lunes, 26 de marzo de 2018

La dama de las cavernas no tiene jardín, de Teresa Hernández























Datos técnicos:


Título: La dama de las cavernas no tiene jardín
Autora: Teresa Hernández
Editorial: Ediciones Babylon
Colección Amare
1ª edición: 3/Junio/2014
Encuadernación: rústica con solapas
ISBN: 978-84-15565-78-9
Nº páginas: 284

Sinopsis:


Verónica Abad es una periodista insomne que sufre trastornos emocionales. Cuando accidentalmente llegan a sus manos unas viejas cartas sobre las que no tenía conocimiento, descubre que su madre mantuvo un misterioso romance años antes de darle la vida. Movida por la necesidad de reconstruir su pasado, viajará a Cuba en busca de respuestas, en donde descubrirá una apasionante historia de amor que hará suya.

Con esta intensa novela, Teresa Hernández te deleitará con su hábil prosa y una trama que gira en torno a personajes memorables, con gran sensibilidad y elegancia



Opinión Personal:


Teresa Hernández me conquistó con su novela La galería de los susurros (enlace reseña), y ha vuelto a hacerlo con el título del que que hoy comparto mis impresiones: La dama de las cavernas no tiene jardín. Su elegante y envolvente narrativa atrapa a quien decide leer alguna de las novelas que tiene publicadas hasta la fecha. Estas dos novelas suyas que leí tienen en común de que las tramas no tienen un atractivo comercial, aunque quizás esta que hoy reseño sí pueda catalogarse como tal.

Me imagino que habrá lectores que ya leyeron esta novela, y en su momento les pasó lo que a mí en relación con el título de la misma, que me tuvo intrigado durante buena parte de su lectura. Pero llegó el momento de descubrirlo creo que esto ya es una manía de lector, porque en cada novela que leo siempre me pregunto por el origen de su título y, sintiéndolo mucho, en esta ocasión no lo voy a desvelar, porque hay un alto riesgo de destripar demasiado el contenido de la trama; símplemente comentaré que es una metáfora que utiliza la autora con total acierto, por todo lo que supone la presencia de esa dama, y a la que se referirá en más de una ocasión a lo largo de los capítulos. La historia de esta dama es muy atractiva, y tendrá un papel muy destacado, con una relación muy clara con algunos de los personajes que nos encontramos a lo largo de los capítulos. Y otro atractivo de la novela es la mágnífica ilustración de la portada, realizada con bolígrafo bic por la ilustradora Cris Ferrer
(Malecón de La Habana)
«Verónica, sentada en el centro de un despacho enorme, esperaba al tasador para poner un precio a sus emociones, y a los transportistas para trasladar el mobiliario a un guardamuebles a modo de ajuar funerario» (pág., 9). Tras el fallecimiento del tío de Verónica Abad, el lector será testigo de los episodios que se suceden en cascada desde que Verónica repasaba con su mirada los rincones de la casa que la había acogido durante buena parte de su vida: la aparición de unas cartas dirigidas a su madre, fueron el detonante que provocaron su interés por descubrir quién era el remitente. Las dudas empezaban a agolpársele y estaba deseosa de resolver todas esas preguntas que se le presentaron de esa forma tan inesperada. Interrogantes que, tras leer las misivas, vio que el remitente tenía origen en Cuba, lo que le impulsó a viajar hasta la isla caribeña para conocer un pasado que se le había presentado repentinamente, porque no esperaba que su madre hubiese tenido un romance oculto, del que nadie le había hablado. Deseaba encontrar ese pasado, y de paso encontrarse a sí misma porque, como adelanta la sinopsis, es una periodista insomne que sufre trastornos emocionales.

Verónica Abad emprenderá un viaje a Cuba, en compañía de otro compañero de profesión, Félix, y el actor Andrés Palacios. Un viaje que aprovecharán para realizar una serie de reportajes sobre la realidad cubana para publicarlos a su regreso a España. La protagonista viajará hasta La Habana, y otros puntos de la isla caribeña en los que buscará encontrarse con ese pasado ansioso por descubrir. Colombia será otro de los destinos que le llevarán tras la pista del remitente de las cartas; aunque en esta ocasión el lector recibirá la información de lo que ocurre en ese país sudamericano por boca de uno de los personajes secundarios que le hablará de ese personaje que tiene un papel pasivo en la novela, pero que estará muy presente a lo largo de su desarrollo.

Uno de los puntos fuertes de La dama de las cavernas no tiene jardín son los personajes. Teresa Hernández vuelve a ofrecer al lector unos personajes magníficamente construidos, de carne y hueso, como nos gusta decir en estos casos, porque el lector los encontrará muy reales. Aunque el primer contacto con ellos será un tanto superficial, porque todos tendrán una historia que iremos descubriendo a lo largo de los capítulos, y cuando lleguemos al desenlace nos sorprenderá la profundidad que hay en ellos. Tendrá también un lugar destacado en el reparto de personajes el ya mencionado y Andrés Palacios, que iba actuar como actor principal en una obra de teatro escrita Máximo Peña, un personaje secundario que será una de las claves para averiguar buena parte de lo relacionado con esa metafórica dama a la que ya hice alusión en el segundo párrafo de esta reseña. El personaje principal de la novela es Verónica Abad, una periodista insomne que sufre trastornos emocionales. A lo largo de los capítulos, el lector comprobará cómo está metida en un bucle del que no es capaz de salir, sino que incluso temerá que su situación emocional empeore. Esta circunstancia provocó que se convirtiera en un personaje distante, al igual que los otros dos que viajan con ella hasta Cuba. Más interés me provocó Amparo, prima de Verónica, y que tampoco estaba pasando por un buen momento personal, que la ayudará a llegar hasta el final de la historia de quien mantuvo esa relación amorosa con su madre, y que dedicó buena parte de su tiempo libre a buscar información sobre ese remitente, logrando con constancia los resultados deseados. Pese a lo que acabo de comentar sobre estos personajes, no resultan indiferentes porque sus historias son muy atractivas para el lector. De los residentes en la isla caribeña, fueron Tasio y Orestes con los que más empaticé; uno y otro se buscaban la vida como podían: Tasio ayuda a los dos periodistas a encontrar historias atractivas para sus reportajes, y Orestes será su conductor particular, con el que vivirá un romance pasional y complejo durante su estancia en La Habana.
(Cojímar-Cuba)
En La dama de las cavernas no tiene jardín, el lector se encontrará con una ambientación que le convierte en uno más de cada uno de los escenarios que tiene ante sí, porque son muy visuales, y se puede hacer una idea clara de las localizaciones por las que se mueven los personajes, así como imaginar cómo son los peculiares e inolvidables personajes que las protagonizan, en los que verá reflejada la realidad que vive la sociedad cubana, sobre todo porque Tasio y Orestes llevarán a la protagonista por lugares a los que solo podría adentrarse acompañada por quienes están acostumbrados a moverse por esas localizaciones. Colombia será otra de las localizaciones de las que tenga referencias el lector, también muy visuales y que serán claves para el devenir de Amadeo, que era el personaje a quien la periodista buscaba para descubrir por fin ese romance misterioso que desconocía, hasta el casual hallazgo de las cartas.

Al igual que ocurría en La galería de los susurros, el lector se encontrará con una mayor presencia de narración que de diálogos, aunque en esta ocasión tendrán mayor peso en la novela, porque a través de ellos el lector comprobará la tensión que se palpa entre los personajes en algunas escenas. Aunque, pese a la mayor presencia de descripciones y reflexiones, e incluso fragmentos epistolares, el lector se encontrará con una prosa muy absorbente, porque la historia está construida de tal forma que nos mantendrá intrigados hasta el desenlace de la trama. Y es que Teresa Hernández dosifica la información que va ofreciendo a lo largo de los capítulos, de tal forma que en más de una ocasión el lector se preguntará qué más sorpresas nos depararán los capítulos que restan hasta llegar al desenlace de la novela. En este sentido, me resultó un gran atractivo el hecho de que me encontrara una serie de relatos cruzados con los que Verónica podrá recomponer el pasado de quien tuvo ese romance misterioso con su madre, aunque el lector comprobará cómo alguno de ellos le saldrá por un alto precio. No hay grandes giros que inciten a prestar una mayor atención a los episodios que se suceden; pero es que no hacen falta porque la intriga está muy presente a lo largo de todo el desarrollo de la trama, lo que ya de por sí es un aliciente para seguir enfrascados en su lectura. Y es que si hay algo que caracteriza a Teresa Hernández es que, en mi modesta opinión, posee su exquisito estilo narrativo, y un gran dominio de los recursos lingüísticos que utiliza para ofrecer al lector una prosa elegante.

La dama de las cavernas no tiene jardín es una novela escrita con un estilo elegante, relatada por un narrador omnisciente y estructurada en 27 capítulos. Es de lectura pausada pero envolvente, con rasgos intimistas, románticos y de novela negra, sobre todo desde el instante en el que es asesinado el escritor Máximo Peña, por lo que el lector se encontrará también con una investigación policial para esclarecer el crimen. Los secretos estarán también muy presentes también a lo largo de los capítulos. El lector se encontrará con una serie de historias cruzadas que compondrán la biografía del personaje cuyo pasado busca Verónica Abad, en el que la guerra civil española y la posguerra estarán también presentes en la misma. Sin duda alguna, una novela bien construida que merece la pena leer.



Biografía:



Teresa Hernández, Doctora en Ciencias Químicas por la UCM, ha desarrollado a lo largo de los años una gran afición por la literatura. Ha sido ganadora y finalista de varios certámenes de relatos y novela, entre los que destacan el I Concurso Internacional de Microrrelatos de la Latin Heritage Foundation y el primer concurso mundial de microrrelatos de la Internacional Microcuentista. Esta novela combina la comedia con el drama. La dama de las cavernas no tiene jardín constituye el tercero de sus trabajos publicados.


Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora, tomados de la web de Ediciones Babylon. Imágenes que acompañan al cuerpo de la reseña, de google imágenes, así como la fotografía de Teresa Hernández. 

14 comentarios:

  1. Creo que nunca me hubiera fijado en ella a no ser por tu opinión. Parece del estilo de las novelas que me suelen gustar, con gran peso narrativo, con una historia pasada a descubrir y una importante ambientación
    Gracias

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  2. Ya veo que la has disfrutado y que pinta bien. Como yo andas tirando de libros dormidos en la estantería que nos perdemos por tanta novedad como se nos ofrece en el mercado.

    Bs.

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  3. Yo me enamoré de ella antes de leerla incluso, me quedé tan fascinada que una vez la tuve en mis manos no paré hasta leerla, me pareció sublime, delicada, intimista, dulce, dura, bella, triste, emotiva, alegre, sincera, magnífica...¿Sigo? creo que ya ha quedado claro lo mucho que me gustó ¿Y el momento en el que el título cobra sentido, eeeeeh? no me digas que no es chulo ese instante, jajajajaja.

    Besitos carinyet, buena reseña.

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  4. Me gusta lo que cuentas y pinta bien. No me importaría leerlo sino tuviera tanto tanto pendiente.
    Un beso ;)

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  5. Ya me dejaste con ganas cuando reseñaste la novela anterior de la autora, pero en este caso, aún me seduce más. Ya sólo con ese título me ha conquistado (yo también soy de cuestionarme mucho el por qué del título, jajaja, manías de lectores) y, la verdad, parece tener todos los ingredientes para hacerse hueco en mi corazón.
    Besos.

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  6. Pues tiene muy buena pinta lo que nos cuentas, y si por algo me ha llamado la atención es por ese título, que según tú es una metáfora y me gustaría descubrir qué significa.
    ¡Un abrazo!

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  7. La verdad es que ya solo por el título, me llama.

    Besotes

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  8. Últimamente Paco vas mucho por Cuba¡¡ jajaja. Me intrigas con lo del título y con lo que nos cuentas de la novela. Coincido en que la portada es muy bonita. No me importaría leerla. Un abrazo

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  9. El título me parece muy curioso. Tiene buena pinta y no me importaria leerla.

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  10. Parece que es una buena novela. SIn duda, el descubrimiento de cartas de familiares da mucho juego literariamente hablando
    Besos

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  11. De esta autora he leído "La galería de los susurros" y me encantó. Tengo pendiente ponerme con éste que también me atrajo desde el primer momento.
    Un saludo.

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  12. ¡Hola!
    No conocía el libro la verdad, suena bien aunque por el momento ya tengo bastantes cosas que leer, entonces lo dejo pasar por ahora.
    Me quedo aquí en tu blog :3
    Saludos Infinitos.

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  13. Hola!
    No sabía de el, pero después de leer tu fantástica reseña siento muchas curiosidad, no me importaría darle una oportunidad si se cruza en mi camino.
    Me quedo por aquí.

    −Fantasy Violet−
    Besotes! ♥ 

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  14. Se me había pasado totalmente esta reseña :S Teresa escribe muy bien y no le da miedo meterse en el género que sea, porque todos los saca bien. Una reseña estupenda, Paco :)

    ¡Besote!

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