa Narrativas Históricas 2019. Del escritor jienense afirman que este galardón literario le consagra como un auténtico maestro de la novela histórica y un apasionado narrador del alma humana, con sus miserias y con sus grandezas. Sin embargo, he de reconocer que no se cumplieron todas las expectativas que tenía puestas en la lectura de esta novela, como lo aclararé a lo largo de esta reseña; aunque, como digo en estos casos, son elucubraciones mías. Pese a lo que acabo de comentar, no dudo en recomendar su lectura, porque es una historia entretenida y bien contada. Merece la pena disfrutar de la prosa de un autor que cuida con esmero su estilo narrativo, en el que destacaría la riqueza léxica que utiliza la voz narrativa, de tal forma que consigue que el lector se sienta atrapado por la historia que relata. A través de la lectura de esta novela, uno siente que realiza un viaje literario a la época en la que se desarrolla la trama, en la que se nota que el autor realizó una ardua labor de documentación para causar esa sensación en el lector. 
(Cruzada de los Niños-1212)
Tiempos de esperanza aborda un hecho que supongo muy poco conocido por la mayoría de los lectores, como es la cruzada en la que en 1212 encabezó el pastorcillo Esteban de Cloyes, con la pretensión de conquistar Jerusalén con un ejército de niños, con la fe como única arma y la certeza de que «En cuanto nos acerquemos a las murallas de Jerusalén Dios que fulminará a sus enemigos» (pág. 27). El escritor jienense aprovechó también el hecho de que ese año cristianos y almohades se miraban con recelo, porque en Roma había el temor de que el califa Muhammad Al-Nasir llegara hasta la Ciudad del Apóstol y cumpliera la amenaza de convertir el Vaticano en un abrevadero para sus caballos. Los reinos cristianos se habían unido en una nueva cruzada, promovida como tal por el Papa Inocencio III, con el fin de frenar el avance musulmán e impedir así que se cumpliera el juramento prometido por el califa. La batalla de Las Navas de Tolosa pondría fin a las aspiraciones de quien los cristianos conocían como Miramamolín. A estos episodios históricos hay que añadir el hecho de que este año el antisemistismo se extendía por Europa, en donde los judíos sufrieron una serie de progromos.

El contexto histórico expuesto en el párrafo anterior es un aliciente para que el lector disfrute de una novela atractiva, que Emilio Lara estructuró de una forma muy dinámica, ya que está dividida en 116 capítulos de muy corta extensión, por lo que nos encontramos con un ritmo lector muy fluido, sin apenas darnos cuenta de que tenemos por delante una novela de 480 páginas. Sin embargo, hubo algún momento en el que la lectura se me ralentizó un tanto: en algunas fases de la narración me dio la impresión de que me sobraban páginas que provocaban el efecto que acabo de comentar, sobre todo en la subtrama que gira en torno al antisemitismo, y algunos episodios relativos a la cruzada de los niños en su camino entre París y Marsella, porque me decía que aportaban poco a este hecho histórico que linda entre la realidad y la fantasía. Si bien he de reconocer que esto último que comento sobre esta singular y alocada cruzada puede deberse al rechazo que sentía hacia el personaje de Esteban de Cloyes, a quien lo veía como un iluminado con afán de protagonismo, y a quien le llamaba de todo, especialmente a la hora de tomar algunas decisiones drásticas, sin tener en cuenta el estado en el que se encontraban los niños que le seguían en esa alocada aventura. 
(Abadía de San Denís-Francia)
Tiempos de esperanza es una novela que tiene una trama lineal, pese a que nos encontramos con un prólogo y un epílogo que nos sitúan en 1260, ya que los capítulos relatados por un narrador omnisciente tienen lugar entre el 4 de mayo y el 16 de septiembre de 1212, con un salto en el último capítulo al año 1217. Durante estos cinco meses en los que tiene lugar el desarrollo de la trama se suceden una serie de episodios que atraen la atención del lector, si bien no se producen grandes giros que la incrementen, pese a que tienen lugar algunas situaciones en la novela que nos invitan a preguntar por el devenir que le espera a algunos personajes, desde el momento en el que se producen unos episodios que provocan en ellos un futuro incierto. Si bien el último tramo de la novela, ya próximo al desenlace, ofrece algunos episodios que incrementan la atención del lector, por el giro que toma el destino de los cruzados infantiles que permanecían en la playa de Marsella, para que se cumpliera el milagro al que hacía referencia el pastorcillo. Este desenlace llevará a esos niños a un viaje muy diferente, que no tendría nada ue ver con intenciones iniciales del pastorcillo Esteban de Cloyes.

Emilio Lara ofrece al lector una historia coral, en la que estará pendiente de  los personajes que protagonizan las subtramas que conforman la novela. Y así es como seguirá las vicisitudes de Raquel, que ve como una exaltada muchedumbre asalta la barriada judía de Narbona, y logra huir una vez que comprobó que la calma había vuelto a lo que quedaba de su hogar y al barrio en el que vivía. Raquel decide marchar a Marsella, con la incertidumbre de encontrarse con su esposo. El segundo personaje en el que se fijará el lector es Juan, un niño que presencia cómo es asaltada la delegación diplomática de la que formaba parte su padre, que iba a pactar una alianza con el rey francés para que se uniera a la cruzada contra los almohades. Quien también cobra protagonismo en la novela es el joven sacerdote Francesco Roncalli, un idealista que formaba parte de la Corte Pontificia, pero que se preocupaba más por el bienestar de los necesitados que por el ambiente de corruptelas cardenalicias y hábitos libertinos que apenas escandalizaban a la curia. La labor llevada a cabo por este joven sacerdote le recodará al lector, sin duda alguna, a la realizada por San Francisco de Asís, pues eran muy similares la idea de iglesia que tenían ambos.

Emilio Lara ofrece a lo largo de los 116 capítulos que conforman la novela un magnífico fresco del año 1212, por lo que el lector se puede hacer una perfecta idea de cómo era la vida cotidiana en aquel entonces, con la particularidad de que se vería alterada por el camino que seguía la Cruzada de los Niños desde París hasta Marsella, lugar en el que el pastorcillo pretendía que se produjese el mismo milagro que permitió a Moisés cruzar las aguas del Mar Rojo en su huida de Egipto. Y es que en ese fresco el lector conoce a personajes que pertenecen a los diversos estamentos sociales del momento, todos ellos estereotipados. Salvo las escenas en las que figuran el papa Inocencio III, el rey Felipe II de Francia o el califa Muhammad Al-Nasir, el resto de personajes son representativos de la población de la época, todos ellos estereotipados.
(Batalla de Las Navas de Tolosa)
Emilio Lara describe a lo largo de los capítulos verdaderas estampas de los espacios por los que se mueven los personajes, a través de unas descripciones que nos ofrecen una idea muy visual de los mismos. Y así es cómo el narrador omnisciente ofrece pinceladas de la vida en la Corte Pontificia, o en el Hospital de los Prados. Las preciosas descripciones que ofrece de la Sevilla de los almohades, en donde el narrador recrea las costumbres musulmanas, así como los preparativos que se realizaban para que el ejército almohade extendiera sus fronteras, pues esa era la gran preocupación del califa, sobre todo tras la victoria de su padre en la batalla de Alarcos. El bullicio de París con la presencia de Esteban de Cloyes y los cruzados infantiles, que se volvería a repetir en Marsella, en donde el autor refleja lo mejor y lo peor del ser humano. A Esteban de Cloyes le seguirán también algunos adultos, entre los que se encuentran varios clérigos, y dos personajes que atraerán la atención del lector, de quienes recelé en todo momento, porque no tenía muy claro qué papel desempeñaban realmente en esa cruzaba: el abuelito, y Gaspard. Las peripecias que acompañan a Raquel y Esther en su viaje hasta Marsella atraerán también la atención del lector, pues el narrador relatará una serie de episodios en los que estas dos mujeres tendrán que ingeniárselas bien para subsistir, bien para escapar de lugares en los que vieron peligrar sus vidas por su condición de judías. Sin olvidarme de la vida en Cerdeña, en donde atraerá la atención del lector Giulia de la Gherardesca

Desde que vi por primera vez en el catálogo de Edhasa la novela que hoy reseño, me vino en todo momento a la memoria Charles Dickens, y sobre todo títulos como Grandes esperanzas y Tiempos difíciles, pues me decía que la esperanza estaba muy presente lo largo de los capítulos en unos tiempos muy difíciles para personajes mencionados en esta reseña, caso de las judías Raquel y Esther, o los niños Juan, Pierre y Philippe, o el joven sacerdote Francesco. Pero también hay escenas que parecen salidas de las novelas de escritor inglés, como las que tienen lugar en el hospicio al que es llevado Juan, tras fallecer su padre, o algunos episodios protagonizados por los niños que acompañan a Esteban de Cloyes en el camino que les conduce de París a Marsella. Aunque para estos personajes es también una historia de segundas oportunidades, pues la vida les endereza un rumbo que se les había torcido, pese a que a lo largo de los capítulos ven cómo están muy presentes el odio, las intrigas cardenalicias, el fanatismo, la guerra, aunque también el amor y la amistad, caso de las ya mencionadas Raquel y Esther o de Juan con Pierre y Philippe, dos niños de un origen muy diferente al hijo del fallecido noble castellano, pero el lector comprobará cómo entre los tres se cuidarán como si fueran hermanos, sin olvidarme de incluir en este grupo de personajes al joven sacerdote Francesco. 



Biografía:



Emilio Lara (Jaén, 1968) es doctor en Antropología, licenciado en Humanidades con Premio Extraordinario, Premio Nacional de Fin de Carrera y profesor de Geografía e Historia de Enseñanza Secundaria. Ha publicado varios libros de Historia y decenas de artículos en revistas universitarias y centros de investigación españoles, italianos y franceses. Ha participado en la elaboración del Diccionario Biográfico Español de la Real Academia de la Historia. También ha obtenido diversos premios de literatura, historia y periodismo. En Edhasa ha publicado dos novelas, ambas, muy bien acogidas por la crítica y el público, la primera La cofradía de la Armada Invencible(2016) y la segunda El Relojero de la puerta del Sol (2017). Por esta última recibió dos premios en el 2018: El XXIV Premio Andalucía de la Crítica y el XIX Premio de Novela Histórica Ciudad de Cartagena. Ahora está enfrascado en la escritura de su tercera novela.
En 2019 gana la segunda edición del Premio Edhasa Narrativas Históricas con su novela Tiempos de esperanza.
Emilio Lara ha publicado artículos en Todoliteratura y en el diario ABC Sevilla, y ha pronunciado una conferencia sobre la “Jura de la Constitución por Su Majestad la Reina Regente Doña María Cristina”.
Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía del autor, tomados de la web de Edhasa. Imagen de la Cruzada de los Niños tomada de Wikipedia. Imagen de la abadía de San Denís, tomada de la web El arte como arte. Imagen de la batalla de Las Navas de Tolosa, tomada de Wikipedia.





miércoles, 12 de junio de 2019

Libros leídos y reseñados en...mayo/2019.












Toca hacer balance de los libros leídos y reseñados en el pasado mes de mayo: han sido un total de 6 los libros leídos y 6 los reseñados


-Los leídos: 











-Los reseñados: 



-Perro ladrando a su amo, de Javier Sáchez. 

-Los Catapila, esos ingratos, de Venance Konan. 

-Pan de limón con semillas de amapola, de Cristina Campos. 

-Suicidios inducidos, de Gemma Herrero Virto.

-La chica que dejaste atrás, de Jojo Moyes. 

-Llanto en la tierra baldía, de Toti Martínez de Lezea. 


Avance de los retos literarios

-Reto 25 españoles (2019): 16/25: 64% (+4).

-Reto Genérico (2019): 20/40 (50%) (+3).

-Reto Autores de la A a la Z:  (16/24)  (67%)(+2).

-Reto III Edición Nos gustan los clásicos: (3/8) (38%):   sin avance.

jueves, 6 de junio de 2019

Lemmings, de Jordi Dausà.





















Datos técnicos:


Título: Lemmings.
Autor: Jordi Dausà.
Editorial: Delito.
1ª edición: Enero/2019.
Idioma: Español.
Encuadernación: Rústica con solapas.
ISBN: 978-84.949361-2-8.
Nº pág.: 238.



Sinopsis:

Te despiertas en una nave abandonada de un polígono industrial lejos de la civilización. A tu lado hay dos cadáveres. Rastros de una pelea. Tienes el cuerpo malherido pero no sientes ningún tipo de dolor. Tampoco recuerdas nada.

La carrera por recuperar la identidad y descubrir si eres víctima o verdugo, de dónde vienes y cómo has terminado en ese submundo de degradación absoluta, rodeado de personajes ambiguos y amorales que pululan por polígonos y descampados, quizás te ayudará a entender que tú sólo eres un elemento más de este paisaje de condenados.



Opinión Personal:



Conocí a la editorial Delito a través de su cuenta de twitter, en la que promocionaban su incipiente catálogo de novelas publicadas en castellano. Hasta la fecha son tres las novelas que lo conforman y, al leer las respectivas sinopsis y buscar algunas críticas sobre ellas, me dije que estábamos ante una editorial a la que había que tener en cuenta. Ante esa perspectiva, tuve claro que tenía que leer alguna de ellas, para así comprobar que no eran erróneas las sensaciones percibidas. Me decanté por Lemmings, porque la sinopsis me hizo pensar que estaba ante una trama con sabor a clásico y mis neuronas me decían que ese título les sonaba de algo, lo que se confirmó en una escena determinada de la narración. Y ya adelanto que Jordi Dausà es una de las gratas sorpresas lectoras de este año, tanto por su buen hacer literario, como por su conexión con el lector, pese a utilizar una voz narrativa en segunda persona.

Tras finalizar la lectura de Lemmings, me dije que quienes estuvieran interesados en esta novela, disfrutarían de una trama original. El lector se encontrará con un protagonista con unas características muy particulares, que incluso le harán pensar en algún momento que podían corresponder a algún personaje de ciencia-ficción. Sin embargo, el narrador irá desgranando a lo largo de los capítulos esos detalles que tanto nos llaman la atención, lo que provocó que me preguntara en más de una ocasión por qué practicaba un deporte que podía acarrearle riesgos muy graves para su salud, respuesta que tendría a lo largo de la narración. A parte de esas características tan peculiares que comento en este párrafo sobre el protagonista, el narrador no mencionará su nombre en ninguno de los capítulos que conforman la novela. Me llamó también la atención la voz narrativa, porque es poco utilizada en literatura. Y es que Jordi Dausà elige la segunda persona del presente durante todo el relato en el que se construye la identidad del protagonista de esta novela. Seguro que más de un lector se quedará sorprendido ante este detalle, pero es que no queda otra opción que emplear un narrador de estas características porque, como adelanta la sinopsis, el protagonista se despierta en una nave abandonada de un polígono industrial en la que hay rastros de de pelea, no recuerda nada de lo sucedido y su amnesia se mantendrá a lo largo de los capítulos que la conforman. Y, como supongo que el personal se preguntará cuáles son esas características tan particulares de este personaje, pues les sigo dejando con la duda, porque entiendo que esos rasgos forman parte de la intriga que despierta el interés del lector que se interese por esta novela de Jordi Dausà.

Lemmings es una novela negra con un claro sabor a clásico, como ya comenté en el primer párrafo de esta reseña. A lo largo de los capítulos el lector se encontrará con un ramillete de personajes que «viven muy cerca de la civilización pero, al mismo tiempo, a universos de distancia» (pág. 223). Son personajes perdedores, aunque también diría que son personajes a los que la sociedad no ofrece muchas oportunidades para integrarse en ella, y tienen que buscarse la vida como buenamente pueden,y el lector comprobará cómo se ayudan entre ellos, dentro de lo que se lo permiten sus posibilidades. Por eso también digo que es una novela dura, no por escenas espeluznantes que impacten al lector, sino por la dureza de la vida a la que se enfrentan. Son personajes que les toca vivir en el submundo de la degradación absoluta, y en los que la moral brilla por su ausencia, porque nada tienen que perder, y saben que se mueven en un espacio físico en el que la policía apenas se adentra, como le recuerda al protagonista uno de los personajes que comparte escenas con él en algún momento de la narración. Sin duda alguna, la ambientación es uno de los grandes atractivos de esta novela, porque el escritor natural de Cassà de la Selva refleja de una forma muy visual los sórdidos escenarios por los que se mueven, mencionados ya algunos de ellos a lo largo de esta reseña.

Jordi Dausà construye unos personajes que son fiel reflejo del ambiente que les rodea: el mundo de las drogas, el de las peleas ilegales o el de las barriadas de una pequeña ciudad. Junto al protagonista, de quien el narrador no menciona su nombre, el lector se encontrará con personajes como Tío-tia, a quien el protagonista decide llamar con este apodo, porque en un principio no tenía muy claro si era un hombre o una mujer. Tío-tía lo lleva a su chabola después de que se tuviera que marchar del bar del polígono en el que dos clientes avanzan hacia él con cara de pocos amigos; Moha el Moro, que vive en una de las infraviviviendas que hay en torno al polígono industrial; el tatuador Cristo, personaje que intentará a ayudarle a encontrar su identidad. Junto a estos personajes, el lector conocerá también a Ángel y a Ernesto, quienes le enseñaron las técnicas de las Artes Marciales, y que el lector comprobará cómo uno y otro representan las dos caras que muestra el deporte: «No tardaste en entender que, en realidad, Ángel no quería enseñar kárate a aquellos chavales, tan solo intentaba sacar unos cuantos del agujero» (pág. 95). Sin embargo, Ernesto representa la otra cara del deporte, porque estaba inmerso en el mundo de las peleas ilegales, en el que se verá inmerso el el personaje que busca su identidad, como lo puede deducir el lector desde las primeras páginas de la novela. No me olvido de Lucía, quien fue prácticamente la única amiga que tuvo el protagonista en su infancia.

Lemmings comienza por el desenlace, como lo puede deducir el lector del primer párrafo de la sinopsis. Jordi Dausà construye la identidad perdida del protagonista partiendo del contacto que mantiene en un principio con los personajes que le ayudan a encontrar su identidad en lo que podría tomarse como la primera línea temporal para, en una escena determinada, ofrecer información sobre su infancia y juventud, etapas en las que conoceremos la relación con su familia, que entiendo puede definirse como disfuncional, los motivos que lo llevaron a frecuentar un gimnasio o su vida universitaria. A partir de esa información que recibe el lector de los personajes que en algún momento tuvieron relación directa con el protagonista, el lector conocerá las causas que le llevaron a situarle en el escenario que se describe en las páginas iniciales. 

Jordi Dausà utiliza un lenguaje sencillo y un estilo directo, con un ritmo de lectura fluido, pese al inconveniente que podría surgir de la voz narradora en segunda persona, porque si no se utiliza bien, puede enfriarse la relación con el lector. Sin embargo, el autor logró atraer mi atención en todo momento, porque actúa como confidente de uno y otro al mismo tiempo, lo que provocó que la historia me resultara absorbente. Pese a que no hay grandes giros que eleven todavía más nuestro por el desarrollo de la trama, aunque el lector sí se encontrará con escenas que atraerán su atención, porque tendrá interés en conocer cómo las solventa el protagonista. A parte de este último comentario, Jordi Dausà sabe cómo suplir esa ausencia con la información  dosificada que facilita el narrador para construir la identidad del protagonista. El escritor natural de Cassà de la Selva utiliza de forma muy estudiada las herramientas que tiene para que el lector sienta interés por conocer cómo llegó realmente el protagonista a esa nave industrial abandonada, en donde despierta junto a dos cadáveres, sin acordarse de nada y sin saber si fue su víctima o verdugo. Por lo que comenta en la relación de agradecimientos, entiendo que el autor tiene relación con el mundo del boxeo, lo que supongo le ayudó a obtener una mayor información para que las escenas en las que están presentes las artes marciales tuvieran un mayor realismo, junto con el asesoramiento recibido por quienes le ayudaron a documentarse sobre este deporte y otros aspectos relativos al protagonista de esta novela. 



Biografía:


Jordi Dausà (Cassà de la Selva, 1977), es maestro y escritor. A ratos escribe en diferentes medios y fue bloguero cuando ya no quedaban bloggers. Boxeador inconstante y tarambana, es autor de Manual de Supervivència (Premio Montflorit de novela en 2010), el gat de Schrödinger y Nits de matapobres. Algunos relatos suyos han sido publicados en diferentes antologías colectivas y ha colaborado en proyectos editoriales destinados a la enseñanza de la lengua catalana. Lemmings es la primera de sus novelas que se publica en castellano.

Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía del autor, tomados de la web  de la Editorial Delito. Fotografía de Jordi Dausà tomada de Cassà Cultura. 

miércoles, 29 de mayo de 2019

Llanto en la tierra baldía, de Toti Martínez de Lezea.
























Datos técnicos:



Título: Llanto en la tierra baldía
Autora: Toti Martínez de Lezea
Editorial: Erein
1ª edición: Octubre/2018
Idioma: Español
Encuadernación: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-9109-342-8
Nº pág.: 296


Sinopsis:


En la década de los años 30 del pasado siglo XX, ajeno a lo que ocurre a su alrededor, Dámaso, un campesino de un pueblo de Badajoz, lucha por salir de la miseria en una región en la que las tierras son propiedad de los señores y las gentes se mueren de hambre. La guerra trastocará para siempre su existencia, y se verá obligado a huir, mientras su familia sobrevive a duras penas.
Treinta años más tarde, su hijo Manuel, obrero en una fábrica vizcaína, toma parte activa en la que, a la postre, sería la mayor huelga que tuvo lugar durante el franquismo. En consecuencia, será deportado a Extremadura, donde buscará a la familia cuya existencia ignoraba hasta aquellas fechas, y descubrirá lo que realmente ocurrió con sus padres y hermanos.
En esta ocasión, Toti Martínez de Lezea nos sorprende con una descarnada historia sobre una época dura donde imperó el miedo y la crueldad, y que es preciso no olvidar.



Opinión Personal:



Por fin me estreno con la narrativa de la prolífica escritora Toti Martínez Lezea ((Vitoria-Gasteiz, 1949). La sinopsis de Llanto en la tierra baldía me resultó muy atractiva para saldar mi cuenta lectora con la escritora vitoriana. Tras finalizar la lectura tengo muy claro que me uno a ese grupo de lectores apasionados por su obra, por lo que estoy seguro de que, más temprano que tarde, repetiré con alguna de sus novelas, sobre todo las de género histórico. Y ya adelanto que Llanto en la tierra baldía es una de mis mejores lecturas de este año.

Llanto en la tierra baldía es una novela que tiene un claro trasfondo histórico, aunque en ella el lector no se encontrará con personajes históricos que, en un sentido u otro, protagonizaron episodios vividos en la década que se menciona en la sinopsis y años posteriores a la finalización del conflicto fratricida, ni con la mención de episodios relevantes que influyeron en el devenir de este conflicto fraticida. Porque el peso de la trama recae sobre quienes vieron alterado su día a día, y se encontraron en medio de un conflicto en el que muchos de ellos se preguntaban el porqué de su participación en un enfrentamiento que no comprendían. Porque eran gente sencilla que Lo único que les interesaba era llevar a casa el poco jornal que ganaban con el que alimentar a su familia como buenamente podían. Aunque el lector recibirá alguna información sobre el conflicto fratricida que asolaba el país, comprobará cómo el pequeño pueblo extremeño en el que tiene lugar la mayor parte del desarrollo de la trama no se veía tan afectado directamente por la contienda, sino que atraerá más su atención el conflicto social que se produce entre los jornaleros y los patronos. Sin embargo, mayor influencia tendrá en la población el que haya vecinos que apoyen de una manera u otra a quienes deciden echarse al monte tras el fin de la conflicto fratricida, y que el lector comprobará cómo algún personaje forma parte de estas partidas que deciden seguir luchando contra el régimen franquista. Quienes deciden echarse al monte ofrecerán al lector episodios que atraerán su atención, por los giros que se producen en esos escenarios.

En este contexto histórico, Toti Martínez de Lezea ofrece al lector una historia muy atractiva, descarnada y cruda en varias fases de la novela, con algunos episodios espeluznantes. Dámaso es el personaje que soporta el mayor peso de la trama, un campesino de un pueblo de Badajoz que es ajeno a todo lo que ocurre a su alrededor y que solo lucha por salir de la miseria en la que vive sumida la población de la provincia de Badajoz. Dámaso tendrá su guerra particular, porque ve cómo le quitan lo poco que tiene: el administrador de las tierras del conde de Abejarones le reclama la devolución de “La Morena”, la finca que le habían arrendado a su padre; aunque, lo que más le dolerá, es ver cómo le separan de la mujer a la que amaba, porque le informan que los padres de Lucía la habían ofrecido al conde de Abejarones en matrimonio, a cambio de aprovecharse de su condición social, y así la familia salía muy beneficiada en lo económico. Pero Dámaso, pese a rehacer su vida casándose con Jacinta, tiene como única meta la venganza, porque su gran obsesión es recuperar lo que él considera suyo y ajustar las cuentas con la familia de Aquilino el Gallo, los culpables de todas sus adversidades. En este sentido, tal y como se sucedían los episodios en torno a Dámaso, me decía que su vida era muy similar a la del conde de Montecristo, porque estaba preso en su particular isla de If: el infortunio que lo acompañaba desde que se topó con la familia de los Gallo, y se vengaría de todas las desgracias que le habían ocasionado.

Toti Martínez de Lezea ofrece en esta novela un magnífico retrato de la sociedad de la época, en una zona en donde impera el latifundio, con lo que esto significaba en aquel entonces a la hora del reparto del trabajo por los grandes terratenientes, aprovechándose para ello de la condición social de quienes acudían a ellos para que les admitieran como jornaleros. El lector comprobará cómo a lo largo de los capítulos están perfectamente definidos los diferentes estamentos sociales y el papel que por cuna desempeñaba a cada uno de ellos. Aunque los más desfavorecidos vieron cómo los cambios que se estaban produciendo en el país podían aprovecharlos para conseguir sus aspiraciones, que no era otra que repartir la tierra entre quienes la trabajaban, pero todos sus ideales se verían truncados con el estallido de la guerra civil española. Al igual que me ocurrió con el papel desempeñado por Dámaso y sus similitudes con el personaje de Alejandro Dumas (padre), había episodios en Llanto en la tierra baldía que me recordaban a otros que tienen lugar en dos grandes novelas de nuestra literatura, como son Los santos inocentes, de Miguel Delibes, y La familia de Pascual Duarte, de Camilo José Cela (ésta sobre todo por el tremendismo que domina en algunas fases de la trama); aunque este comentario que hago, como siempre aclaro en estos casos, son elucubraciones mías.

Llanto en la tierra baldía es una novela de personajes y de historias cruzadas. Toti Martínez de Lezea construye unos personajes que a mi me parecieron muy reales, porque todo les sucedía a lo largo de los capítulos pudo haber ocurrido perfectamente en la época en la que se desarrolla la trama. Están perfilados de tal forma que el lector no tendrá problema alguno para familiarizarse con cada uno de ellos, de forma que empatizará con unos y odiará a otros. Y es que a lo largo de los capítulos nos encontraremos con personajes de todo tipo y condición, que nos muestran lo bueno y lo malo que ofrece el ser humano, en un período tan convulsos como el que le tocó vivir. Y, en estas condiciones tan difíciles que les tocó vivir, es donde cada uno muestra lo que puede hacer para ayudar a quienes lo necesitan, o también para aprovecharse de las circunstancias que rodean a aquellos de quienes saben pueden sacar provecho. Dámaso es el personaje que atraerá la mayor atención del lector, pero junto a él se encontrará con un ramillete de secundarios que conforman un universo muy atractivo. Son personajes que nos hacen vivir situaciones que nos mantendrán en vilo, e incluso nos preguntaremos qué más cosas les pueden pasar a quienes no terminan de salir de una y ya se meten en otra, porque parece que las desgracias les acompañan. Junto a Dámaso nos encontraremos con los miembros de su familia, principalmente Jacinta y su hija Valle, a quien el protagonista quería como si fuese carne de su carne. Pero, pese a casarse con Justina, Dámaso no se olvidará de Lucía, como lo podrá comprobar el lector en determinados episodios, y que desempeñará un papel determinante en el último tramo de la novela. También sorprenderá al lector en alguna fase de la novela la labor de don Aurelio, el conde de Abejarones, o la del tío Atilano, el propietario del único colmado del pueblo. Ni tampoco se olvidará Dámaso de los miembros de la familia de Aquilino el Gallo, o de un personaje que me pareció muy peculiar, como la tía Eusebia, o el papel que desempeña el tío Toño, un personaje que influirá y ayudará a Dámaso. El lector se encontrará también con Manuel quien, treinta años más tarde, toma parte activa en la que será la mayor huelga que tuvo lugar durante el franquismo, y es deportado a Extremadura. Pero esta parte es mejor que la descubra el lector por si mismo, porque descubrirá lo que realmente ocurrió con sus padres y hermanos.

A parte de lo ya comentado en esta reseña en lo que al argumento se refiere, 0tro atractivo de esta novela eses el estilo narrativo de Toti Matínez de Lezea. Su prosa me cautivó desde la primera página, porque me encontré con una voz narrativa muy amena, que me facilitó mucho la conexión con la historia que me contaba el narrador omnisciente. La escritora vitoriana utiliza un estilo directo y un lenguaje sencillo, pero muy cuidado, con el que ofrece al lector una ambientación que le ayuda a realizar un viaje literario a la época en la que se desarrolla la trama. El narrador ofrece unas descripciones claras y diría que visuales, con lo que nos podemos imaginar cómo son los espacios por donde se mueven los personajes. Sin embargo, en algunas ocasiones da la sensación de que traza unas escenas un tanto difuminadas, pese a que después se da uno cuenta de que están descritas de esa forma para que no distraigan al lector de los episodios que tienen lugar en ese momento en el que, en mi caso, le daba mayor importancia a las situaciones vividas por los personajes, sobre todo a aquellas en las que la tensión se palpaba en el ambiente. Sin duda alguna, Llanto en la tierra baldía es una lectura muy recomendable y que no deja indiferente a quien decide sumergirse entre sus páginas, por todo lo que representa un personaje como Dámaso, quien ve cómo la guerra trastocará para siempre su existencia.



Biografía:



Toti Martínez de Lezea (Vitoria-Gasteiz, 1949). Escritora. Vive en Larrabetzu, pequeña población vizcaína. En 1978, en compañía de su marido, funda el grupo de teatro Kukubiltxo. Entre los años 1983 y 1992 escribe, dirige y realiza 40 programas de vídeo para el Departamento de Educación del Gobierno Vasco y más de mil para niños y jóvenes en ETB. En 1986 recopila y escribe Euskal Herriko Leiendak / Leyendas de Euskal Herria. En 1998 publica su primera novela La Calle de la Judería. Le siguen Las Torres de Sancho, La Herbolera, Señor de la Guerra, La Abadesa, Los hijos de Ogaiz, La voz de Lug, La Comunera, El verdugo de Dios, La cadena rota, Los grafitis de mamá, el ensayo Brujas, La brecha, El Jardín de la Oca, Placeres reales, La flor de la argoma, Perlas para un collar, La Universal, Veneno para la Corona, Mareas, Itahisa, Enda, y todos callaron, Tierra de leche y miel, Los grafitis de mamá, ahora abuela e Ittun.
Autora prolífica, ha escrito literatura para jóvenes con títulos como El mensajero del rey, La hija de la Luna, Antxo III Nagusia y Muerte en el priorato. En el tramo infantil, Nur es su personaje estrella, inspirado en su propia nieta. Ha publicado además ocho cuentos para contar bajo el Titulo genérico de Érase una vez
Ha sido traducida al euskera, francés, alemán, portugués, chino y ruso. Habitualmente colabora con diferentes medios de comunicación y da charlas en universidades, asociaciones culturales y centros educativos.

Nota: Datos técnicos, sinopsis, fotografía y biografía de la autora, tomados de la web de Erein.