miércoles, 30 de diciembre de 2015

Michael Kohlhaas, de Heinrich von Keleist




Datos técnicos:

Título: Michael Kholhaas
Autor: Heinrich von Kleist
Editorial: Alba (Colección Clásica)
1ª edición: Enero 2007
Traducción: Isabel Hernández
Encuadernación: Rústica con solapas
ISBN: 9788484283263
Nº pág: 144



Sinopsis:


¿Qué es la justicia? ¿Un concepto que está por encima de las peculiaridades y circunstancias humanas? ¿O esas mismas circunstancias entorpecen su aplicación al punto de convertirla en una utopía jurídica, si no directamente en una fantasía más de la filosofía ilustrada? Basándose en crónicas del siglo XVI, Heinrich von Kleist publicó en 1810 una de las mayores −pese a su brevedad− obras sobre el tema, a partir de la accidentada peripecia de un tratante de caballos a quien «el sentido de la justicia convirtió en ladrón y asesino». Una pequeña disputa sobre derechos de paso desemboca en una impresionante insubordinación armada, y finalmente en un proceso multijurisdiccional en el que toman parte hasta Martín Lutero y el Sacro Imperio germánico y que, en su resolución, dicta a un tiempo compensaciones y pena de muerte. El héroe de Michael Kohlhaas habría podido ser un individuo romántico que se enfrenta al despotismo de la nobleza y por ello se convierte en bandido. Pero, en manos de Kleist, protagoniza un caso casi prekafkiano, escrupulosa y objetivamente pormenorizado, de una inaudita complejidad y una ambigüedad muy moderna, capaz de ver sin temor el lado cómico y grotesco a la vez que la inquietante profundidad de su dimensión ética.


Opinión Personal:


Descubrí esta novela en una de las visitas que suelo hacer al blog de Taly Tabuyo, Al principio fue el verbo y el verbo se hizo libro. Y es que me atrajo la portada y lo que en su reseña nos contaba. Hoy doy a conocer mis impresiones y, aunque en líneas generales, la historia me gustó, eran mayores las expectativas que tenía creadas. Quizás lo que más influyó en mi opinión sobre esta novela encuadrada dentro del romanticismo alemán, fue el hecho de que, pese a tener tan solo 144 páginas, su lectura fue, en algunos momentos de la misma, un tanto espesa. Es de resaltar, sin duda, la magnífica labor de traducción llevada a cabo por Isabel Hernández, quien nos informa además, en notas a pie de página, de determinados aspectos que, si el lector lo considera oportuno, puede consultar para comprender mejor el texto, sobre todo en cuanto a localizaciones y período en el que tienen lugar los hechos y algunas expresiones que se utilizan aclarándonos su significado.
                                                                                                                                      (Hans Kohlhase)
Se puede decir que estamos ante una novela de corte histórico en la que Heinrick von Kleist parte de un personaje que vivió en el siglo XVI y de una crónica que habla del mismo, llamado realmente Hans Kolhase o Colhasius, quien iba de camino a Leipzig pero, al pasar por el castillo del noble Wenzel von Tronka le piden el llamado privilegio de peaje. Desde este momento cambia la vida de este hombre que vivía tranquilamente de su trabajo y educó a sus hijos en el temor de Dios. El lector verá cómo empezará a forjarse el drama de Michael Kohlhaas que se rebelará ante la injusticia que contra él se comete al tener que dejar dos caballos «bien alimentados y refulgentes» como señal, por no haber pagado el salvoconducto. Michael Kohlhaas empezará un calvario judicial en el que verá cómo sus recursos para que le restituyesen lo que era suyo y en el estado en el que había sido depositado le son denegados. Pasó de ser un hombre excepcional a convertirse en ladrón y asesino, al excederse en la práctica de una sola virtud de las que poseía. Sembraba el terror mediante incendios, saqueos y asesinatos por Sajonia con una partida de hombres a la que cada vez se le unían más descontentos. 

Pese a la corta extensión de la novela, quizás lo que más hay que destacar es el perfil de los personajes, aunque presentados con pocos rasgos, son muy creíbles, destacando, sin duda, la figura de Kohlhaas, en torno a quien girará todo lo que ocurre a lo largo de la narración y, pese a esa actitud vengativa que toma finalmente, llegaremos a empatizar con él, pues sentiremos como nuestras las injusticias que padece ante el atropello burocrático reinante.
(Martin Lutero)
«¡Repudiado—respondió Kohlhaas apretando la mano—llamo yo a aquel al que se le ha negado el amparo de las leyes!pues necesito mi amparo para que mi negocio prospere en paz; sí, por eso busco amparo en esa comunidad junto con todo lo que he adquirido, y quien me lo deniega me está echando a los salvajes del desierto; me pone en la mano, ¿cómo podréis negarlo?, la maza que me protege a mi mismo». (pág. 65)

Michael Kohlhaas es un crudo drama escrito con un estilo directo, conciso, sin florituras, en el que quizás el autor abuse un tanto de términos judiciales. Heinrich von Kleist retrata magníficamente valores propios de la condición humana y nos invita a realizar algunas reflexiones. En este sentido, merece la pena destacar el encuentro entre Kohlhaas y Martin Lutero.




Biografía:


Heinrich von Kleist nació en Frankurt-an-der-Oder en 1777, hijo de un oficial prusiano. Se alistó en la Guardia Prusiana y llegó al grado de segundo teniente. Pero en 1799 su aversión a la vida militar −«siempre dudaba si debía actuar como un oficial o como un ser humano, pues unir las obligaciones de ambas cosas me parece imposible», escribió− le impulsó a dejar el ejército y volvió a su ciudad, donde estudió Física, Matemáticas y Filosofía. Por presión familiar, aceptó un cargo subalterno en un ministerio en Berlín; apenas un mes más tarde, se negaba a convertirse en «un instrumento de los ignotos designios» del Estado.

Viajó a París e, influido por Rousseau, buscó refugio en la isla Delosea del lago Thun, en Suiza, donde escribió su primer drama, Die Familie Schroffenstein. Volvió a Berlín en 1804, donde su familia le indujo a optar a un cargo burocrático, pero no fue aceptado por sus antecedentes de «renegado». En un período de enfermedad, escribió tres narraciones sobre «la extraña constitución del mundo» (La marquesa de O., El terremoto de Chile y Michael Kohlhaas) y la comedia Amphytrion, basada libremente en Molière. No vio ninguno de sus ocho dramas representado en vida. Sumido en la pobreza, abandonado por familia y amigos como «un miembro completamente inútil de la sociedad humana», conoció a Henriette Vogel, una mujer casada que padecía cáncer, y estableció con ella un pacto de suicidio. El 21 de noviembre de 1811, en los jardines de una posada a orillas de lago Wannsee, la mató de un disparo y luego se disparó a sí mismo.
Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía del autor y fotografía de Heinrich von Kleist tomadas de la web de la editorial. Láminas que acompañan al cuerpo de la reseña, tomadas de Wikipedia. 



10 comentarios:

  1. Aunque quizás me valiese para la Yincana Histórica, creo que no me llama mucho y lo dejo pasar. gracias
    Un beso

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  2. Esta no me llama demasiado, mejor la dejo pasar
    Besos

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  3. En algunas partes es verdad que llega a ser un poco denso pero como ya te comenté yo la disfruté un montón. Espero que tu próxima lectura sea mejor.

    Besos.

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  4. No me llamó la atención al principio y ahora menos así que la dejaré pasar
    Besos

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  5. NO me importaría leerla.

    Feliz año!!!

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  6. No me atraen ni el argumento ni esa forma pesada de narración así que me temo que lo dejaré pasar.

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  7. A mi me gustan los personajes bien definidos. No es fácil en una novela de corta extensión como esta pero también te digo que el abuso de términos, sea del tipo que sea, me suelen aburrir mucho. Si te digo la verdad, no sé si me siento muy tentada por este libro. Besos

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  8. Me encanta lo que cuentas, y creo que podría gustarme =)
    Me lo llevo!

    Besotes

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  9. A mí me llama la atención pero después de leerte que tiene 144 páginas y que a pesar de eso tiene páginas espesas....

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